/ lunes 18 de mayo de 2020

¿Es prudente reabrir las escuelas?

En Tlaxcala, se analiza seriamente la pertinencia de reabrir las escuelas el próximo 1 de junio. Si bien es cierto que hay algunos municipios que podrían abrir sus planteles, de acuerdo a la programación que existe, por parte del gobierno federal, la realidad es que hay razones para considerar que no es procedente hacerlo.

Por las condiciones geográficas y sociales de la entidad, se tendrían que abrir las escuelas al mismo tiempo en los 60 municipios.

Sin embargo, se ha decidido que el Consejo Estatal de Salud determinará cuándo se reanudarán las clases presenciales, en función del comportamiento y evolución de la pandemia.

La prioridad es que, en todo el estado, se reanuden las actividades escolares hasta que sea seguro para la salud y la vida de la comunidad estudiantil y los trabajadores de la educación.

Y esta circunstancia podría alargarse aun varios días, porque muchas personas, lamentablemente, han desatendido la recomendación de permanecer en casa deliberadamente.

Es decir, de manera irresponsable, han incumplido la cuarentena, por lo que el resguardo domiciliario ha sido muy irregular, y ello implica riesgos.

Por tal motivo, si se decidiera abrir las clases como lo sugiere el gobierno federal, pero sin atender la circunstancia estatal, sería una señal para la reactivación de muchas otras actividades no esenciales, lo que generaría efectos contraproducentes.

Como sabemos, hay dos medidas que, en los hechos, han ayudado a disminuir el flujo de personas. La primera es la suspensión de clases, lo cual se hizo mucho antes de que ello se hiciera a nivel nacional; y la segunda, la suspensión de las actividades de gobierno en atención al público, a excepción de los rubros de salud, seguridad, protección civil y procuración de justicia.

Entonces, entre que no hay clases y no hay atención al público, porque se suspendieron servicios que implicaban aglomeraciones, como el canje de placas, se redujo la movilidad de personas. No obstante, hay gente que sigue sin tomar con seriedad la contingencia sanitaria por Covid-19, poniendo en riesgo su salud y la de su familia.

Pasan por alto que, en general, los primeros siete días del contagio no hay presencia de síntomas, y que posteriormente se puede desarrollar inmunidad o presentar síntomas leves, moderados o graves, para después requerir hospitalización y/o ventilación mecánica.

La dinámica de la enfermedad arroja que el 30% de la población puede ser asintomática, el 55% presentar un estado clínico leve o moderado, el 10% podría enfermar de forma grave y el 5% de forma crítica.

Y de acuerdo a las estadísticas del sector salud, la diabetes es la principal comorbilidad asociada a los fallecimientos por Covid-19 en Tlaxcala, con un 40.54%, seguido de la hipertensión con el 36.49%, la obesidad con el 35.14%, la insuficiencia renal crónica con el 5.41% y el tabaquismo con el 4.05%.

  • Bajo estas circunstancias, es prudente que las autoridades posterguen la apertura de las escuelas, al menos dos semanas más, una vez evaluada la fase más grave de la pandemia en la entidad.

Las autoridades educativas estiman que el actual ciclo escolar está asegurado, y que, en caso de que existiera la posibilidad de regresar a las aulas, el personal educativo aplicaría una evaluación de diagnóstico para implementar un plan de intervención.

Además, en los 2 mil 431 planteles educativos de la entidad, se desarrollarán trabajos de sanitización de manera preventiva, por lo que más vale proceder con responsabilidad, para reducir al mínimo los riesgos de contagio en este importante sector.

En Tlaxcala, se analiza seriamente la pertinencia de reabrir las escuelas el próximo 1 de junio. Si bien es cierto que hay algunos municipios que podrían abrir sus planteles, de acuerdo a la programación que existe, por parte del gobierno federal, la realidad es que hay razones para considerar que no es procedente hacerlo.

Por las condiciones geográficas y sociales de la entidad, se tendrían que abrir las escuelas al mismo tiempo en los 60 municipios.

Sin embargo, se ha decidido que el Consejo Estatal de Salud determinará cuándo se reanudarán las clases presenciales, en función del comportamiento y evolución de la pandemia.

La prioridad es que, en todo el estado, se reanuden las actividades escolares hasta que sea seguro para la salud y la vida de la comunidad estudiantil y los trabajadores de la educación.

Y esta circunstancia podría alargarse aun varios días, porque muchas personas, lamentablemente, han desatendido la recomendación de permanecer en casa deliberadamente.

Es decir, de manera irresponsable, han incumplido la cuarentena, por lo que el resguardo domiciliario ha sido muy irregular, y ello implica riesgos.

Por tal motivo, si se decidiera abrir las clases como lo sugiere el gobierno federal, pero sin atender la circunstancia estatal, sería una señal para la reactivación de muchas otras actividades no esenciales, lo que generaría efectos contraproducentes.

Como sabemos, hay dos medidas que, en los hechos, han ayudado a disminuir el flujo de personas. La primera es la suspensión de clases, lo cual se hizo mucho antes de que ello se hiciera a nivel nacional; y la segunda, la suspensión de las actividades de gobierno en atención al público, a excepción de los rubros de salud, seguridad, protección civil y procuración de justicia.

Entonces, entre que no hay clases y no hay atención al público, porque se suspendieron servicios que implicaban aglomeraciones, como el canje de placas, se redujo la movilidad de personas. No obstante, hay gente que sigue sin tomar con seriedad la contingencia sanitaria por Covid-19, poniendo en riesgo su salud y la de su familia.

Pasan por alto que, en general, los primeros siete días del contagio no hay presencia de síntomas, y que posteriormente se puede desarrollar inmunidad o presentar síntomas leves, moderados o graves, para después requerir hospitalización y/o ventilación mecánica.

La dinámica de la enfermedad arroja que el 30% de la población puede ser asintomática, el 55% presentar un estado clínico leve o moderado, el 10% podría enfermar de forma grave y el 5% de forma crítica.

Y de acuerdo a las estadísticas del sector salud, la diabetes es la principal comorbilidad asociada a los fallecimientos por Covid-19 en Tlaxcala, con un 40.54%, seguido de la hipertensión con el 36.49%, la obesidad con el 35.14%, la insuficiencia renal crónica con el 5.41% y el tabaquismo con el 4.05%.

  • Bajo estas circunstancias, es prudente que las autoridades posterguen la apertura de las escuelas, al menos dos semanas más, una vez evaluada la fase más grave de la pandemia en la entidad.

Las autoridades educativas estiman que el actual ciclo escolar está asegurado, y que, en caso de que existiera la posibilidad de regresar a las aulas, el personal educativo aplicaría una evaluación de diagnóstico para implementar un plan de intervención.

Además, en los 2 mil 431 planteles educativos de la entidad, se desarrollarán trabajos de sanitización de manera preventiva, por lo que más vale proceder con responsabilidad, para reducir al mínimo los riesgos de contagio en este importante sector.