/ lunes 8 de junio de 2020

¿Por qué no es viable un semáforo regional de Covid-19?

Recientemente, autoridades federales y gobernadores del país abordaron el tema del semáforo de apertura de las actividades productivas en cada uno de los estados, luego de que terminara la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Como sabemos, el gobierno federal estableció que, para entrar a la “nueva normalidad” el 1 de junio, se usaría un sistema de semáforo epidemiológico de cuatro fases, con los colores rojo, naranja, amarillo y verde, a partir de la ocupación en los hospitales con pacientes con Covid-19, para indicar cómo se irá efectuando la reactivación económica en México. Sin embargo, se planteó un semáforo regional para las siete entidades que conforman la Megalópolis del centro del país, ante lo cual algunos gobernadores se opusieron por las implicaciones que ello conlleva.


Uno de los primeros fue el Gobernador Marco Mena, quien argumentó que la medida no es viable, ya que las entidades no tienen las mismas condiciones de la pandemia, es decir, cada estado tiene un ritmo de contagios distinto, así como flujos de movilidad de personas diferentes, y capacidad hospitalaria determinada, por lo que no se trata de una medida práctica.


Otros mandatarios, como los de Querétaro y Puebla, también rechazaron la medida, por considerarla centralista, y sumamente relativa, ya que la determinación del color del semáforo se pone por encima de la circunstancia propia de cada estado.


En el caso de Tlaxcala, por ejemplo, apenas se ha entrado al momento más fuerte de los contagios, debido a que la entidad va días atrás al promedio del país.


Recordemos que aquí se tomaron acciones propias de las fases 02 y 03 de la emergencia sanitaria mucho antes de que se adoptaran a nivel nacional, lo que retrasó el pico de la curva de contagios.


A lo anterior, se debe añadir, precisamente, que, tras el anuncio del fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia, hubo confusión por parte de mucha gente, que pensó que la pandemia acabó, o peor aún, que no hubo coronavirus, provocando que volviera a la cotidianidad, relajando las medidas de sanidad.


Esa circunstancia, indudablemente, provocará que, en próximos días, se registren más casos de personas infectadas.


Por ahora, por acuerdo de las autoridades estatales y el sector productivo, a partir de 1 de junio, se reactivó la industria de autopartes, en coordinación con el Seguro Social, para garantizar las medidas de cuidado de la salud de los trabajadores.


Adicionalmente, las brigadas “Cuídate”, que inicialmente iban a los municipios a prestar atención a la población con enfermedades crónico-degenerativas asociadas con el riesgo de muerte por Covid-19, ahora acudirán también a las empresas para atender a los trabajadores en riesgo, a fin de reducir contagios.


El gobierno estatal tiene clara la importancia de abrir, de modo paulatino, las actividades productivas, para cumplir dos objetivos: cuidar la salud de las personas, y proteger sus empleos.


Por eso, lo más viable es que la entidad mantenga su semáforo estatal, coordinado con el federal.


Definitivamente los estados deben plantear sus opiniones y lograr consensos con el gobierno federal, tanto para determinar el color del semáforo, como para autorizar su publicación, privilegiando la problemática de salud en cada entidad.


Se debe guardar un justo equilibrio entre ambos factores por el bien de todos.




Definitivamente los estados deben plantear sus opiniones y lograr consensos con el gobierno federal, tanto para determinar el color del semáforo, como para autorizar su publicación, privilegiando la problemática de salud en cada entidad.


Recientemente, autoridades federales y gobernadores del país abordaron el tema del semáforo de apertura de las actividades productivas en cada uno de los estados, luego de que terminara la Jornada Nacional de Sana Distancia.

Como sabemos, el gobierno federal estableció que, para entrar a la “nueva normalidad” el 1 de junio, se usaría un sistema de semáforo epidemiológico de cuatro fases, con los colores rojo, naranja, amarillo y verde, a partir de la ocupación en los hospitales con pacientes con Covid-19, para indicar cómo se irá efectuando la reactivación económica en México. Sin embargo, se planteó un semáforo regional para las siete entidades que conforman la Megalópolis del centro del país, ante lo cual algunos gobernadores se opusieron por las implicaciones que ello conlleva.


Uno de los primeros fue el Gobernador Marco Mena, quien argumentó que la medida no es viable, ya que las entidades no tienen las mismas condiciones de la pandemia, es decir, cada estado tiene un ritmo de contagios distinto, así como flujos de movilidad de personas diferentes, y capacidad hospitalaria determinada, por lo que no se trata de una medida práctica.


Otros mandatarios, como los de Querétaro y Puebla, también rechazaron la medida, por considerarla centralista, y sumamente relativa, ya que la determinación del color del semáforo se pone por encima de la circunstancia propia de cada estado.


En el caso de Tlaxcala, por ejemplo, apenas se ha entrado al momento más fuerte de los contagios, debido a que la entidad va días atrás al promedio del país.


Recordemos que aquí se tomaron acciones propias de las fases 02 y 03 de la emergencia sanitaria mucho antes de que se adoptaran a nivel nacional, lo que retrasó el pico de la curva de contagios.


A lo anterior, se debe añadir, precisamente, que, tras el anuncio del fin de la Jornada Nacional de Sana Distancia, hubo confusión por parte de mucha gente, que pensó que la pandemia acabó, o peor aún, que no hubo coronavirus, provocando que volviera a la cotidianidad, relajando las medidas de sanidad.


Esa circunstancia, indudablemente, provocará que, en próximos días, se registren más casos de personas infectadas.


Por ahora, por acuerdo de las autoridades estatales y el sector productivo, a partir de 1 de junio, se reactivó la industria de autopartes, en coordinación con el Seguro Social, para garantizar las medidas de cuidado de la salud de los trabajadores.


Adicionalmente, las brigadas “Cuídate”, que inicialmente iban a los municipios a prestar atención a la población con enfermedades crónico-degenerativas asociadas con el riesgo de muerte por Covid-19, ahora acudirán también a las empresas para atender a los trabajadores en riesgo, a fin de reducir contagios.


El gobierno estatal tiene clara la importancia de abrir, de modo paulatino, las actividades productivas, para cumplir dos objetivos: cuidar la salud de las personas, y proteger sus empleos.


Por eso, lo más viable es que la entidad mantenga su semáforo estatal, coordinado con el federal.


Definitivamente los estados deben plantear sus opiniones y lograr consensos con el gobierno federal, tanto para determinar el color del semáforo, como para autorizar su publicación, privilegiando la problemática de salud en cada entidad.


Se debe guardar un justo equilibrio entre ambos factores por el bien de todos.




Definitivamente los estados deben plantear sus opiniones y lograr consensos con el gobierno federal, tanto para determinar el color del semáforo, como para autorizar su publicación, privilegiando la problemática de salud en cada entidad.