/ martes 11 de junio de 2019

Día Mundial Contra el Trabajo Infantil

* Luis Manuel Muñoz Cuahutle

  • En un mundo en el que la desigualdad es una de las constantes más recurrentes, se hace impostergable la acción coordinada de todas las naciones a fin de reducir las consecuencias de ésta, ya que la brecha generada por ella aumenta día con día, condenando a la miseria a millones de seres, y entre ellos, los niños son de los estratos más vulnerables, lo que ha provocado la gradual acumulación de una enorme masa poblacional sin futuro alguno.

El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973), expresó: “El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”. La infancia debiera ser, para toda persona, la etapa más feliz de su vida. En ella se construye tanto al hombre como a la mujer del mañana, y de sus recuerdos se marca para siempre la vida de los futuros adultos. Lamentablemente por el mundo deambulan muchos de éstos, que de su infancia poco tienen que evocar con emoción positiva.

En su frase, Neruda plantea dos hechos invaluables, por una parte, cuál debiera ser la principal ocupación de un niño, y ésta es, simplemente jugar y ser feliz al hacerlo, y por otra, el que los adultos debieran conservar siempre parte de ese niño que fueron en su etapa temprana de la vida. Sin embargo, muchos de ellos los únicos recuerdos que tienen de su infancia son la de no haber sido niños, sino simplemente adultos pequeños con problemas de adultos grandes.

En 2002, el organismo especializado de las Naciones Unidas que se ocupa de los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales, lanzó su iniciativa para que se declarará el día mundial contra el trabajo infantil, con la finalidad de hacer conciencia en todas las sociedades, sobre la magnitud de este problema que lesiona la vida de millones de menores en el mundo, y conjuntar esfuerzos para su erradicación, ante lo cual, ningún adulto en lo particular, ni ninguna institución pública o privada en lo colectivo debieran permanecer indolentes.

En un mundo en el que la desigualdad es una de las constantes más recurrentes, se hace impostergable la acción coordinada de todas las naciones a fin de reducir las consecuencias de ésta, ya que la brecha generada por ella aumenta día con día, condenando a la miseria a millones de seres, y entre ellos, los niños son de los estratos más vulnerables, lo que ha provocado la gradual acumulación de una enorme masa poblacional sin futuro alguno, que tarde o temprano amenazará la viabilidad del planeta y de la especie humana.

La agenda 2030 para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, que es un “plan de acción mundial a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que tiene por objeto asegurar el progreso social y económico sostenible en todo el mundo y fortalecer la paz universal dentro de un concepto más amplio de la libertad”. Plantea en sus objetivos y metas relacionadas con los niños y las niñas, el alcanzar en el transcurso de la tercera década del siglo XXI las siguientes: en materia de Salud y Bienestar: “[…] poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años …”.

En Educación de Calidad: “[…] asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, […] que tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia […] eliminar las disparidades de género en la educación y asegurar el acceso igualitario a todos los niveles de la enseñanza…”. Las metas referidas, pretenden garantizarles condiciones óptimas en los dos aspectos básicos para su desarrollo temprano, como son la salud y la educación, materias que de ser garantizadas a los menores en condiciones de calidad y de igualdad, les procuraran un inicio de vida equitativo.

De igual manera, la Agenda en su objetivo denominado “Trabajo decente y crecimiento económico”, Señala en su meta 8.7 “[…] Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”. En ello aborda temas lacerantes relacionados con el trabajo infantil, el cual va desde el obligado por circunstancias propias de la pobreza familiar, hasta condiciones a niveles de esclavitud y uso de los menores para hechos delictivos y de armas.

En este contexto, el Tribunal Electoral de Tlaxcala pugnará siempre por la erradicación del trabajo infantil en todas sus formas, y desde el marco de nuestras atribuciones impulsaremos las acciones en favor del desarrollo integral de los niños y niñas de nuestra entidad que estén a nuestro alcance, ya que aún y cuando no es una responsabilidad asignada de forma directa a nuestra institución, no somos, ni seremos ajenos a la protección amplia de las niñas y niños de Tlaxcala, y por ello nuestra invitación a toda la sociedad de nuestra entidad a que se sumen en la tarea para erradicar este lamentable flagelo que viven muchos menores en el mundo.

* Magistrado Presidente del Tribunal Electoral de Tlaxcala


* Luis Manuel Muñoz Cuahutle

  • En un mundo en el que la desigualdad es una de las constantes más recurrentes, se hace impostergable la acción coordinada de todas las naciones a fin de reducir las consecuencias de ésta, ya que la brecha generada por ella aumenta día con día, condenando a la miseria a millones de seres, y entre ellos, los niños son de los estratos más vulnerables, lo que ha provocado la gradual acumulación de una enorme masa poblacional sin futuro alguno.

El poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973), expresó: “El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta”. La infancia debiera ser, para toda persona, la etapa más feliz de su vida. En ella se construye tanto al hombre como a la mujer del mañana, y de sus recuerdos se marca para siempre la vida de los futuros adultos. Lamentablemente por el mundo deambulan muchos de éstos, que de su infancia poco tienen que evocar con emoción positiva.

En su frase, Neruda plantea dos hechos invaluables, por una parte, cuál debiera ser la principal ocupación de un niño, y ésta es, simplemente jugar y ser feliz al hacerlo, y por otra, el que los adultos debieran conservar siempre parte de ese niño que fueron en su etapa temprana de la vida. Sin embargo, muchos de ellos los únicos recuerdos que tienen de su infancia son la de no haber sido niños, sino simplemente adultos pequeños con problemas de adultos grandes.

En 2002, el organismo especializado de las Naciones Unidas que se ocupa de los asuntos relativos al trabajo y las relaciones laborales, lanzó su iniciativa para que se declarará el día mundial contra el trabajo infantil, con la finalidad de hacer conciencia en todas las sociedades, sobre la magnitud de este problema que lesiona la vida de millones de menores en el mundo, y conjuntar esfuerzos para su erradicación, ante lo cual, ningún adulto en lo particular, ni ninguna institución pública o privada en lo colectivo debieran permanecer indolentes.

En un mundo en el que la desigualdad es una de las constantes más recurrentes, se hace impostergable la acción coordinada de todas las naciones a fin de reducir las consecuencias de ésta, ya que la brecha generada por ella aumenta día con día, condenando a la miseria a millones de seres, y entre ellos, los niños son de los estratos más vulnerables, lo que ha provocado la gradual acumulación de una enorme masa poblacional sin futuro alguno, que tarde o temprano amenazará la viabilidad del planeta y de la especie humana.

La agenda 2030 para el desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, que es un “plan de acción mundial a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que tiene por objeto asegurar el progreso social y económico sostenible en todo el mundo y fortalecer la paz universal dentro de un concepto más amplio de la libertad”. Plantea en sus objetivos y metas relacionadas con los niños y las niñas, el alcanzar en el transcurso de la tercera década del siglo XXI las siguientes: en materia de Salud y Bienestar: “[…] poner fin a las muertes evitables de recién nacidos y de niños menores de 5 años …”.

En Educación de Calidad: “[…] asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, […] que tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia […] eliminar las disparidades de género en la educación y asegurar el acceso igualitario a todos los niveles de la enseñanza…”. Las metas referidas, pretenden garantizarles condiciones óptimas en los dos aspectos básicos para su desarrollo temprano, como son la salud y la educación, materias que de ser garantizadas a los menores en condiciones de calidad y de igualdad, les procuraran un inicio de vida equitativo.

De igual manera, la Agenda en su objetivo denominado “Trabajo decente y crecimiento económico”, Señala en su meta 8.7 “[…] Adoptar medidas inmediatas y eficaces para erradicar el trabajo forzoso, poner fin a las formas contemporáneas de esclavitud y la trata de personas y asegurar la prohibición y eliminación de las peores formas de trabajo infantil, incluidos el reclutamiento y la utilización de niños soldados, y, de aquí a 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas”. En ello aborda temas lacerantes relacionados con el trabajo infantil, el cual va desde el obligado por circunstancias propias de la pobreza familiar, hasta condiciones a niveles de esclavitud y uso de los menores para hechos delictivos y de armas.

En este contexto, el Tribunal Electoral de Tlaxcala pugnará siempre por la erradicación del trabajo infantil en todas sus formas, y desde el marco de nuestras atribuciones impulsaremos las acciones en favor del desarrollo integral de los niños y niñas de nuestra entidad que estén a nuestro alcance, ya que aún y cuando no es una responsabilidad asignada de forma directa a nuestra institución, no somos, ni seremos ajenos a la protección amplia de las niñas y niños de Tlaxcala, y por ello nuestra invitación a toda la sociedad de nuestra entidad a que se sumen en la tarea para erradicar este lamentable flagelo que viven muchos menores en el mundo.

* Magistrado Presidente del Tribunal Electoral de Tlaxcala