/ lunes 8 de febrero de 2021

¿Qué resultados entregará Marco Mena?

En Tlaxcala, hay una sociedad a la que le cuesta mucho trabajo reconocer el mérito. No faltan quienes ponen sus intereses por delante, y se les nubla la vista, al momento de admitir que alguien hace las cosas bien, ya no digamos sobresalientemente.

Como sabemos, hace unos días, el Gobernador Marco Mena recibió de la Escuela de Políticas Públicas de la Universidad de Chicago el Premio al Mérito Profesional (Career Achievement Award) 2020.

No se trata de un “Honoris causa” de alguna universidad patito, como los que han comprado varios políticos locales al terminar su gestión o para presumirlo al buscar algún cargo de elección popular. Se trata de un galardón con trascendencia internacional, otorgado por una de las mejores instituciones académicas del mundo.

Es decir, hablamos de un reconocimiento a la trayectoria político-administrativa de un tlaxcalteca notable que, luego de prepararse en el Instituto Politécnico Nacional y el Colegio de México, fue el primer mexicano en obtener, en 1994, la Maestría en Políticas Públicas, precisamente, en la Universidad de Chicago, por la cual han pasado, ya sea como profesores o estudiantes, más de 90 premios Nobel.

Con honestidad, es un hecho sin precedente en Tlaxcala y, por lo mismo, no faltará quien, por inercia, buscará en su “archivo” algo parecido para descalificar este mérito.

Hace unas semanas, el periodista Ciro Gómez Leyva presentó los resultados de la evaluación mensual de gobernadores en México, que elabora desde hace varios años la empresa encuestadora México Elige, y en el primer lugar de aprobación se ubicó Marco Mena, otro hecho inédito si consideramos que, desde que se realiza la medición, no había logrado esa posición un Gobernador de Tlaxcala.

Otras encuestadoras, como Arias Consultores o Consulta Mitofsky, también identifican un crecimiento en su calificación, colocándolo en los primeros lugares por su buen desempeño, particularmente, por la manera en que su administración ha manejado la emergencia sanitaria de Covid-19 en beneficio de la población tlaxcalteca.

Marco Mena cuenta con un perfil académico y profesional que no es común en Tlaxcala, y ha demostrado que, además de ser un buen político, utiliza la gerencia administrativa y política que aprendió en las aulas, y en los cargos que ha desempeñado en organismos internacionales e instituciones públicas federales, para ofrecer resultados.

Incluso, junto con su alto perfil, su estilo como gobernante resultó favorable para el momento en el que tuvo lugar el cambio de régimen en México, y para hacer frente, tanto a la mayor crisis económica que en décadas no había visto el país, como a la terrible pandemia de Covid-19. En otras palabras, sus cualidades resultaron propicias para encarar una circunstancia en extremo compleja que ninguno de sus antecesores en el gobierno estatal vivió.

Aún falta ver cómo cierra Marco Mena su gestión, pero hasta el día de hoy hay evidencia para afirmar que es un gobernador eficiente, porque se adapta rápido a las circunstancias, porque no sufre calenturas ajenas, porque no se intimida ante los “santones” de la política local -bastante venidos a menos, por cierto-, y porque, sin duda, va a dejar un importante legado para Tlaxcala, como la obra pública de gran tamaño que estaba ausente, y el abatimiento de los rezagos, como lo advierten los indicadores, en comparación con los estados vecinos.

Con Marco Mena, Tlaxcala regresó al mapa nacional, y ese mérito también es digno de reconocerse.

En Tlaxcala, hay una sociedad a la que le cuesta mucho trabajo reconocer el mérito. No faltan quienes ponen sus intereses por delante, y se les nubla la vista, al momento de admitir que alguien hace las cosas bien, ya no digamos sobresalientemente.

Como sabemos, hace unos días, el Gobernador Marco Mena recibió de la Escuela de Políticas Públicas de la Universidad de Chicago el Premio al Mérito Profesional (Career Achievement Award) 2020.

No se trata de un “Honoris causa” de alguna universidad patito, como los que han comprado varios políticos locales al terminar su gestión o para presumirlo al buscar algún cargo de elección popular. Se trata de un galardón con trascendencia internacional, otorgado por una de las mejores instituciones académicas del mundo.

Es decir, hablamos de un reconocimiento a la trayectoria político-administrativa de un tlaxcalteca notable que, luego de prepararse en el Instituto Politécnico Nacional y el Colegio de México, fue el primer mexicano en obtener, en 1994, la Maestría en Políticas Públicas, precisamente, en la Universidad de Chicago, por la cual han pasado, ya sea como profesores o estudiantes, más de 90 premios Nobel.

Con honestidad, es un hecho sin precedente en Tlaxcala y, por lo mismo, no faltará quien, por inercia, buscará en su “archivo” algo parecido para descalificar este mérito.

Hace unas semanas, el periodista Ciro Gómez Leyva presentó los resultados de la evaluación mensual de gobernadores en México, que elabora desde hace varios años la empresa encuestadora México Elige, y en el primer lugar de aprobación se ubicó Marco Mena, otro hecho inédito si consideramos que, desde que se realiza la medición, no había logrado esa posición un Gobernador de Tlaxcala.

Otras encuestadoras, como Arias Consultores o Consulta Mitofsky, también identifican un crecimiento en su calificación, colocándolo en los primeros lugares por su buen desempeño, particularmente, por la manera en que su administración ha manejado la emergencia sanitaria de Covid-19 en beneficio de la población tlaxcalteca.

Marco Mena cuenta con un perfil académico y profesional que no es común en Tlaxcala, y ha demostrado que, además de ser un buen político, utiliza la gerencia administrativa y política que aprendió en las aulas, y en los cargos que ha desempeñado en organismos internacionales e instituciones públicas federales, para ofrecer resultados.

Incluso, junto con su alto perfil, su estilo como gobernante resultó favorable para el momento en el que tuvo lugar el cambio de régimen en México, y para hacer frente, tanto a la mayor crisis económica que en décadas no había visto el país, como a la terrible pandemia de Covid-19. En otras palabras, sus cualidades resultaron propicias para encarar una circunstancia en extremo compleja que ninguno de sus antecesores en el gobierno estatal vivió.

Aún falta ver cómo cierra Marco Mena su gestión, pero hasta el día de hoy hay evidencia para afirmar que es un gobernador eficiente, porque se adapta rápido a las circunstancias, porque no sufre calenturas ajenas, porque no se intimida ante los “santones” de la política local -bastante venidos a menos, por cierto-, y porque, sin duda, va a dejar un importante legado para Tlaxcala, como la obra pública de gran tamaño que estaba ausente, y el abatimiento de los rezagos, como lo advierten los indicadores, en comparación con los estados vecinos.

Con Marco Mena, Tlaxcala regresó al mapa nacional, y ese mérito también es digno de reconocerse.