/ lunes 17 de agosto de 2020

La protección del empleo en Tlaxcala

En 2019, el Estado de Tlaxcala cerró con el primer lugar nacional en crecimiento económico, y con segundo lugar nacional en crecimiento industrial, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Desde hace 15 años, la entidad no registraba un crecimiento similar, y ello permitió alcanzar la cifra más alta de trabajadores formales, que llegó a superar los 104 mil, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Sin embargo, hoy atravesamos una situación difícil, no solo por la pandemia de Covid-19, sino porque nuestro país ya mostraba signos de la más profunda recesión que haya tenido en décadas.

En este contexto, resultó importante que el Gobierno del Estado instrumentara el Programa Emergente de Apoyo a la Economía Estatal, para respaldar al sector productivo y las fuentes de empleo en la entidad.

Con esta medida solidaria, instruida por el Gobernador Marco Mena, se habían entregado, al cierre de julio, más de 45 millones de pesos en financiamientos.

Y mediante la autorización de más de 3 mil 200 créditos a empresas y pequeños negocios, la administración estatal contribuyó a que se conservaran más de 6 mil 800 empleos, en beneficio de igual número de trabajadores y sus familias, pues pudieron contar con un ingreso que les permitiera hacer frente a la contingencia sanitaria.

La base de datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) indica que Tlaxcala es el segundo estado con menos empleos perdidos durante la pandemia, es decir, entre los meses de marzo y julio de 2020, con 4 mil 821, apenas atrás de Tabasco, que perdió 4 mil 649.

Para darnos una idea la gravedad de la situación, en ese periodo, la Ciudad de México perdió más de 178 mil 400 empleos formales, y Jalisco, más de 89 mil 300. A nivel nacional la pérdida fue de casi 987 mil fuentes laborales registradas ante el IMSS.

Afortunadamente, en Tlaxcala se logró contener esta situación. De hecho, fue el estado que menos empleos formales perdió en julio, en comparación con junio, con apenas 182, muy lejos de Jalisco, que perdió 13 mil 130 fuentes laborales, o el Estado de México, que perdió 6 mil 217.

Sin lugar a dudas, el otorgamiento de créditos a empresas y negocios locales fue fundamental para que pudieran mantener su funcionamiento y sus plantillas laborales durante la emergencia sanitaria.

El Gobierno del Estado hizo bien en convocar el Acuerdo para la Defensa del Empleo y el Sector Productivo del Estado de Tlaxcala, el primero de esta naturaleza que se firmó en el país, para proteger el crecimiento estatal, en beneficio de las familias tlaxcaltecas.

La unidad de los sectores gubernamental y productivo ha hecho posible en Tlaxcala enfrentar las consecuencias económicas de la contingencia por Covid-19, y ello se refleja en el comportamiento del empleo que, si bien ha tenido una caída, no ha sido tan pronunciada como en otras entidades.

Confiemos en que, con la participación de la ciudadanía, el índice de contagios de coronavirus siga a la baja, para que Tlaxcala mejore en el semáforo epidemiológico nacional, y se reactiven más actividades productivas en beneficio de todos.

En 2019, el Estado de Tlaxcala cerró con el primer lugar nacional en crecimiento económico, y con segundo lugar nacional en crecimiento industrial, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Desde hace 15 años, la entidad no registraba un crecimiento similar, y ello permitió alcanzar la cifra más alta de trabajadores formales, que llegó a superar los 104 mil, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Sin embargo, hoy atravesamos una situación difícil, no solo por la pandemia de Covid-19, sino porque nuestro país ya mostraba signos de la más profunda recesión que haya tenido en décadas.

En este contexto, resultó importante que el Gobierno del Estado instrumentara el Programa Emergente de Apoyo a la Economía Estatal, para respaldar al sector productivo y las fuentes de empleo en la entidad.

Con esta medida solidaria, instruida por el Gobernador Marco Mena, se habían entregado, al cierre de julio, más de 45 millones de pesos en financiamientos.

Y mediante la autorización de más de 3 mil 200 créditos a empresas y pequeños negocios, la administración estatal contribuyó a que se conservaran más de 6 mil 800 empleos, en beneficio de igual número de trabajadores y sus familias, pues pudieron contar con un ingreso que les permitiera hacer frente a la contingencia sanitaria.

La base de datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) indica que Tlaxcala es el segundo estado con menos empleos perdidos durante la pandemia, es decir, entre los meses de marzo y julio de 2020, con 4 mil 821, apenas atrás de Tabasco, que perdió 4 mil 649.

Para darnos una idea la gravedad de la situación, en ese periodo, la Ciudad de México perdió más de 178 mil 400 empleos formales, y Jalisco, más de 89 mil 300. A nivel nacional la pérdida fue de casi 987 mil fuentes laborales registradas ante el IMSS.

Afortunadamente, en Tlaxcala se logró contener esta situación. De hecho, fue el estado que menos empleos formales perdió en julio, en comparación con junio, con apenas 182, muy lejos de Jalisco, que perdió 13 mil 130 fuentes laborales, o el Estado de México, que perdió 6 mil 217.

Sin lugar a dudas, el otorgamiento de créditos a empresas y negocios locales fue fundamental para que pudieran mantener su funcionamiento y sus plantillas laborales durante la emergencia sanitaria.

El Gobierno del Estado hizo bien en convocar el Acuerdo para la Defensa del Empleo y el Sector Productivo del Estado de Tlaxcala, el primero de esta naturaleza que se firmó en el país, para proteger el crecimiento estatal, en beneficio de las familias tlaxcaltecas.

La unidad de los sectores gubernamental y productivo ha hecho posible en Tlaxcala enfrentar las consecuencias económicas de la contingencia por Covid-19, y ello se refleja en el comportamiento del empleo que, si bien ha tenido una caída, no ha sido tan pronunciada como en otras entidades.

Confiemos en que, con la participación de la ciudadanía, el índice de contagios de coronavirus siga a la baja, para que Tlaxcala mejore en el semáforo epidemiológico nacional, y se reactiven más actividades productivas en beneficio de todos.