/ miércoles 28 de noviembre de 2018

La conformación de la guardia nacional (2/7)

Altos niveles de violencia, solo en 12 años, 250 mil homicidios dolosos y 37 mil desaparecidos han generado costos enormes para la economía y la sociedad. Millones de personas han modificado sus patrones de vida para protegerse y muchos han debido emigrar de sus comunidades para salvaguardar su integridad.

La falta de empleos de calidad e insuficiencia del sistema educativo, la descomposición institucional, el deterioro del tejido social, la crisis de valores cívicos, el fenómeno de adicciones, disfuncionalidad y anacronismos del marco legal, e incluso añejos conflictos intercomunitarios, agrarios y vecinales.

Suele asumirse, por ejemplo, que el fenómeno delictivo se circunscribe a los llamados delitos violentos -robo a mano armada, asalto a casa habitación, secuestro, lesiones, homicidio, narcotráfico y tráfico de personas.

Se ha dejado de lado los “delitos de cuello blanco”, como el desvío de recursos, la defraudación, el cohecho, la malversación y las operaciones con recursos de procedencia ilícita -o lavado de dinero-, así como infracciones de servidores públicos como la prevaricación, el abuso de autoridad, el fraude electoral, la suplantación de funciones.

Ante el incremento de violencia y delitos graves el presidente electo formula estrategias de recuperación de la paz, restablecimiento de la seguridad pública, prevención del delito, procuración e impartición de justicia, las estrategias creadas deben ser multidimensionales, transversales, incluyentes y, necesariamente radicales y deben ir dirigidas a la raíz de la aguda crisis.


NUEVOS PARADIGMAS

En lo que se refiere a la seguridad pública, es necesario abandonar el autoritarismo y la violencia, al igual que frente a la prevención, la procuración e impartición de justicia y avanzar a una perspectiva de respeto a las libertades y los derechos humanos, claro, es un nuevo paradigma.

En lugar de ampliar el catálogo de las prohibiciones vigentes, incrementar las sanciones y construir nuevas cárceles, es necesario ensanchar la soberanía de los individuos y de las colectividades, edificar escuelas y hospitales y diseñar sistemas eficaces de reinserción para infractores.

Se debe transitar de una autoridad vengativa a una autoridad justa, de un estado de persecución a un estado de bienestar y de la ley de la jungla al imperio de la ley.

En las policías estatales y municipales este año han asesinado a 326 policías quedado en la impunidad y ninguna de las 32 entidades federativas otorga las seis prestaciones laborales básicas, solo en 19 estados pagan a sus policías arriba de 10 mil pesos mensuales, la Policía Federal se describió como una institución no consolidada.

La guardia nacional propuesta por la fracción de MORENA se integraría con 83,000 miembros, 37 mil de la policía federal, 10 mil de la naval y 36 mil de las fuerzas armadas y otros miembros activos, después convocarán a jóvenes como fuerza adicional de 50 mil efectivos.

La experiencia histórica sobre la actuación de la guardia nacional se remonta a la Constitución 1824 aunque desapareció en 1879. La propuesta actual se asemeja más al ejemplo francés de 1791, en España surgió en 1844, en Italia en 1814.

La diferencia en la propuesta actual serán los exámenes de ingreso, permanencia, promoción y profesionalización. La crítica se basa en varios temas, que un estado de excepción permanente es anticonstitucional, cuestionan que la guardia nacional dependa a la defensa nacional, pesa la memoria histórica de atropellos del ejército hacia los grupos sociales que han buscado mayores libertades.

La respuesta oficial al origen castrense de quienes van a formar la guardia nacional, es que se capacitarán en el nuevo modelo de justicia penal, además, el transitorio 5, argumenta que la guardia nacional estará sujeta al mando civil, pues cada tres años el ejecutivo, practicará evaluaciones al igual que el legislativo.

La policía federal se triplico con el ex presidente Calderón y durante la administración saliente solo se incrementó en 1%, esto es, solo aumento en 400 elementos,

Se cuestiona el paso de la unidad de inteligencia CISEN de gobernación a la nueva secretaria de seguridad, por último se cuestiona la desaparición de la policía

federal, argumentan que tiene la mejor unidad antisecuestros, un mecanismo adecuado de control interno etc., estas son los cuestionamientos más relevantes y al parecer no desaparece pues sus elementos, irán accediendo a la guardia nacional como vayan acreditando los requisitos.

La iniciativa, según el investigador Diego Valadez dijo que, queda muy bien establecido el respeto a los derechos humanos, la subordinación de la Guardia Nacional a la autoridad civil, debido a la sujeción del desempeño de ese cuerpo a la evaluación del Poder Legislativo.

Al parecer y a pesar de, el posible conflicto de intereses entre la actuación de la guardia nacional y la evaluación del ejecutivo, sería la conducción diaria de la tarea de la guardia nacional por parte del ejecutivo, lo que permitiría una mejora en la seguridad nacional, que por el bien del país, que así sea.



Altos niveles de violencia, solo en 12 años, 250 mil homicidios dolosos y 37 mil desaparecidos han generado costos enormes para la economía y la sociedad. Millones de personas han modificado sus patrones de vida para protegerse y muchos han debido emigrar de sus comunidades para salvaguardar su integridad.

La falta de empleos de calidad e insuficiencia del sistema educativo, la descomposición institucional, el deterioro del tejido social, la crisis de valores cívicos, el fenómeno de adicciones, disfuncionalidad y anacronismos del marco legal, e incluso añejos conflictos intercomunitarios, agrarios y vecinales.

Suele asumirse, por ejemplo, que el fenómeno delictivo se circunscribe a los llamados delitos violentos -robo a mano armada, asalto a casa habitación, secuestro, lesiones, homicidio, narcotráfico y tráfico de personas.

Se ha dejado de lado los “delitos de cuello blanco”, como el desvío de recursos, la defraudación, el cohecho, la malversación y las operaciones con recursos de procedencia ilícita -o lavado de dinero-, así como infracciones de servidores públicos como la prevaricación, el abuso de autoridad, el fraude electoral, la suplantación de funciones.

Ante el incremento de violencia y delitos graves el presidente electo formula estrategias de recuperación de la paz, restablecimiento de la seguridad pública, prevención del delito, procuración e impartición de justicia, las estrategias creadas deben ser multidimensionales, transversales, incluyentes y, necesariamente radicales y deben ir dirigidas a la raíz de la aguda crisis.


NUEVOS PARADIGMAS

En lo que se refiere a la seguridad pública, es necesario abandonar el autoritarismo y la violencia, al igual que frente a la prevención, la procuración e impartición de justicia y avanzar a una perspectiva de respeto a las libertades y los derechos humanos, claro, es un nuevo paradigma.

En lugar de ampliar el catálogo de las prohibiciones vigentes, incrementar las sanciones y construir nuevas cárceles, es necesario ensanchar la soberanía de los individuos y de las colectividades, edificar escuelas y hospitales y diseñar sistemas eficaces de reinserción para infractores.

Se debe transitar de una autoridad vengativa a una autoridad justa, de un estado de persecución a un estado de bienestar y de la ley de la jungla al imperio de la ley.

En las policías estatales y municipales este año han asesinado a 326 policías quedado en la impunidad y ninguna de las 32 entidades federativas otorga las seis prestaciones laborales básicas, solo en 19 estados pagan a sus policías arriba de 10 mil pesos mensuales, la Policía Federal se describió como una institución no consolidada.

La guardia nacional propuesta por la fracción de MORENA se integraría con 83,000 miembros, 37 mil de la policía federal, 10 mil de la naval y 36 mil de las fuerzas armadas y otros miembros activos, después convocarán a jóvenes como fuerza adicional de 50 mil efectivos.

La experiencia histórica sobre la actuación de la guardia nacional se remonta a la Constitución 1824 aunque desapareció en 1879. La propuesta actual se asemeja más al ejemplo francés de 1791, en España surgió en 1844, en Italia en 1814.

La diferencia en la propuesta actual serán los exámenes de ingreso, permanencia, promoción y profesionalización. La crítica se basa en varios temas, que un estado de excepción permanente es anticonstitucional, cuestionan que la guardia nacional dependa a la defensa nacional, pesa la memoria histórica de atropellos del ejército hacia los grupos sociales que han buscado mayores libertades.

La respuesta oficial al origen castrense de quienes van a formar la guardia nacional, es que se capacitarán en el nuevo modelo de justicia penal, además, el transitorio 5, argumenta que la guardia nacional estará sujeta al mando civil, pues cada tres años el ejecutivo, practicará evaluaciones al igual que el legislativo.

La policía federal se triplico con el ex presidente Calderón y durante la administración saliente solo se incrementó en 1%, esto es, solo aumento en 400 elementos,

Se cuestiona el paso de la unidad de inteligencia CISEN de gobernación a la nueva secretaria de seguridad, por último se cuestiona la desaparición de la policía

federal, argumentan que tiene la mejor unidad antisecuestros, un mecanismo adecuado de control interno etc., estas son los cuestionamientos más relevantes y al parecer no desaparece pues sus elementos, irán accediendo a la guardia nacional como vayan acreditando los requisitos.

La iniciativa, según el investigador Diego Valadez dijo que, queda muy bien establecido el respeto a los derechos humanos, la subordinación de la Guardia Nacional a la autoridad civil, debido a la sujeción del desempeño de ese cuerpo a la evaluación del Poder Legislativo.

Al parecer y a pesar de, el posible conflicto de intereses entre la actuación de la guardia nacional y la evaluación del ejecutivo, sería la conducción diaria de la tarea de la guardia nacional por parte del ejecutivo, lo que permitiría una mejora en la seguridad nacional, que por el bien del país, que así sea.