/ lunes 4 de noviembre de 2019

Nuestro compromiso es con los campesinos

Estimados tlaxcaltecas, los saluda su amigo Joel Molina Ramírez. Hace unos días, el Senado de la República aprobó con cambios la Ley de Ingresos de la Federación, la miscelánea fiscal y las reformas a la Ley Federal de Derechos, que forman parte del Paquete Económico del 2020.

Como tlaxcalteca, como miembro de una familia de trabajo, no olvido mis orígenes ni mi compromiso con los campesinos, quienes integran un sector que la mayoría de la clase política ha dejado en el abandono.

Por eso, al revisar las modificaciones a la Ley Federal de Derechos, los senadores de Morena no permitimos el impuesto sobre el uso del agua, planteada por la Cámara de Diputados federal.

Logramos eliminar los cambios planteados a los artículos 223, 224 y 225, así como al Primero y Quinto transitorios, para el cobro de derechos por el uso o aprovechamiento de aguas nacionales en el sector agrícola y pecuario.

Quienes conocemos la realidad del campo sabemos que el uso del agua para la producción agrícola es un asunto sensible, no solo porque cumple una función en la seguridad alimentaria de nuestro país, sino porque es una condición fundamental para asegurar el ingreso de las familias que viven de esta labor.

Por esa razón, durante la discusión de este punto, subí a tribuna a respaldar la eliminación de este cobro que atenta contra la economía de los mexicanos que menos tienen.

No se necesita ser economista o experto en la materia para entender las consecuencias que la aprobación de una medida así hubiese tenido en la realidad cotidiana de aquellos hogares que solo tienen su tierra y su esfuerzo para salir adelante.

Bajo el pretexto de mejorar la recaudación, no se puede ni se debe apretar a los más necesitados. Como lo expresé en mi intervención, por mis años de experiencia puedo dar testimonio de que, en sus inicios, ni uno de los últimos gobiernos federales logró lo que sí hizo el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador: un peso fortalecido, una inflación baja y controlada, un aumento en la confianza del consumidor y un aumento en las contribuciones, sin gasolinazos, ni endeudamiento.

El presidente López Obrador ofreció un crecimiento con bienestar, un progreso con justicia. Cínicamente, muchos ahora le reclaman resultados inmediatos, a pesar de que en su tiempo ni seis años les bastaron para alcanzarlos.

Pero nuestro presidente avanza, con pasos contundentes, en la lucha contra la corrupción, que es la principal causa de los males de este país.

En el jefe de Ejecutivo federal tenemos a un hombre de principios, que conoce el valor de los recursos públicos, y de la importancia de su adecuada administración para superar los rezagos y las inequidades en México. Bajo su guía, los mexicanos podremos alcanzar metas y cumplir objetivos, y por ello es preciso entender que de la vida política e institucional del país hay que desterrar también la simulación.

Estimados tlaxcaltecas: como fue compromiso del proyecto de la Cuarta Transformación, los senadores de Morena planteamos que no se incluyeran nuevos impuestos, ni aumentos a los vigentes, al abordar el paquete económico del siguiente año, a fin de corresponder a la confianza del pueblo de México.

Y lo conseguimos.

Modificamos la Ley de Ingresos del ejercicio fiscal 2020 y la Miscelánea Fiscal, a fin de proteger los intereses de los más desprotegidos y de quienes merecen más atención. Y bajo ese criterio eliminamos el cobro de derechos por uso de agua en el sector agrícola.

En Morena trabajamos para generar una nueva cultura basada en principios democráticos, con la convicción de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, y que sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación. En esa ruta transitamos.

Muchas gracias por su atención. Hasta la próxima entrega.

Bajo el pretexto de mejorar la recaudación, no se puede ni se debe apretar a los más necesitados.

Estimados tlaxcaltecas, los saluda su amigo Joel Molina Ramírez. Hace unos días, el Senado de la República aprobó con cambios la Ley de Ingresos de la Federación, la miscelánea fiscal y las reformas a la Ley Federal de Derechos, que forman parte del Paquete Económico del 2020.

Como tlaxcalteca, como miembro de una familia de trabajo, no olvido mis orígenes ni mi compromiso con los campesinos, quienes integran un sector que la mayoría de la clase política ha dejado en el abandono.

Por eso, al revisar las modificaciones a la Ley Federal de Derechos, los senadores de Morena no permitimos el impuesto sobre el uso del agua, planteada por la Cámara de Diputados federal.

Logramos eliminar los cambios planteados a los artículos 223, 224 y 225, así como al Primero y Quinto transitorios, para el cobro de derechos por el uso o aprovechamiento de aguas nacionales en el sector agrícola y pecuario.

Quienes conocemos la realidad del campo sabemos que el uso del agua para la producción agrícola es un asunto sensible, no solo porque cumple una función en la seguridad alimentaria de nuestro país, sino porque es una condición fundamental para asegurar el ingreso de las familias que viven de esta labor.

Por esa razón, durante la discusión de este punto, subí a tribuna a respaldar la eliminación de este cobro que atenta contra la economía de los mexicanos que menos tienen.

No se necesita ser economista o experto en la materia para entender las consecuencias que la aprobación de una medida así hubiese tenido en la realidad cotidiana de aquellos hogares que solo tienen su tierra y su esfuerzo para salir adelante.

Bajo el pretexto de mejorar la recaudación, no se puede ni se debe apretar a los más necesitados. Como lo expresé en mi intervención, por mis años de experiencia puedo dar testimonio de que, en sus inicios, ni uno de los últimos gobiernos federales logró lo que sí hizo el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador: un peso fortalecido, una inflación baja y controlada, un aumento en la confianza del consumidor y un aumento en las contribuciones, sin gasolinazos, ni endeudamiento.

El presidente López Obrador ofreció un crecimiento con bienestar, un progreso con justicia. Cínicamente, muchos ahora le reclaman resultados inmediatos, a pesar de que en su tiempo ni seis años les bastaron para alcanzarlos.

Pero nuestro presidente avanza, con pasos contundentes, en la lucha contra la corrupción, que es la principal causa de los males de este país.

En el jefe de Ejecutivo federal tenemos a un hombre de principios, que conoce el valor de los recursos públicos, y de la importancia de su adecuada administración para superar los rezagos y las inequidades en México. Bajo su guía, los mexicanos podremos alcanzar metas y cumplir objetivos, y por ello es preciso entender que de la vida política e institucional del país hay que desterrar también la simulación.

Estimados tlaxcaltecas: como fue compromiso del proyecto de la Cuarta Transformación, los senadores de Morena planteamos que no se incluyeran nuevos impuestos, ni aumentos a los vigentes, al abordar el paquete económico del siguiente año, a fin de corresponder a la confianza del pueblo de México.

Y lo conseguimos.

Modificamos la Ley de Ingresos del ejercicio fiscal 2020 y la Miscelánea Fiscal, a fin de proteger los intereses de los más desprotegidos y de quienes merecen más atención. Y bajo ese criterio eliminamos el cobro de derechos por uso de agua en el sector agrícola.

En Morena trabajamos para generar una nueva cultura basada en principios democráticos, con la convicción de que sólo el pueblo puede salvar al pueblo, y que sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación. En esa ruta transitamos.

Muchas gracias por su atención. Hasta la próxima entrega.

Bajo el pretexto de mejorar la recaudación, no se puede ni se debe apretar a los más necesitados.