/ lunes 4 de mayo de 2020

Las fortalezas de Tlaxcala ante la pandemia por Covid-19

De acuerdo con datos oficiales, Tlaxcala se ubica como uno de los estados que realiza mayor número de pruebas para detectar Covid-19 en el país. Eso es bueno. Bastante bueno. En tres meses, registró cerca de mil pruebas, como parte de una estrategia de búsqueda intencionada de casos positivos, cuyo objetivo es reducir el riesgo de contagio, disminuir la dispersión del virus y lograr su contención efectiva.


De esta manera, lo que las autoridades estatales han buscado es tener, por proporción de habitantes, un número importante de pruebas para identificar los contactos de las personas que han dado positivo al virus, darles el seguimiento correspondiente y determinar si son candidatas a tratamiento domiciliario o son canalizadas a unidades hospitalarias.


Hasta el 2 de mayo, Tlaxcala registraba un acumulado de 229 personas contagiadas y 22 muertos por Covid-19, según cifras del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos del gobierno federal.


Lamentablemente, las ventajas que en el ámbito económico le permiten al estado competir con otros para disputar inversiones, como su alta densidad carretera y su interconexión con los principales centros comerciales y urbanos del centro del país, ahora son factores en contra, pues al colindar con entidades con altas tasa de transmisión, Tlaxcala enfrenta el desafío de los intensos flujos de personas que mantiene con tales estados, a pesar de estar vigente la jornada nacional de sana distancia.


Y a ello hay que añadir, evidentemente, que no todos los estados trabajan con un esquema de mitigación similar al de Tlaxcala, ni tampoco están haciendo las suficientes pruebas de detección.


Por ejemplo, la Ciudad de México registraba 6 mil 013 casos positivos de Covid-19, y 369 defunciones por esta enfermedad; el Estado de México, 3 mil 615 contagios y 273 muertos; Puebla, 755 casos confirmados y 95 fallecimientos; Morelos, 417 contagios y 47 muertos; e Hidalgo, 306 casos positivos y 32 defunciones.


Pese a esta circunstancia, el gobierno estatal hace un trabajo importante para asegurar la reconversión hospitalaria que permita atender debidamente a pacientes contagiados; también la atención médica focalizada de personas con diabetes, hipertensión arterial y padecimientos renales, mediante las Brigadas de Contención “Cuídate”, y las jornadas de sanitización, que han llegado a los 60 municipios, y están por iniciar una segunda vuelta.


En este momento, la principal fortaleza de la entidad es el personal de salud, que está capacitado en procedimientos de “Atención de paciente grave” y “Bioseguridad hospitalaria y equipos de protección”, además de la disponibilidad de ventiladores de transporte portátiles diseñados para reemplazar la ventilación manual durante las situaciones de emergencia, y el suministro de insumos médicos y equipo de bioseguridad, garantizado a través del Fondo de Emergencia contra Covid-19, que creó la administración estatal con un techo inicial de 50 millones de pesos.


Frente a este despliegue de acciones, sigue siendo fundamental que los municipios fortalezcan las medidas de distanciamiento y aislamiento social, a fin de evitar que aumente la propagación del virus y el número de contagios.


No es una tarea sencilla, debido a que aún hay personas que no advierten los riesgos de la pandemia; sin embargo, ya suman 46 las comunas con registros de Covid-19, y es necesario que la autoridad más próxima a los ciudadanos insista y permanezca vigilante, ejerciendo sus facultades, para aminorar los alcances sanitarios de la actual emergencia nacional.




Hasta el 2 de mayo, Tlaxcala registraba un acumulado de 229 personas contagiadas y 22 muertos por Covid-19.


De acuerdo con datos oficiales, Tlaxcala se ubica como uno de los estados que realiza mayor número de pruebas para detectar Covid-19 en el país. Eso es bueno. Bastante bueno. En tres meses, registró cerca de mil pruebas, como parte de una estrategia de búsqueda intencionada de casos positivos, cuyo objetivo es reducir el riesgo de contagio, disminuir la dispersión del virus y lograr su contención efectiva.


De esta manera, lo que las autoridades estatales han buscado es tener, por proporción de habitantes, un número importante de pruebas para identificar los contactos de las personas que han dado positivo al virus, darles el seguimiento correspondiente y determinar si son candidatas a tratamiento domiciliario o son canalizadas a unidades hospitalarias.


Hasta el 2 de mayo, Tlaxcala registraba un acumulado de 229 personas contagiadas y 22 muertos por Covid-19, según cifras del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos del gobierno federal.


Lamentablemente, las ventajas que en el ámbito económico le permiten al estado competir con otros para disputar inversiones, como su alta densidad carretera y su interconexión con los principales centros comerciales y urbanos del centro del país, ahora son factores en contra, pues al colindar con entidades con altas tasa de transmisión, Tlaxcala enfrenta el desafío de los intensos flujos de personas que mantiene con tales estados, a pesar de estar vigente la jornada nacional de sana distancia.


Y a ello hay que añadir, evidentemente, que no todos los estados trabajan con un esquema de mitigación similar al de Tlaxcala, ni tampoco están haciendo las suficientes pruebas de detección.


Por ejemplo, la Ciudad de México registraba 6 mil 013 casos positivos de Covid-19, y 369 defunciones por esta enfermedad; el Estado de México, 3 mil 615 contagios y 273 muertos; Puebla, 755 casos confirmados y 95 fallecimientos; Morelos, 417 contagios y 47 muertos; e Hidalgo, 306 casos positivos y 32 defunciones.


Pese a esta circunstancia, el gobierno estatal hace un trabajo importante para asegurar la reconversión hospitalaria que permita atender debidamente a pacientes contagiados; también la atención médica focalizada de personas con diabetes, hipertensión arterial y padecimientos renales, mediante las Brigadas de Contención “Cuídate”, y las jornadas de sanitización, que han llegado a los 60 municipios, y están por iniciar una segunda vuelta.


En este momento, la principal fortaleza de la entidad es el personal de salud, que está capacitado en procedimientos de “Atención de paciente grave” y “Bioseguridad hospitalaria y equipos de protección”, además de la disponibilidad de ventiladores de transporte portátiles diseñados para reemplazar la ventilación manual durante las situaciones de emergencia, y el suministro de insumos médicos y equipo de bioseguridad, garantizado a través del Fondo de Emergencia contra Covid-19, que creó la administración estatal con un techo inicial de 50 millones de pesos.


Frente a este despliegue de acciones, sigue siendo fundamental que los municipios fortalezcan las medidas de distanciamiento y aislamiento social, a fin de evitar que aumente la propagación del virus y el número de contagios.


No es una tarea sencilla, debido a que aún hay personas que no advierten los riesgos de la pandemia; sin embargo, ya suman 46 las comunas con registros de Covid-19, y es necesario que la autoridad más próxima a los ciudadanos insista y permanezca vigilante, ejerciendo sus facultades, para aminorar los alcances sanitarios de la actual emergencia nacional.




Hasta el 2 de mayo, Tlaxcala registraba un acumulado de 229 personas contagiadas y 22 muertos por Covid-19.