/ lunes 27 de abril de 2020

Acciones estratégicas para reforzar la contención de Covid-19

El Gobierno del Estado puso en marcha las Brigadas de Contención “Cuídate” para atender a la población más vulnerable de la entidad ante Covid-19. Se trata de una acción focalizada en materia de salud para cuidar y dar seguimiento a personas con diabetes, hipertensión y enfermedades renales.

Estas brigadas ya recorren los municipios de Apizaco, Tlaxcala, Zacatelco, Apetatitlán, Xicohtzinco, Cuaxomulco, Papalotla, Zacualpan, Lázaro Cárdenas y Chiautempan, los cuales, de acuerdo a los registros, son los que tienen mayor incidencia de contagios.

En este momento de la contingencia, con la Fase 3 declarada, es alto el riesgo de que cualquier persona pueda contraer Covid-19; sin embargo, las personas que padecen enfermedades crónicas no transmisibles son las que requieren mayor atención en este momento, junto con los pacientes con lupus, cáncer, obesidad, insuficiencia hepática o metabólica, enfermedad cardiaca o con algún padecimiento o tratamiento farmacológico.

Realmente, el esfuerzo del gobierno estatal por ampliar la atención médica a favor de las personas con un sistema inmunológico susceptible de acelerar los síntomas del virus, resulta socialmente relevante, pero también institucionalmente estratégico.

Es lamentable, pero ante la actitud relajada de los ayuntamientos para garantizar el cumplimiento de las medidas de aislamiento social en sus demarcaciones, el trabajo del gobierno estatal en materia de prevención parece ser la alternativa más eficiente para evitar contagios.

Con seguridad, si los municipios ejercieran su autoridad para disuadir a la población de realizar fiestas y celebraciones que aglomeren personas, la cifra de casos positivos se mantendría relativamente baja, porque se haría lenta la transmisión del virus, dando oportunidad al sistema estatal de salud de satisfacer la demanda regular de pacientes con Covid-19.

Sin embargo, ahora el Consejo Estatal de Salud ha determinado aumentar el número de “Brigadas Cuídate” en municipios del sur de la entidad y colindantes con otros estados, así como la instalación de filtros sanitarios en tianguis y mercados, y el uso obligatorio de cubrebocas o caretas en estos espacios y en el transporte público.

Y ello es una respuesta ante la necesidad de anticipar escenarios en los que la atención a personas contagiadas sea difícil de manejar, de ahí la valía de ir al encuentro de la población vulnerable para tratar de romper las cadenas de contagio.

Es fundamental que, en estos momentos, los presidentes municipales asuman su responsabilidad y cumplan los compromisos asumidos en la Mesa de Coordinación y con el Grupo de Seguridad estatal.

En la medida que sigan nadando de muerto seguirán dándose noticias penosas como la fiesta temática de Covid-19 en Huamantla, que hizo patente que las autoridades municipales no están a la altura para responder a la gravedad de la emergencia nacional derivada de la pandemia.

Con seguridad, si los municipios ejercieran su autoridad para disuadir a la población de realizar fiestas y celebraciones que aglomeren personas, la cifra de casos positivos se mantendría relativamente baja, porque se haría lenta la transmisión del virus, dando oportunidad al sistema estatal de salud de satisfacer la demanda regular de pacientes con Covid-19.

El Gobierno del Estado puso en marcha las Brigadas de Contención “Cuídate” para atender a la población más vulnerable de la entidad ante Covid-19. Se trata de una acción focalizada en materia de salud para cuidar y dar seguimiento a personas con diabetes, hipertensión y enfermedades renales.

Estas brigadas ya recorren los municipios de Apizaco, Tlaxcala, Zacatelco, Apetatitlán, Xicohtzinco, Cuaxomulco, Papalotla, Zacualpan, Lázaro Cárdenas y Chiautempan, los cuales, de acuerdo a los registros, son los que tienen mayor incidencia de contagios.

En este momento de la contingencia, con la Fase 3 declarada, es alto el riesgo de que cualquier persona pueda contraer Covid-19; sin embargo, las personas que padecen enfermedades crónicas no transmisibles son las que requieren mayor atención en este momento, junto con los pacientes con lupus, cáncer, obesidad, insuficiencia hepática o metabólica, enfermedad cardiaca o con algún padecimiento o tratamiento farmacológico.

Realmente, el esfuerzo del gobierno estatal por ampliar la atención médica a favor de las personas con un sistema inmunológico susceptible de acelerar los síntomas del virus, resulta socialmente relevante, pero también institucionalmente estratégico.

Es lamentable, pero ante la actitud relajada de los ayuntamientos para garantizar el cumplimiento de las medidas de aislamiento social en sus demarcaciones, el trabajo del gobierno estatal en materia de prevención parece ser la alternativa más eficiente para evitar contagios.

Con seguridad, si los municipios ejercieran su autoridad para disuadir a la población de realizar fiestas y celebraciones que aglomeren personas, la cifra de casos positivos se mantendría relativamente baja, porque se haría lenta la transmisión del virus, dando oportunidad al sistema estatal de salud de satisfacer la demanda regular de pacientes con Covid-19.

Sin embargo, ahora el Consejo Estatal de Salud ha determinado aumentar el número de “Brigadas Cuídate” en municipios del sur de la entidad y colindantes con otros estados, así como la instalación de filtros sanitarios en tianguis y mercados, y el uso obligatorio de cubrebocas o caretas en estos espacios y en el transporte público.

Y ello es una respuesta ante la necesidad de anticipar escenarios en los que la atención a personas contagiadas sea difícil de manejar, de ahí la valía de ir al encuentro de la población vulnerable para tratar de romper las cadenas de contagio.

Es fundamental que, en estos momentos, los presidentes municipales asuman su responsabilidad y cumplan los compromisos asumidos en la Mesa de Coordinación y con el Grupo de Seguridad estatal.

En la medida que sigan nadando de muerto seguirán dándose noticias penosas como la fiesta temática de Covid-19 en Huamantla, que hizo patente que las autoridades municipales no están a la altura para responder a la gravedad de la emergencia nacional derivada de la pandemia.

Con seguridad, si los municipios ejercieran su autoridad para disuadir a la población de realizar fiestas y celebraciones que aglomeren personas, la cifra de casos positivos se mantendría relativamente baja, porque se haría lenta la transmisión del virus, dando oportunidad al sistema estatal de salud de satisfacer la demanda regular de pacientes con Covid-19.