/ lunes 20 de septiembre de 2021

Nada Personal | Protagonista

Si lo que quiere Jorge Corichi es ser más famoso y carismático que Carlos Rivera en las redes sociales, o mejor ‘influencer’ que Luisito Comunica, va por buen camino. En contraparte, si lo que quiere el Presidente Municipal Constitucional de Tlaxcala es demostrar que trabaja para bien de los capitalinos, está muy alejado de la realidad.

Desde que rindió protesta hace tres semanas, el alcalde de Morena ha enfocado sus baterías a generar la percepción de que la Cuarta Transformación llegó al municipio más importante de la entidad.

Sin embargo, sus innumerables comunicados oficiales distan mucho de la realidad que siempre termina por imponerse.

Pareciera que para el equipo de gobierno de Jorge Corichi Fragoso, el municipio de Tlaxcala solo lo integra el Centro Histórico y sus fronteras terminan en las Escalinatas de los Héroes o bien en el mercado o a orillas del Río Zahuapan.

  • Solo así se entiende que, un día sí, y el otro también, el alcalde capitalino difunde fotografías en las que da a conocer actividades irrisorias y que tienen que ver con su labor cotidiana y obligatoria.

En su risible protagonismo, Jorge Corichi ha llegado al grado de difundir que taxistas aprenderán inglés, náhuatl y otomí para convertirse en “embajadores turísticos”; que puso la lona para la vacunación; que prestó sillas para los que acuden a hacerse pruebas rápidas Covid-19, o que con clase de zumba entre su personal –con zapatillas, botas o zapato de vestir incluidos- fomenta la activación física.

Tal parece que los principales estrategas del munícipe de la Ciudad, quienes por cierto en su gran mayoría no son originarios de la tierra de Xicohténcatl, desconocen que la comuna que gobierna su amigo cuenta con 11 comunidades y siete delegaciones ¿se sabrán el nombre de todas ellas de memoria?

No es que sea ‘metiche’, pero en los pasillos de Palacio de Gobierno se habla que muy pronto Jorge Corichi recibirá una recomendación (por no decir regaño), por 'colgarse' de las acciones del Gobierno del Estado y difundirlas antes que la propia mandataria, Lorena Cuéllar Cisneros, por usar programas bipartitas para hacer creer que son gestión suya, o bien pretender competir con el equipo de comunicación de la mandataria.

Solo así se entiende que mientras la titular del Ejecutivo y el Ministro Roberto Sánchez firmaron un acuerdo para fortalecer relaciones con la República del Perú, Jorge Corichi presumió que estuvo con el embajador de Qatar en México, Mohammed Alkuwari.

O qué me dicen del reconocimiento que otorgó la gobernadora Cuéllar Cisneros al paratleta Leonardo de Jesús Pérez Juárez y su entrenador Martín Díaz López, por poner en alto el nombre de Tlaxcala y obtener bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio, acción que emuló Corichi Fragoso en el Despacho de la alcaldía.

La difusión del Decreto que incluye las nuevas medidas por la contingencia sanitaria antes de su publicación en el Periódico Oficial o decir que entregaría los trabajos en la Plaza de la Constitución antes del 15 de septiembre, para la ceremonia del “Grito” de la gobernadora, así como sembrar plantas en el parque para decir que con ello se logra un gran programa de embellecimiento, se suman a las pifias cometidas por el alcalde capitalino.

La implementación de sus conferencias “mañaneras”, en clara copia a las que hace el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, merecen trato aparte.

Lo que debe reconocérsele a Jorge Corichi Fragoso como alcalde de Tlaxcala es que su promesa de traer turismo la está cumpliendo.

Si no me creen, nomás revisen en la nómina quiénes integran su equipo de trabajo más cercano, personas originarias de Michoacán, Puebla o Ciudad de México. El turismo laborar lo encabeza el director de la Capam, Gabino Uribe García, quien en el pasado enfrentó serios problemas en Manzanillo, Colima, como titular del agua potable en aquella entidad y que hasta hoy no ha dado un informe al Cabildo de Tlaxcala sobre cómo encontró el organismo autónomo. A él se suma el michoacano Miguel Ángel Chávez, quien ya sentó sus reales en Tlaxcala tras su pésimo papel como delegado del PAN en aquella entidad.

Ahora se entiende que cuando Jorge Corichi saluda a Miguel Chávez y le pregunta ¿cómo está la familia? Se refiere a la michoacana.

Si lo que quiere Jorge Corichi es ser más famoso y carismático que Carlos Rivera en las redes sociales, o mejor ‘influencer’ que Luisito Comunica, va por buen camino. En contraparte, si lo que quiere el Presidente Municipal Constitucional de Tlaxcala es demostrar que trabaja para bien de los capitalinos, está muy alejado de la realidad.

Desde que rindió protesta hace tres semanas, el alcalde de Morena ha enfocado sus baterías a generar la percepción de que la Cuarta Transformación llegó al municipio más importante de la entidad.

Sin embargo, sus innumerables comunicados oficiales distan mucho de la realidad que siempre termina por imponerse.

Pareciera que para el equipo de gobierno de Jorge Corichi Fragoso, el municipio de Tlaxcala solo lo integra el Centro Histórico y sus fronteras terminan en las Escalinatas de los Héroes o bien en el mercado o a orillas del Río Zahuapan.

  • Solo así se entiende que, un día sí, y el otro también, el alcalde capitalino difunde fotografías en las que da a conocer actividades irrisorias y que tienen que ver con su labor cotidiana y obligatoria.

En su risible protagonismo, Jorge Corichi ha llegado al grado de difundir que taxistas aprenderán inglés, náhuatl y otomí para convertirse en “embajadores turísticos”; que puso la lona para la vacunación; que prestó sillas para los que acuden a hacerse pruebas rápidas Covid-19, o que con clase de zumba entre su personal –con zapatillas, botas o zapato de vestir incluidos- fomenta la activación física.

Tal parece que los principales estrategas del munícipe de la Ciudad, quienes por cierto en su gran mayoría no son originarios de la tierra de Xicohténcatl, desconocen que la comuna que gobierna su amigo cuenta con 11 comunidades y siete delegaciones ¿se sabrán el nombre de todas ellas de memoria?

No es que sea ‘metiche’, pero en los pasillos de Palacio de Gobierno se habla que muy pronto Jorge Corichi recibirá una recomendación (por no decir regaño), por 'colgarse' de las acciones del Gobierno del Estado y difundirlas antes que la propia mandataria, Lorena Cuéllar Cisneros, por usar programas bipartitas para hacer creer que son gestión suya, o bien pretender competir con el equipo de comunicación de la mandataria.

Solo así se entiende que mientras la titular del Ejecutivo y el Ministro Roberto Sánchez firmaron un acuerdo para fortalecer relaciones con la República del Perú, Jorge Corichi presumió que estuvo con el embajador de Qatar en México, Mohammed Alkuwari.

O qué me dicen del reconocimiento que otorgó la gobernadora Cuéllar Cisneros al paratleta Leonardo de Jesús Pérez Juárez y su entrenador Martín Díaz López, por poner en alto el nombre de Tlaxcala y obtener bronce en los Juegos Paralímpicos de Tokio, acción que emuló Corichi Fragoso en el Despacho de la alcaldía.

La difusión del Decreto que incluye las nuevas medidas por la contingencia sanitaria antes de su publicación en el Periódico Oficial o decir que entregaría los trabajos en la Plaza de la Constitución antes del 15 de septiembre, para la ceremonia del “Grito” de la gobernadora, así como sembrar plantas en el parque para decir que con ello se logra un gran programa de embellecimiento, se suman a las pifias cometidas por el alcalde capitalino.

La implementación de sus conferencias “mañaneras”, en clara copia a las que hace el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, merecen trato aparte.

Lo que debe reconocérsele a Jorge Corichi Fragoso como alcalde de Tlaxcala es que su promesa de traer turismo la está cumpliendo.

Si no me creen, nomás revisen en la nómina quiénes integran su equipo de trabajo más cercano, personas originarias de Michoacán, Puebla o Ciudad de México. El turismo laborar lo encabeza el director de la Capam, Gabino Uribe García, quien en el pasado enfrentó serios problemas en Manzanillo, Colima, como titular del agua potable en aquella entidad y que hasta hoy no ha dado un informe al Cabildo de Tlaxcala sobre cómo encontró el organismo autónomo. A él se suma el michoacano Miguel Ángel Chávez, quien ya sentó sus reales en Tlaxcala tras su pésimo papel como delegado del PAN en aquella entidad.

Ahora se entiende que cuando Jorge Corichi saluda a Miguel Chávez y le pregunta ¿cómo está la familia? Se refiere a la michoacana.

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