/ lunes 10 de junio de 2024

Momento Corporativo / ¿En pausa el dinamismo del nearshoring?

La Secretaría de Economía actualizó el registro de los anuncios públicos de inversión de enero hasta el 31 de mayo, y suman 127 proyectos con una expectativa de inversión de 39 mil 157 millones de dólares en un plazo de dos o tres años, y estas cifras parecieran muy alentadoras. Sin embargo, cuando se comparan con el reporte previo, que solo abarcó de enero al 15 de abril, se nota un menor dinamismo. Y es que hasta el 15 de abril, la dependencia contabilizó 93 anuncios por un monto de 36 mil 153 millones de dólares, y en las siguientes tres quincenas se sumaron 34 nuevos proyectos por 3 mil millones de dólares, es decir menos anuncios y recursos cuando se compara con el promedio de las siete quincenas que abarcó la primera medición.

Y es muy probable que algunos proyectos, en diversas etapas, hayan bajado la velocidad previo al proceso electoral, y lo ideal es que se retomaran en los siguientes meses, pero parece que los temores de la hegemonía legislativa que alcanzó Morena, pusieron también en entredicho la narrativa del nearshoring. De hecho Morgan Stanley advirtió de un riesgo fiscal y regulatorio adicional relacionado con sectores clave de la economía, además de la reintroducción del limbo político en el sector eléctrico, que son elementos cruciales para el futuro de la relocalización de cadenas productivas. Y así la correduría internacional actualizó su portafolio modelo y retiro a las llamadas emisoras del nearshoring.

Por su parte JP Morgan se mantiene más optimista sobre el nearshoring, pero aclaró que dependerá de la estrategia de la siguiente administración para atraer inversiones y destrabar temas pendientes como el agua y la electricidad.

Funo, la mejor opción

Pero el sector de los parques industriales tiene una historia divergente del nearshoring a partir de la creciente demanda de espacio que están registrando y que obliga a los fideicomisos inmobiliarios a buscar opciones de consolidación y crecimiento. Y en este contexto está la competencia entres seis postores de alto nivel para hacerse de los activos de Terrafina y donde todas las fibras están haciendo su mejor esfuerzo para ofrecer el mecanismo más convincente y rentable para los accionistas y tenedores de este fideicomiso dueño de 289 propiedades para manufactura ligera y centros de distribución en el norte, bajío y centro del país.

Pero de todas las ofertas la que más hace sentido de negocios y se complementa es la de Fibra Uno que dirige Gonzalo Robina porque no es solamente hacerse de los inmuebles sino una propuesta que se traduzca en valor para todas las partes involucradas a partir de las complementariedades de ambos portafolios que van desde la edad de los edificios y las exigencias en materia de sustentabilidad de los inquilinos, la ubicación geográfica, la vocación de los parques industriales e incluso los aspectos financieros como el nivel de deuda y su costo, así como la liquidez para desarrollar la atractiva reserva territorial conjunta.

  • @robertoah

La Secretaría de Economía actualizó el registro de los anuncios públicos de inversión de enero hasta el 31 de mayo, y suman 127 proyectos con una expectativa de inversión de 39 mil 157 millones de dólares en un plazo de dos o tres años, y estas cifras parecieran muy alentadoras. Sin embargo, cuando se comparan con el reporte previo, que solo abarcó de enero al 15 de abril, se nota un menor dinamismo. Y es que hasta el 15 de abril, la dependencia contabilizó 93 anuncios por un monto de 36 mil 153 millones de dólares, y en las siguientes tres quincenas se sumaron 34 nuevos proyectos por 3 mil millones de dólares, es decir menos anuncios y recursos cuando se compara con el promedio de las siete quincenas que abarcó la primera medición.

Y es muy probable que algunos proyectos, en diversas etapas, hayan bajado la velocidad previo al proceso electoral, y lo ideal es que se retomaran en los siguientes meses, pero parece que los temores de la hegemonía legislativa que alcanzó Morena, pusieron también en entredicho la narrativa del nearshoring. De hecho Morgan Stanley advirtió de un riesgo fiscal y regulatorio adicional relacionado con sectores clave de la economía, además de la reintroducción del limbo político en el sector eléctrico, que son elementos cruciales para el futuro de la relocalización de cadenas productivas. Y así la correduría internacional actualizó su portafolio modelo y retiro a las llamadas emisoras del nearshoring.

Por su parte JP Morgan se mantiene más optimista sobre el nearshoring, pero aclaró que dependerá de la estrategia de la siguiente administración para atraer inversiones y destrabar temas pendientes como el agua y la electricidad.

Funo, la mejor opción

Pero el sector de los parques industriales tiene una historia divergente del nearshoring a partir de la creciente demanda de espacio que están registrando y que obliga a los fideicomisos inmobiliarios a buscar opciones de consolidación y crecimiento. Y en este contexto está la competencia entres seis postores de alto nivel para hacerse de los activos de Terrafina y donde todas las fibras están haciendo su mejor esfuerzo para ofrecer el mecanismo más convincente y rentable para los accionistas y tenedores de este fideicomiso dueño de 289 propiedades para manufactura ligera y centros de distribución en el norte, bajío y centro del país.

Pero de todas las ofertas la que más hace sentido de negocios y se complementa es la de Fibra Uno que dirige Gonzalo Robina porque no es solamente hacerse de los inmuebles sino una propuesta que se traduzca en valor para todas las partes involucradas a partir de las complementariedades de ambos portafolios que van desde la edad de los edificios y las exigencias en materia de sustentabilidad de los inquilinos, la ubicación geográfica, la vocación de los parques industriales e incluso los aspectos financieros como el nivel de deuda y su costo, así como la liquidez para desarrollar la atractiva reserva territorial conjunta.

  • @robertoah