/ viernes 4 de marzo de 2022

Anatomía de lo Social | Guerra

Incertidumbre entre la gente por la situación prevaleciente ante la invasión rusa a Ucrania, en una primera instancia por el manejo de la información, donde bajo las consideraciones de quien las emite pueden, en un momento determinado, provocar una serie de conflictos emocionales, porque hay evidencias contradictorias entre lo dicho y la realidad, sin embargo, tal vez sería importante hacer algunas reflexiones en torno al conflicto, construidas desde lo político, lo económico y sus repercusiones en el ámbito de las colectividades internacionales.

Es importante recordar que después de casi tres siglos de dominio ruso, Ucrania permanecía bajo sometimiento, estableciéndose una parcial aculturación dominada por los hoy invasores. A pesar de las circunstancias, hay dos evidencias, de independencias parciales de la hegemonía rusa, ambas en las dos guerras mundiales, en la primera, Ucrania se independizó hasta 1920, casi tres años previos, hasta que, en el año referenciado, volvió a ser parte de la URSS; en la segunda guerra, cuando los nazis ocuparon el territorio que hoy conforma el país invadido, recuperado por Rusia ante el fracaso de Hitler.

Un antecedente posterior, a las conflagraciones, se dio en la llamada Perestroika, con la llegada de Gorvachov al poder, cuya pretensión era salvaguardar la economía de la URSS, estrechando lazos con países capitalistas, esta apertura favoreció las libertades y sentimientos nacionalistas en diversos territorios que antaño dependían de la Unión de Repúblicas; en consecuencia, a finales de los ochentas, ocurrieron algunas manifestaciones populares que dieron lugar a protestas y huelgas, en sectores como el minero; la apertura construida a partir de la Perestroika, propició, en estos tiempos se reconociera el ucraniano como idioma oficial de Ucrania.

Este último antecedente, fue base para que Ucrania lograra, en agosto de 1991 su independencia, consolidándose como un estado democrático, y libre; sin embargo, su independencia, se ha visto amenazada una vez más, por el intervencionismo y posible expansionismo de los rusos.

Meses más tarde, en diciembre de 1991, ante la fragilidad ya del Partido Comunista y ante la incipiente pluralidad política, se celebraron las primeas elecciones al parlamento, dando lugar al Partido "Por la Ucrania Soviética y Soberana; en este año se declara la independencia de Ucrania.

Desde una perspectiva económica, la fortaleza de los ucranianos, desde luego, menoscabando a la rusa, fue en cuanto se consideraba el "granero de Europa" pues su producción agrícola tenía un amplio porcentaje, de toda la URSS, pues casi la mitad de la producción de cereales que se consumían en esos lugares, así como, dos tercios de la remolacha azucarera, además de hortalizas, frutas, algodón y tabaco entre otros productos del campo.

Desde luego, ya en la actualidad, a partir de la invasión, se empiezan a notar los estragos en la economía rusa, pues la fuga de capitales se hace incesante, también , la gran mayoría de ciudadanos, han pretendido retirar el dinero que se encuentra en depósitos bancarios, suponiéndose una posible, retención de sus recursos, causándoles, por obviedad, la imposibilidad de adquirir los satisfactores elementales para vivir, en particular el de los alimentos; ante estas situaciones, se puede inferir, que hay desacuerdos por las decisiones tomadas por su presidente, provocando entre los ciudadanos miedo e incertidumbre por el futuro.

Por supuesto que la etapa más importante de estas acciones atentatorias, no quedan limitadas únicamente entre los países en conflicto, sino, que impactan, o habrá de impactar en la gente de muchos países, pues de alguna manera, su vinculación con el mundo, en muchos aspectos, alcanzarán a deteriorar, o a terminar con la vida de millones de personas.

Aunque este fuera un comentario parcial, la amenaza esta hecha, el presidente ruso, ha dicho sobre el pago, mejor dicho, de las consecuencias que sufrirán quienes se atrevan a involucrarse en contra de sus acciones militares; amenaza que pareciera, se refiere a una destrucción masiva, con el uso de armas nucleares; recibiendo el repudio de millones de personas.

Más allá de las acciones bélicas, de las amenazas, en contra de los opositores, de los intereses particulares, de las demostraciones de odio, de las perturbaciones del poder, entre otras muchas cosas, quedan, al aire, las reacciones de los países defensores de Ucrania, pues al parecer, la diplomacia, no ha podido lograr el convencimiento de que se detengan los instintos, pueden decirse criminales, porque atentan con lo más valioso de la gente, la vida.

Justamente, es en este sentido, lo que ha provocado la incertidumbre, qué va a pasar si se diera una conflagración mundial, que afectaría, quizá sin ser menor, todas lo relacionado con el desarrollo de los pueblos, pero, sobre todo, con la extinción de los seres humanos.

Por todo lo que ocurre, cierto o no, se ha despertado, la conciencia de los seres humanos, al saberse frágiles y débiles al quedar expuestos bajo la malignidad de una destrucción total, por eso, así se espera, ojalá, pronto llegue la cordura para acabar con la posibilidad de una guerra que, aunque no lo parezca, sería el fin del mundo

Incertidumbre entre la gente por la situación prevaleciente ante la invasión rusa a Ucrania, en una primera instancia por el manejo de la información, donde bajo las consideraciones de quien las emite pueden, en un momento determinado, provocar una serie de conflictos emocionales, porque hay evidencias contradictorias entre lo dicho y la realidad, sin embargo, tal vez sería importante hacer algunas reflexiones en torno al conflicto, construidas desde lo político, lo económico y sus repercusiones en el ámbito de las colectividades internacionales.

Es importante recordar que después de casi tres siglos de dominio ruso, Ucrania permanecía bajo sometimiento, estableciéndose una parcial aculturación dominada por los hoy invasores. A pesar de las circunstancias, hay dos evidencias, de independencias parciales de la hegemonía rusa, ambas en las dos guerras mundiales, en la primera, Ucrania se independizó hasta 1920, casi tres años previos, hasta que, en el año referenciado, volvió a ser parte de la URSS; en la segunda guerra, cuando los nazis ocuparon el territorio que hoy conforma el país invadido, recuperado por Rusia ante el fracaso de Hitler.

Un antecedente posterior, a las conflagraciones, se dio en la llamada Perestroika, con la llegada de Gorvachov al poder, cuya pretensión era salvaguardar la economía de la URSS, estrechando lazos con países capitalistas, esta apertura favoreció las libertades y sentimientos nacionalistas en diversos territorios que antaño dependían de la Unión de Repúblicas; en consecuencia, a finales de los ochentas, ocurrieron algunas manifestaciones populares que dieron lugar a protestas y huelgas, en sectores como el minero; la apertura construida a partir de la Perestroika, propició, en estos tiempos se reconociera el ucraniano como idioma oficial de Ucrania.

Este último antecedente, fue base para que Ucrania lograra, en agosto de 1991 su independencia, consolidándose como un estado democrático, y libre; sin embargo, su independencia, se ha visto amenazada una vez más, por el intervencionismo y posible expansionismo de los rusos.

Meses más tarde, en diciembre de 1991, ante la fragilidad ya del Partido Comunista y ante la incipiente pluralidad política, se celebraron las primeas elecciones al parlamento, dando lugar al Partido "Por la Ucrania Soviética y Soberana; en este año se declara la independencia de Ucrania.

Desde una perspectiva económica, la fortaleza de los ucranianos, desde luego, menoscabando a la rusa, fue en cuanto se consideraba el "granero de Europa" pues su producción agrícola tenía un amplio porcentaje, de toda la URSS, pues casi la mitad de la producción de cereales que se consumían en esos lugares, así como, dos tercios de la remolacha azucarera, además de hortalizas, frutas, algodón y tabaco entre otros productos del campo.

Desde luego, ya en la actualidad, a partir de la invasión, se empiezan a notar los estragos en la economía rusa, pues la fuga de capitales se hace incesante, también , la gran mayoría de ciudadanos, han pretendido retirar el dinero que se encuentra en depósitos bancarios, suponiéndose una posible, retención de sus recursos, causándoles, por obviedad, la imposibilidad de adquirir los satisfactores elementales para vivir, en particular el de los alimentos; ante estas situaciones, se puede inferir, que hay desacuerdos por las decisiones tomadas por su presidente, provocando entre los ciudadanos miedo e incertidumbre por el futuro.

Por supuesto que la etapa más importante de estas acciones atentatorias, no quedan limitadas únicamente entre los países en conflicto, sino, que impactan, o habrá de impactar en la gente de muchos países, pues de alguna manera, su vinculación con el mundo, en muchos aspectos, alcanzarán a deteriorar, o a terminar con la vida de millones de personas.

Aunque este fuera un comentario parcial, la amenaza esta hecha, el presidente ruso, ha dicho sobre el pago, mejor dicho, de las consecuencias que sufrirán quienes se atrevan a involucrarse en contra de sus acciones militares; amenaza que pareciera, se refiere a una destrucción masiva, con el uso de armas nucleares; recibiendo el repudio de millones de personas.

Más allá de las acciones bélicas, de las amenazas, en contra de los opositores, de los intereses particulares, de las demostraciones de odio, de las perturbaciones del poder, entre otras muchas cosas, quedan, al aire, las reacciones de los países defensores de Ucrania, pues al parecer, la diplomacia, no ha podido lograr el convencimiento de que se detengan los instintos, pueden decirse criminales, porque atentan con lo más valioso de la gente, la vida.

Justamente, es en este sentido, lo que ha provocado la incertidumbre, qué va a pasar si se diera una conflagración mundial, que afectaría, quizá sin ser menor, todas lo relacionado con el desarrollo de los pueblos, pero, sobre todo, con la extinción de los seres humanos.

Por todo lo que ocurre, cierto o no, se ha despertado, la conciencia de los seres humanos, al saberse frágiles y débiles al quedar expuestos bajo la malignidad de una destrucción total, por eso, así se espera, ojalá, pronto llegue la cordura para acabar con la posibilidad de una guerra que, aunque no lo parezca, sería el fin del mundo