/ martes 10 de septiembre de 2019

Hacia el fortalecimiento de la cultura cívica

  • Miguel Nava Xochitiotzi*

La importancia de un cambio en la cultura cívica de nuestra ciudadanía es notoria, pues el lograrlo conllevaría a la consolidación de los avances logrados a la fecha.

El pasado 4 de septiembre la Asociación de Magistrados y Magistradas de los Estados Unidos Mexicanos (AMMEL) tuvo a bien firmar un convenio de colaboración con el Tribunal Superior de Justicia de nuestro Estado, Tlaxcala, con el objetivo de redoblar esfuerzos que conlleven a mejorar, entre otras cosas, la cultura cívica en la sociedad tlaxcalteca.

En primera instancia, cabe recalcar que la educación cívica tiene por objeto la capacitación de las personas para participar como ciudadanos de un país, inculcando valores que permita desarrollar un sentido de solidaridad, empatía y espíritu de servicio que conlleven ya sea a la búsqueda de solución de problemas o a la participación en los temas relevantes de la sociedad a la que pertenecen.

La importancia de un cambio en la cultura cívica de nuestra ciudadanía es notoria, pues el lograrlo conllevaría a la consolidación de los avances logrados a la fecha, pero aún mejor, a la identificación y focalización de los déficits y problemáticas a las que nos seguimos enfrentando como sociedad y derivado de ello a la consecución de soluciones.

Es indudable que a lo largo de la historia de nuestro país se han logrado grandes avances en la materia electoral, desde el acceso al voto de todo aquel que sea considerado ciudadano mexicano- sin distinción de género-, hasta respetar el derecho al mismo de aquellos mexicanos que residen en el extranjero; sin embargo no podemos dejar de lado el hecho de que actualmente existe una gran variedad de opiniones respecto a las instituciones, mayor aún sobre aquellas que tienen por objeto la aplicación, protección y defensa de derechos en materia electoral.

Ello denota el interés por parte de ciertos grupos sociales y se traduce en una mayor exigencia para los que tenemos encomendada una labor en esta materia; lo mismo sucedería si una mayor parte de la población tuviera el mismo interés en los actos y decisiones no solo de instituciones de esta materia, sino de todas aquellas de la administración pública que finalmente nos afectan de manera directa o indirecta.

Pero no basta solo con tener interés, sino contar con los conocimientos mínimos de los derechos y obligaciones, tanto de las instituciones como las propias de un ciudadano, ello para que con fundamento los ciudadanos exijan y protejan desde su posición los derechos de los que son titulares.

Los ciudadanos deben mantenerse informados, participar en la política y en la toma de decisiones- a través del voto- para ser miembros activos de la sociedad, tomando un papel responsable en los asuntos públicos sin dejarlo todo a merced de los órganos o instituciones gubernamentales.

Por lo anterior la AMMEL ha decidido comprometerse en la labor de acercar a los ciudadanos de la sociedad mexicana las herramientas que permitan el acceso al conocimiento tanto de los derechos como obligaciones político-electorales de los ciudadanos; especialmente hoy, de los ciudadanos tlaxcaltecas.

  • *Magistrado del Tribunal Electoral de Tlaxcala


  • Miguel Nava Xochitiotzi*

La importancia de un cambio en la cultura cívica de nuestra ciudadanía es notoria, pues el lograrlo conllevaría a la consolidación de los avances logrados a la fecha.

El pasado 4 de septiembre la Asociación de Magistrados y Magistradas de los Estados Unidos Mexicanos (AMMEL) tuvo a bien firmar un convenio de colaboración con el Tribunal Superior de Justicia de nuestro Estado, Tlaxcala, con el objetivo de redoblar esfuerzos que conlleven a mejorar, entre otras cosas, la cultura cívica en la sociedad tlaxcalteca.

En primera instancia, cabe recalcar que la educación cívica tiene por objeto la capacitación de las personas para participar como ciudadanos de un país, inculcando valores que permita desarrollar un sentido de solidaridad, empatía y espíritu de servicio que conlleven ya sea a la búsqueda de solución de problemas o a la participación en los temas relevantes de la sociedad a la que pertenecen.

La importancia de un cambio en la cultura cívica de nuestra ciudadanía es notoria, pues el lograrlo conllevaría a la consolidación de los avances logrados a la fecha, pero aún mejor, a la identificación y focalización de los déficits y problemáticas a las que nos seguimos enfrentando como sociedad y derivado de ello a la consecución de soluciones.

Es indudable que a lo largo de la historia de nuestro país se han logrado grandes avances en la materia electoral, desde el acceso al voto de todo aquel que sea considerado ciudadano mexicano- sin distinción de género-, hasta respetar el derecho al mismo de aquellos mexicanos que residen en el extranjero; sin embargo no podemos dejar de lado el hecho de que actualmente existe una gran variedad de opiniones respecto a las instituciones, mayor aún sobre aquellas que tienen por objeto la aplicación, protección y defensa de derechos en materia electoral.

Ello denota el interés por parte de ciertos grupos sociales y se traduce en una mayor exigencia para los que tenemos encomendada una labor en esta materia; lo mismo sucedería si una mayor parte de la población tuviera el mismo interés en los actos y decisiones no solo de instituciones de esta materia, sino de todas aquellas de la administración pública que finalmente nos afectan de manera directa o indirecta.

Pero no basta solo con tener interés, sino contar con los conocimientos mínimos de los derechos y obligaciones, tanto de las instituciones como las propias de un ciudadano, ello para que con fundamento los ciudadanos exijan y protejan desde su posición los derechos de los que son titulares.

Los ciudadanos deben mantenerse informados, participar en la política y en la toma de decisiones- a través del voto- para ser miembros activos de la sociedad, tomando un papel responsable en los asuntos públicos sin dejarlo todo a merced de los órganos o instituciones gubernamentales.

Por lo anterior la AMMEL ha decidido comprometerse en la labor de acercar a los ciudadanos de la sociedad mexicana las herramientas que permitan el acceso al conocimiento tanto de los derechos como obligaciones político-electorales de los ciudadanos; especialmente hoy, de los ciudadanos tlaxcaltecas.

  • *Magistrado del Tribunal Electoral de Tlaxcala