/ viernes 24 de septiembre de 2021

Anatomía de lo Social | Mis tres amigos y las nuevas autoridades municipales

Así como la demasiada autoridad corrompe a los reyes, así el lujo emponzoña toda una nación.

-Fénelon-

Anticipándome a la hora de la reunión, me detuve un rato en el portal grande de nuestra capital para asearme el calzado, mientras veía el transitar de las personas, sorprendido porque la mayoría de los que circulaban por esa zona portaban el cubre bocas, síntoma de que se había entendido la gravedad de la pandemia, mismo comentario que le hice a quien lustraba mi zapatos; tiene razón, replicó mi comentario, hasta los niños también los usan, desde luego, por el cuidado de su papás. Aseverando, dije, qué bueno, por el bien de todos, ojalá pronto podamos adaptarnos a estas nuevas formas y condiciones de la vida.

Mientras continuaba con su tarea, le pedí me prestara El Sol de Tlaxcala, periódico que a ninguno de los betuneros le falta cada día, concluida mi lectura rápida y el Sr. Plata su “boleada”, me levanté para pagar y darle las gracias; en eso estaba cuando me alcanzó el amigo del carácter tranquilo, quien, dándome una ligera palmada en la espalda, me invitó para dirigirnos al lugar de nuestras reuniones; en el trayecto no pudimos evitar cuestionar la lentitud de las obras de remodelación que se hacen en el primer cuadro de la ciudad; con esa observación alcanzó a decir: ojalá y esto sirva para muchos años, porque ha sido mucho lo invertido…

Cuando llegamos al establecimiento ya nos esperaban el resto de los camaradas, quienes se levantaron para saludarnos con el nada agradable choque de puños, pero bueno, todo sea para cuidar las normas de sanidad establecidas para el cuidado de la salud de todos; una vez concluida la salutación, de inmediato pedimos se nos sirviera nuestra tradicional e infaltable taza de café; mientras eso ocurría, como siempre, el de la palabra de inicio y del tema para conversar, el “riquillo”, dijo: me considero afortunado por compartirles mi postura sobre las nuevas autoridades del ayuntamiento de Tlaxcala, pues se encuentran muy ocupados para darle una nueva imagen a la ciudad, por ello se adquirieron algunas plantas que le darán mejor vista a los jardines del centro, y bueno, pues por algo se tiene que empezar…

Como siempre con tus adulaciones, que son obvias, poque te encuentras adscrito a la nómina del municipio, no sé cómo le hagas, pero has tenido mucha suerte, pues ni siquiera, como muchos candidatos, trabajaste para conseguir un trabajo, a diferencia de muchos que ocuparon tiempo, dinero, y esfuerzo para poder conseguir un espacio de labores en el municipio; ahora ni el presidente Corichi, ni un tal Francisco Arano, evaden esos compromisos y ni siquiera les reciben las llamadas, estoy seguro, eso fue un abuso en despoblado…

Bueno -refutó el aludido- sinceramente no sé de eso, pero pues yo tengo esa oportunidad y la tengo que aprovechar…

Solo no seas lambiscón, le reprochó el amigo en tono de molestia, pues la falta de visión política y de gratitud para quienes les ayudaron deberían, cuando menos, agradecerles; en fin, ya en otra ocasión le pondré nombre y apellidos a los ignorados…

Lamentable lo que ocurre -dijo el amigo de la prudencia- y no solo aquí, seguro que en otros municipios pasa lo mismo; pero bueno, ya que hablamos de nuestro querido Tlaxcala, se han escuchado hablar de las pifias del actual munícipe en su pretensión de imitar a su patrón, el titular del Ejecutivo, al pretender dar conferencias matutinas sin siquiera tener el cuidado de que eso no se hace improvisadamente, debe tener asesores que le puedan decir de qué puede hablar, sobre todo de sus actividades al frente del ayuntamiento…

De qué puede hablar -le arrebataron la palabra- si se nota su desconocimiento de las necesidades de Tlaxcala, así como de todo su territorio; al interior de la estructura, por ejemplo, desde el inicio de su gestión, había despojado de sus funciones, establecidas en las leyes, sobre los deberes y obligaciones de los regidores; es decir, quería centralizar todo sin saber de nada…

Retomando la palabra el amigo de la mesura dijo: Pasando a otra cosa, y que de alguna manera en lo dicho hasta ahorita, hay mucho de razón, y lo evidente es, por ejemplo, los nombramientos de personas cuyo historial, quizá se deba decir currículo, se desconoce y les ha dado autoridad para manejar áreas de interés, como la del agua potable; se dice también por ahí que esa fue una recomendación de un exgobernador; vayamos a saber; lo que sí también se puede asegurar y es tan simple, son los conflictos en la vialidad de las calles perimetrales del centro; anarquía total, los semáforos mal programados, amontonamientos y conflictos, pues también la gente pierde el sentido común al querer cruzar, aun cuando un semáforo se encuentra en señal preventiva; ojalá se pongan las pilas y hagan algo para evitar tanto problema…

Ese es el resultado -tomó la palabra el amigo de las desavenencias- ese es el resultado de una mal elección, pues la administración pública requiere de personas con experiencia al respecto, y no solo por ser parte de una estructura que ha evidenciado, como en este caso, muchos errores…

Como nos restaba poco tiempo, les sugerí cambiáramos de tema y también de taza de café, con el acuerdo de todos así lo hicimos y terminamos con el asunto de las autoridades…

Así como la demasiada autoridad corrompe a los reyes, así el lujo emponzoña toda una nación.

-Fénelon-

Anticipándome a la hora de la reunión, me detuve un rato en el portal grande de nuestra capital para asearme el calzado, mientras veía el transitar de las personas, sorprendido porque la mayoría de los que circulaban por esa zona portaban el cubre bocas, síntoma de que se había entendido la gravedad de la pandemia, mismo comentario que le hice a quien lustraba mi zapatos; tiene razón, replicó mi comentario, hasta los niños también los usan, desde luego, por el cuidado de su papás. Aseverando, dije, qué bueno, por el bien de todos, ojalá pronto podamos adaptarnos a estas nuevas formas y condiciones de la vida.

Mientras continuaba con su tarea, le pedí me prestara El Sol de Tlaxcala, periódico que a ninguno de los betuneros le falta cada día, concluida mi lectura rápida y el Sr. Plata su “boleada”, me levanté para pagar y darle las gracias; en eso estaba cuando me alcanzó el amigo del carácter tranquilo, quien, dándome una ligera palmada en la espalda, me invitó para dirigirnos al lugar de nuestras reuniones; en el trayecto no pudimos evitar cuestionar la lentitud de las obras de remodelación que se hacen en el primer cuadro de la ciudad; con esa observación alcanzó a decir: ojalá y esto sirva para muchos años, porque ha sido mucho lo invertido…

Cuando llegamos al establecimiento ya nos esperaban el resto de los camaradas, quienes se levantaron para saludarnos con el nada agradable choque de puños, pero bueno, todo sea para cuidar las normas de sanidad establecidas para el cuidado de la salud de todos; una vez concluida la salutación, de inmediato pedimos se nos sirviera nuestra tradicional e infaltable taza de café; mientras eso ocurría, como siempre, el de la palabra de inicio y del tema para conversar, el “riquillo”, dijo: me considero afortunado por compartirles mi postura sobre las nuevas autoridades del ayuntamiento de Tlaxcala, pues se encuentran muy ocupados para darle una nueva imagen a la ciudad, por ello se adquirieron algunas plantas que le darán mejor vista a los jardines del centro, y bueno, pues por algo se tiene que empezar…

Como siempre con tus adulaciones, que son obvias, poque te encuentras adscrito a la nómina del municipio, no sé cómo le hagas, pero has tenido mucha suerte, pues ni siquiera, como muchos candidatos, trabajaste para conseguir un trabajo, a diferencia de muchos que ocuparon tiempo, dinero, y esfuerzo para poder conseguir un espacio de labores en el municipio; ahora ni el presidente Corichi, ni un tal Francisco Arano, evaden esos compromisos y ni siquiera les reciben las llamadas, estoy seguro, eso fue un abuso en despoblado…

Bueno -refutó el aludido- sinceramente no sé de eso, pero pues yo tengo esa oportunidad y la tengo que aprovechar…

Solo no seas lambiscón, le reprochó el amigo en tono de molestia, pues la falta de visión política y de gratitud para quienes les ayudaron deberían, cuando menos, agradecerles; en fin, ya en otra ocasión le pondré nombre y apellidos a los ignorados…

Lamentable lo que ocurre -dijo el amigo de la prudencia- y no solo aquí, seguro que en otros municipios pasa lo mismo; pero bueno, ya que hablamos de nuestro querido Tlaxcala, se han escuchado hablar de las pifias del actual munícipe en su pretensión de imitar a su patrón, el titular del Ejecutivo, al pretender dar conferencias matutinas sin siquiera tener el cuidado de que eso no se hace improvisadamente, debe tener asesores que le puedan decir de qué puede hablar, sobre todo de sus actividades al frente del ayuntamiento…

De qué puede hablar -le arrebataron la palabra- si se nota su desconocimiento de las necesidades de Tlaxcala, así como de todo su territorio; al interior de la estructura, por ejemplo, desde el inicio de su gestión, había despojado de sus funciones, establecidas en las leyes, sobre los deberes y obligaciones de los regidores; es decir, quería centralizar todo sin saber de nada…

Retomando la palabra el amigo de la mesura dijo: Pasando a otra cosa, y que de alguna manera en lo dicho hasta ahorita, hay mucho de razón, y lo evidente es, por ejemplo, los nombramientos de personas cuyo historial, quizá se deba decir currículo, se desconoce y les ha dado autoridad para manejar áreas de interés, como la del agua potable; se dice también por ahí que esa fue una recomendación de un exgobernador; vayamos a saber; lo que sí también se puede asegurar y es tan simple, son los conflictos en la vialidad de las calles perimetrales del centro; anarquía total, los semáforos mal programados, amontonamientos y conflictos, pues también la gente pierde el sentido común al querer cruzar, aun cuando un semáforo se encuentra en señal preventiva; ojalá se pongan las pilas y hagan algo para evitar tanto problema…

Ese es el resultado -tomó la palabra el amigo de las desavenencias- ese es el resultado de una mal elección, pues la administración pública requiere de personas con experiencia al respecto, y no solo por ser parte de una estructura que ha evidenciado, como en este caso, muchos errores…

Como nos restaba poco tiempo, les sugerí cambiáramos de tema y también de taza de café, con el acuerdo de todos así lo hicimos y terminamos con el asunto de las autoridades…

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