/ martes 25 de agosto de 2020

Las congresistas

Si hay un ámbito en el que las mujeres políticas están dejando sentir lo que significa liderar desde la femineidad es el legislativo. Tras décadas de lucha, por primera vez en la historia de México, mujeres y hombres estamos igualmente representados en la Cámara de Diputados, para impulsar leyes que den prioridad al desafío de lograr una sociedad justa, con igualdad de oportunidades y goce pleno de derechos.

Muy pronto sin embargo, se dieron cuenta las congresistas federales que la igualdad numérica no es suficiente. En cuanto se conformaron los grupos parlamentarios, los partidos políticos nombraron exclusivamente hombres como coordinadores, así también fue con la presidencia de la mesa directiva y por ende con la poderosa Junta de Coordinación Política; todo quedó representado casi en su totalidad por hombres.

La desigualdad entre hombres y mujeres es histórica y el ejercicio del poder tanto en el ámbito público como en el privado así como la posibilidad de ser tomadas en cuenta al igual que los hombres en contrataciones, promociones y espacios de toma de decisión sigue siendo un desafío diario para millones de compañeras que seguimos siendo tratadas como ciudadanas de segunda categoría.

Las congresistas han vivido lo mismo que muchas otras mujeres y hoy han dado muestra que no se trata solo de llegar, sino de hacer la diferencia para millones de niñas, adolescentes y mujeres mexicanas. Con el liderazgo de la presidenta de la cámara, Laura Rojas Hernández, surgió el Grupo Plural por la Igualdad Sustantiva, bancada de mujeres que se integra por la propia presidenta de la cámara, presidentas de comisiones y al menos una integrante de cada grupo parlamentario. Ellas legislan con mirada de mujer para que la ley sea garante para que las mujeres vivamos libres de violencia y con igualdad real, profunda…sustantiva.

El Grupo Plural por la Igualdad Sustantiva impulsó en este año la modificación de más de 80 leyes en materia de paridad, se incluyeron violencia digital y obstétrica en la ley, se legisló para tipificar actos de violencia política contra las mujeres, se elevó la pena por violencia familiar, se propuso a congresos estatales un tipo penal de feminicidio homologado para que ministerios públicos tengan mayores elementos para castigar a quien asesine a una mujer por razones de género, sentaron bases para cerrar la brecha salarial y para que nazca un sistema nacional de cuidados; todo ello de la mano de sociedad civil, universidades, activistas, empresarias, alertistas, refugios y organizaciones internacionales.

En la legislatura de la paridad de género, las diputadas de todos los partidos están unidas y fuertes para avanzar hacia un México donde la democracia plena reconozca y atienda las reales causas y las exigencias de las niñas y mujeres mexicanas. Eso sucede cuando las mujeres ejercen el poder. Estamos orgullosas de ellas.

Si hay un ámbito en el que las mujeres políticas están dejando sentir lo que significa liderar desde la femineidad es el legislativo. Tras décadas de lucha, por primera vez en la historia de México, mujeres y hombres estamos igualmente representados en la Cámara de Diputados, para impulsar leyes que den prioridad al desafío de lograr una sociedad justa, con igualdad de oportunidades y goce pleno de derechos.

Muy pronto sin embargo, se dieron cuenta las congresistas federales que la igualdad numérica no es suficiente. En cuanto se conformaron los grupos parlamentarios, los partidos políticos nombraron exclusivamente hombres como coordinadores, así también fue con la presidencia de la mesa directiva y por ende con la poderosa Junta de Coordinación Política; todo quedó representado casi en su totalidad por hombres.

La desigualdad entre hombres y mujeres es histórica y el ejercicio del poder tanto en el ámbito público como en el privado así como la posibilidad de ser tomadas en cuenta al igual que los hombres en contrataciones, promociones y espacios de toma de decisión sigue siendo un desafío diario para millones de compañeras que seguimos siendo tratadas como ciudadanas de segunda categoría.

Las congresistas han vivido lo mismo que muchas otras mujeres y hoy han dado muestra que no se trata solo de llegar, sino de hacer la diferencia para millones de niñas, adolescentes y mujeres mexicanas. Con el liderazgo de la presidenta de la cámara, Laura Rojas Hernández, surgió el Grupo Plural por la Igualdad Sustantiva, bancada de mujeres que se integra por la propia presidenta de la cámara, presidentas de comisiones y al menos una integrante de cada grupo parlamentario. Ellas legislan con mirada de mujer para que la ley sea garante para que las mujeres vivamos libres de violencia y con igualdad real, profunda…sustantiva.

El Grupo Plural por la Igualdad Sustantiva impulsó en este año la modificación de más de 80 leyes en materia de paridad, se incluyeron violencia digital y obstétrica en la ley, se legisló para tipificar actos de violencia política contra las mujeres, se elevó la pena por violencia familiar, se propuso a congresos estatales un tipo penal de feminicidio homologado para que ministerios públicos tengan mayores elementos para castigar a quien asesine a una mujer por razones de género, sentaron bases para cerrar la brecha salarial y para que nazca un sistema nacional de cuidados; todo ello de la mano de sociedad civil, universidades, activistas, empresarias, alertistas, refugios y organizaciones internacionales.

En la legislatura de la paridad de género, las diputadas de todos los partidos están unidas y fuertes para avanzar hacia un México donde la democracia plena reconozca y atienda las reales causas y las exigencias de las niñas y mujeres mexicanas. Eso sucede cuando las mujeres ejercen el poder. Estamos orgullosas de ellas.

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