/ lunes 6 de enero de 2020

La buena relación del gobernador y el presidente

  • El pasado viernes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, visitó el Estado de Tlaxcala, concretamente, el municipio de San Pablo del Monte, donde sostuvo un encuentro con representantes de los pueblos indígenas de la entidad.

Se trató de su primera gira de trabajo del año 2020, en la que trascendió, más que los anuncios institucionales de apoyos y programas sociales, la buena relación que sostiene con el gobernador Marco Mena.

Apenas un día antes, en su conferencia matutina, López Obrador elogió que Tlaxcala fuera el único estado del país sin deuda pública, en un contexto en el que varias entidades enfrentan problemas generados por el pago de altos endeudamientos, así como corrupción en la creación de obras de infraestructura.

Y ya en la entidad, en presencia de todos los asistentes al evento, dejó en claro que se lleva bien con el gobernador de Tlaxcala, respondiendo así a una táctica para demeritar al Ejecutivo estatal, que claramente fue desplegada por funcionarios federales en la entidad que no entienden que las campañas quedaron atrás, y lo que viene es un tiempo de trabajo en favor de la gente.

Obviamente, la táctica no es nueva, ni exclusiva de la entidad. Y aunque esta vez hubo otro intento por dejar mal parado al gobernador, lo cierto es que, en cualquiera de los foros en los que él decida pararse, puede exponer los resultados que ha alcanzado su administración, sencillamente, porque son instancias federales, totalmente ajenas al gobierno estatal, las que califican su buena gestión.

La tendencia positiva de crecimiento económico, y la creación de empleo formal, así como el manejo balanceado del presupuesto y las finanzas públicas sanas que registra Tlaxcala, son aspectos que no se pueden acallar con rechiflas inducidas.

  • La disposición del gobierno estatal para trabajar coordinadamente con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido franca y políticamente respetuosa, como se refleja en el buen trato que el gobernador Marco Mena ha recibido de los integrantes del gabinete federal, quienes siempre han manifestado su disposición de respaldar a Tlaxcala por encima de colores e ideologías.

Los ahorros generados para realizar obra pública importante, como la modernización de la carretera Tlaxcala-Apizaco y la construcción del nuevo Hospital General, o la reducción de los niveles de pobreza y pobreza extrema, le sirven a todo el estado que, de acuerdo a los indicadores, vive un buen momento que se está aprovechando para despuntar, como ya se verifica en el ámbito nacional.

La disposición del gobierno estatal para trabajar coordinadamente con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido franca y políticamente respetuosa, como se refleja en el buen trato que el gobernador Marco Mena ha recibido de los integrantes del gabinete federal, quienes siempre han manifestado su disposición de respaldar a Tlaxcala por encima de colores e ideologías.

Por ese motivo López Obrador aprovechó su vista para llamar al pueblo tlaxcalteca a mantenerse unido, a que las autoridades comunitarias, municipales y estatales se sigan coordinando con el gobierno federal, para sacar adelante al estado.

Ojalá este llamado llegue a la representación del gobierno federal en Tlaxcala, en donde hay personajes que parecen tener una visión limitada del servicio público y el ejercicio de gobierno, más aún cuando lo que llaman Cuarta Transformación implica, precisamente, eficiencia y eficacia para servir mejor a la ciudadanía, no pleitos ni complots para enfrentarla y dividirla.

  • El pasado viernes, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, visitó el Estado de Tlaxcala, concretamente, el municipio de San Pablo del Monte, donde sostuvo un encuentro con representantes de los pueblos indígenas de la entidad.

Se trató de su primera gira de trabajo del año 2020, en la que trascendió, más que los anuncios institucionales de apoyos y programas sociales, la buena relación que sostiene con el gobernador Marco Mena.

Apenas un día antes, en su conferencia matutina, López Obrador elogió que Tlaxcala fuera el único estado del país sin deuda pública, en un contexto en el que varias entidades enfrentan problemas generados por el pago de altos endeudamientos, así como corrupción en la creación de obras de infraestructura.

Y ya en la entidad, en presencia de todos los asistentes al evento, dejó en claro que se lleva bien con el gobernador de Tlaxcala, respondiendo así a una táctica para demeritar al Ejecutivo estatal, que claramente fue desplegada por funcionarios federales en la entidad que no entienden que las campañas quedaron atrás, y lo que viene es un tiempo de trabajo en favor de la gente.

Obviamente, la táctica no es nueva, ni exclusiva de la entidad. Y aunque esta vez hubo otro intento por dejar mal parado al gobernador, lo cierto es que, en cualquiera de los foros en los que él decida pararse, puede exponer los resultados que ha alcanzado su administración, sencillamente, porque son instancias federales, totalmente ajenas al gobierno estatal, las que califican su buena gestión.

La tendencia positiva de crecimiento económico, y la creación de empleo formal, así como el manejo balanceado del presupuesto y las finanzas públicas sanas que registra Tlaxcala, son aspectos que no se pueden acallar con rechiflas inducidas.

  • La disposición del gobierno estatal para trabajar coordinadamente con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido franca y políticamente respetuosa, como se refleja en el buen trato que el gobernador Marco Mena ha recibido de los integrantes del gabinete federal, quienes siempre han manifestado su disposición de respaldar a Tlaxcala por encima de colores e ideologías.

Los ahorros generados para realizar obra pública importante, como la modernización de la carretera Tlaxcala-Apizaco y la construcción del nuevo Hospital General, o la reducción de los niveles de pobreza y pobreza extrema, le sirven a todo el estado que, de acuerdo a los indicadores, vive un buen momento que se está aprovechando para despuntar, como ya se verifica en el ámbito nacional.

La disposición del gobierno estatal para trabajar coordinadamente con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido franca y políticamente respetuosa, como se refleja en el buen trato que el gobernador Marco Mena ha recibido de los integrantes del gabinete federal, quienes siempre han manifestado su disposición de respaldar a Tlaxcala por encima de colores e ideologías.

Por ese motivo López Obrador aprovechó su vista para llamar al pueblo tlaxcalteca a mantenerse unido, a que las autoridades comunitarias, municipales y estatales se sigan coordinando con el gobierno federal, para sacar adelante al estado.

Ojalá este llamado llegue a la representación del gobierno federal en Tlaxcala, en donde hay personajes que parecen tener una visión limitada del servicio público y el ejercicio de gobierno, más aún cuando lo que llaman Cuarta Transformación implica, precisamente, eficiencia y eficacia para servir mejor a la ciudadanía, no pleitos ni complots para enfrentarla y dividirla.