/ viernes 24 de septiembre de 2021

¿Qué le pasa al mundo?

¿Qué le pasa al mundo? Es una de las preguntas populares respecto a la serie de eventos que se están presentando en la faz de la tierra. Y… al mismo acto de presencia fenomenológica también se oye la exclamación: ¡El mundo se volvió loco! Y se refieren a los recientes temblores, a las lluvias y a los incendios de bosques, todo a la vez.

Desde hace algunos meses el cambio climático se ha presentado con más violencia, la que ha lastimado la vida humana no solo en su estancia, sino que se ha llevado a familias completas con muerte violenta.

Según la opinión científica, los cambios que se están experimentando en el planeta Tierra se deben a los movimientos de otros astros de nuestro Sistema Solar, y últimamente enuncian que el cambio de rotación del satélite (Luna) terrestre, lo que no han dado a conocer a qué velocidad rota, y por ello se dan los fenómenos físicos que ahora se presentan en nuestro planeta, como son: erupciones volcánicas, temblores, huracanes y marejadas marítimas, y algunos agregan que también la pandemia se ha propagado por esos movimientos estelares. Hoy se presencia la erupción de un volcán que afecta a una población de islas españolas. ¡El mundo se destruye sin advertencia alguna!

En cuanto a la pandemia, los científicos en la materia anuncian que dicha epidemia es posible que se quede por siempre entre la humanidad.

Desde luego que los fenómenos meteorológicos están sucediendo por todo el mundo y hoy aquí en la nación mexicana ha llovido con gran intensidad en varias regiones del país, de tal forma que los volúmenes de agua por las calles se elevan hasta tres metros, altura suficiente para entrar a las casas e inundarlas, haciendo daño a los muebles que se encuentran en uso de la familia que habita en ella, además dejando sin hogar a sus integrantes. Es un hecho que conmueve. La pérdida material, a veces para siempre, causa daño irreparable de momento a usuarios, quienes de momento no tienen los recursos materiales para obtener en primer término los muebles requeridos para vivir y en segundo lugar los medios para obtener un techo para resguardarse. Así que: en nuestro país han quedado miles de familias desamparadas debido a las intensas lluvias, las que según expresiones de los pobladores no se habían presentado por muchos años o nunca esos fenómenos con tal intensidad destructiva.

Es lamentable la posición de campesinos y ciudadanos que también viven en centros urbanos, los que contaban con una casa edificada apenas para poder ser utilizada como hogar muy humilde, y de un momento a otro quedar sin hogar: no poder contar con los recursos para reconstruirla o construir otra, la que costó varios años de continuo ahorro para su construcción. ¡Terrible suceso! El posible apoyo de gobierno no es permanente, es como se nombra: ¡Un apoyo!

El mal no se concreta en lo mencionado, las tormentas lluviosas destruyen cosechas, por tanto, no habrán alimentos que requiere el consumo y habrá presencia de hambre y sus consecuencias, las diferentes enfermedades que seguramente generará la carencia de alimentos. La ausencia de producción alimenticia disminuye considerablemente la actividad comercial, por tanto: la adquisición económica del pueblo es afectada la que repercute en forma considerable en el gasto de consumo familiar.

Como se mencionó al inicio, otra desgracia que sufre nuestra nación son los incendios de nuestros bosques los que han terminado con miles de hectáreas de árboles y con ellos millones de metros cúbicos de vegetales maderables. Es pérdida de flora que está acompañada de la severa desaparición de la fauna, de las que algunas variedades habrán desaparecido para siempre y ello, es muy triste, porque el territorio nacional ya ha sido devastado en cuanto a flora y fauna.

Los eventos negativos que hemos padecido como nación pueden ser parecidos a los experimentados a otros países del mundo, los que deseamos dejen de vivirse o que nunca padezcan, porque no deseamos para nadie el sufrimiento humano.

No deseamos padecer deslaves para ninguno de nuestros pueblos. No queremos que haya rompimientos de canteras que aplasten, ni casas ni sus habitantes.

Por tanto, es muy importante nuestra colaboración en las zonas urbanas para mantener limpias las calles y de igual forma que si ya nos encontramos en medio de la desgracia obedezcamos a las autoridades, pero lo preponderante es que seamos solidarios.

¿Qué le pasa al mundo? Es una de las preguntas populares respecto a la serie de eventos que se están presentando en la faz de la tierra. Y… al mismo acto de presencia fenomenológica también se oye la exclamación: ¡El mundo se volvió loco! Y se refieren a los recientes temblores, a las lluvias y a los incendios de bosques, todo a la vez.

Desde hace algunos meses el cambio climático se ha presentado con más violencia, la que ha lastimado la vida humana no solo en su estancia, sino que se ha llevado a familias completas con muerte violenta.

Según la opinión científica, los cambios que se están experimentando en el planeta Tierra se deben a los movimientos de otros astros de nuestro Sistema Solar, y últimamente enuncian que el cambio de rotación del satélite (Luna) terrestre, lo que no han dado a conocer a qué velocidad rota, y por ello se dan los fenómenos físicos que ahora se presentan en nuestro planeta, como son: erupciones volcánicas, temblores, huracanes y marejadas marítimas, y algunos agregan que también la pandemia se ha propagado por esos movimientos estelares. Hoy se presencia la erupción de un volcán que afecta a una población de islas españolas. ¡El mundo se destruye sin advertencia alguna!

En cuanto a la pandemia, los científicos en la materia anuncian que dicha epidemia es posible que se quede por siempre entre la humanidad.

Desde luego que los fenómenos meteorológicos están sucediendo por todo el mundo y hoy aquí en la nación mexicana ha llovido con gran intensidad en varias regiones del país, de tal forma que los volúmenes de agua por las calles se elevan hasta tres metros, altura suficiente para entrar a las casas e inundarlas, haciendo daño a los muebles que se encuentran en uso de la familia que habita en ella, además dejando sin hogar a sus integrantes. Es un hecho que conmueve. La pérdida material, a veces para siempre, causa daño irreparable de momento a usuarios, quienes de momento no tienen los recursos materiales para obtener en primer término los muebles requeridos para vivir y en segundo lugar los medios para obtener un techo para resguardarse. Así que: en nuestro país han quedado miles de familias desamparadas debido a las intensas lluvias, las que según expresiones de los pobladores no se habían presentado por muchos años o nunca esos fenómenos con tal intensidad destructiva.

Es lamentable la posición de campesinos y ciudadanos que también viven en centros urbanos, los que contaban con una casa edificada apenas para poder ser utilizada como hogar muy humilde, y de un momento a otro quedar sin hogar: no poder contar con los recursos para reconstruirla o construir otra, la que costó varios años de continuo ahorro para su construcción. ¡Terrible suceso! El posible apoyo de gobierno no es permanente, es como se nombra: ¡Un apoyo!

El mal no se concreta en lo mencionado, las tormentas lluviosas destruyen cosechas, por tanto, no habrán alimentos que requiere el consumo y habrá presencia de hambre y sus consecuencias, las diferentes enfermedades que seguramente generará la carencia de alimentos. La ausencia de producción alimenticia disminuye considerablemente la actividad comercial, por tanto: la adquisición económica del pueblo es afectada la que repercute en forma considerable en el gasto de consumo familiar.

Como se mencionó al inicio, otra desgracia que sufre nuestra nación son los incendios de nuestros bosques los que han terminado con miles de hectáreas de árboles y con ellos millones de metros cúbicos de vegetales maderables. Es pérdida de flora que está acompañada de la severa desaparición de la fauna, de las que algunas variedades habrán desaparecido para siempre y ello, es muy triste, porque el territorio nacional ya ha sido devastado en cuanto a flora y fauna.

Los eventos negativos que hemos padecido como nación pueden ser parecidos a los experimentados a otros países del mundo, los que deseamos dejen de vivirse o que nunca padezcan, porque no deseamos para nadie el sufrimiento humano.

No deseamos padecer deslaves para ninguno de nuestros pueblos. No queremos que haya rompimientos de canteras que aplasten, ni casas ni sus habitantes.

Por tanto, es muy importante nuestra colaboración en las zonas urbanas para mantener limpias las calles y de igual forma que si ya nos encontramos en medio de la desgracia obedezcamos a las autoridades, pero lo preponderante es que seamos solidarios.