/ miércoles 17 de marzo de 2021

Resiliencia | Las aristas de la corrupción

La corrupción es uno de los males más penetrantes que puede enfrentar cualquier democracia, si bien la democracia significa el ejercicio del poder por parte de la sociedad, también lo es, que la corrupción es una práctica que le arranca a la ciudadanía ese poder y lo traslada al que resultó favorecido del acto de corrupción.

La corrupción es uno de los conceptos que generan mayor debate en la literatura contemporánea, usualmente se entiende como el abuso de un poder otorgado con la finalidad de obtener una ganancia privada, el concepto es controvertido debido a la dificultad para establecer los parámetros de términos como "abuso" o "poder otorgado", el abuso puede generar beneficios no solo para una persona sino para un grupo e incluso para una organización, haciendo más difícil la ubicación del abuso mismo.

Existen diferentes clasificaciones de corrupción, cada una intenta esclarecer una arista de este fenómeno, por ejemplo tenemos a gran escala vs. pequeña escala: la pequeña escala se asume como intercambios entre servidores públicos o empleados de organizaciones que se benefician con pequeñas cantidades de dinero o favores por parte de ciudadanos y clientes en busca de servicios o trámites, en cambio, la gran corrupción se relaciona con los grandes fraudes llevados a cabo por directivos de empresas privadas o de robos a gran escala por parte de políticos y servidores públicos de alto nivel; individual vs. organizacional: vista como un acto individual la corrupción es un cálculo de una persona que mide costos y beneficios posibles de un acto indebido, en cambio la visión organizacional asume dos cosas diferentes, la primera es que la corrupción puede beneficiar a múltiples personas y no un solo individuo, y la segunda es que las propias reglas y formas de acción organizacional pueden generar corrupción de una manera normalizada y hasta justificada; económica vs. social: la visión económica de la corrupción asume que la decisión es un acto de individuos calculadores que miden los riesgos reales de ser capturados en un acto indebido respecto de los beneficios, el intercambio puede ser mediante un favor, un regalo o un acto de reciprocidad, por tanto, la corrupción puede ser una serie de actos de reciprocidad y de búsqueda de la misma y un entramado que se reproduce socialmente a través de códigos, prácticas y rutinas, esto hace que la corrupción sea vista como un concepto que engloba diferentes actos sociales con códigos de comunicación y lógicas de intercambios muy diferentes socialmente; negra, blanca y gris: se refiere a la manera distinta en que diferentes personas perciben el fenómeno, la corrupción negra se compone de comportamientos que tanto las élites como las masas definen como actos indebidos, la blanca incluye aquellas conductas que por acuerdo se consideran corruptas, pero no graves y por tanto pueden, en cierto sentido justificarse y tolerarse tanto por las élites como por las masas en diferentes grados y, la gris es aquella donde no existe acuerdo, incluso, puede haber diferencias entre masas o élites.

Si bien todas las sociedades reprueban la corrupción, no es claro que en todas los mismos actos sean considerados corruptos por la totalidad de las personas, es decir, cuando la corrupción se practica en los procesos electorales, la democracia se ve afectada de diversas formas, por ejemplo aleja a las personas de las decisiones públicas en las que tienen derecho a participar pues en ocasiones quien desempeña una función pública da un beneficio o lo condiciona esperando un voto a cambio, eso les quita a las personas su derecho a votar en libertad, separándolas o limitándolas del ejercicio pleno de sus derechos de participar en el proceso de decisión colectivo denominado democracia, pues, al ser restringidas las personas en el ejercicio libre de su voto, esencialmente cuando es producto de un acto de corrupción, la ciudadanía pierde confianza en sus autoridades y en todo el proceso democrático, porque sabe que muchas de ellas no deben su cargo o posición al convencimiento natural, ni a la calidad de sus propuestas y quizá tampoco al voto mayoritario.

Es por ello que en diversas ocasiones las personas pierden confianza en las instituciones incluso en el mismo voto y las elecciones, pues la corrupción, fractura los pilares centrales de la democracia, ya que la pérdida de confianza en autoridades e instituciones generada por la corrupción, afecta también la confianza entre las personas y termina por disminuir la capacidad de las y los ciudadanos para organizarse y exigir cuentas a sus gobiernos y representantes.

La sociedad debe debatir y construir mecanismos útiles y viables para reducir la corrupción e identificar "lo indebido" de manera clara y contundente, en una sociedad con información amplia y de calidad sobre las actividades gubernamentales y privadas que afectan al público será más difícil que se desarrollen actividades ocultas como la corrupción.

La corrupción es uno de los males más penetrantes que puede enfrentar cualquier democracia, si bien la democracia significa el ejercicio del poder por parte de la sociedad, también lo es, que la corrupción es una práctica que le arranca a la ciudadanía ese poder y lo traslada al que resultó favorecido del acto de corrupción.

La corrupción es uno de los conceptos que generan mayor debate en la literatura contemporánea, usualmente se entiende como el abuso de un poder otorgado con la finalidad de obtener una ganancia privada, el concepto es controvertido debido a la dificultad para establecer los parámetros de términos como "abuso" o "poder otorgado", el abuso puede generar beneficios no solo para una persona sino para un grupo e incluso para una organización, haciendo más difícil la ubicación del abuso mismo.

Existen diferentes clasificaciones de corrupción, cada una intenta esclarecer una arista de este fenómeno, por ejemplo tenemos a gran escala vs. pequeña escala: la pequeña escala se asume como intercambios entre servidores públicos o empleados de organizaciones que se benefician con pequeñas cantidades de dinero o favores por parte de ciudadanos y clientes en busca de servicios o trámites, en cambio, la gran corrupción se relaciona con los grandes fraudes llevados a cabo por directivos de empresas privadas o de robos a gran escala por parte de políticos y servidores públicos de alto nivel; individual vs. organizacional: vista como un acto individual la corrupción es un cálculo de una persona que mide costos y beneficios posibles de un acto indebido, en cambio la visión organizacional asume dos cosas diferentes, la primera es que la corrupción puede beneficiar a múltiples personas y no un solo individuo, y la segunda es que las propias reglas y formas de acción organizacional pueden generar corrupción de una manera normalizada y hasta justificada; económica vs. social: la visión económica de la corrupción asume que la decisión es un acto de individuos calculadores que miden los riesgos reales de ser capturados en un acto indebido respecto de los beneficios, el intercambio puede ser mediante un favor, un regalo o un acto de reciprocidad, por tanto, la corrupción puede ser una serie de actos de reciprocidad y de búsqueda de la misma y un entramado que se reproduce socialmente a través de códigos, prácticas y rutinas, esto hace que la corrupción sea vista como un concepto que engloba diferentes actos sociales con códigos de comunicación y lógicas de intercambios muy diferentes socialmente; negra, blanca y gris: se refiere a la manera distinta en que diferentes personas perciben el fenómeno, la corrupción negra se compone de comportamientos que tanto las élites como las masas definen como actos indebidos, la blanca incluye aquellas conductas que por acuerdo se consideran corruptas, pero no graves y por tanto pueden, en cierto sentido justificarse y tolerarse tanto por las élites como por las masas en diferentes grados y, la gris es aquella donde no existe acuerdo, incluso, puede haber diferencias entre masas o élites.

Si bien todas las sociedades reprueban la corrupción, no es claro que en todas los mismos actos sean considerados corruptos por la totalidad de las personas, es decir, cuando la corrupción se practica en los procesos electorales, la democracia se ve afectada de diversas formas, por ejemplo aleja a las personas de las decisiones públicas en las que tienen derecho a participar pues en ocasiones quien desempeña una función pública da un beneficio o lo condiciona esperando un voto a cambio, eso les quita a las personas su derecho a votar en libertad, separándolas o limitándolas del ejercicio pleno de sus derechos de participar en el proceso de decisión colectivo denominado democracia, pues, al ser restringidas las personas en el ejercicio libre de su voto, esencialmente cuando es producto de un acto de corrupción, la ciudadanía pierde confianza en sus autoridades y en todo el proceso democrático, porque sabe que muchas de ellas no deben su cargo o posición al convencimiento natural, ni a la calidad de sus propuestas y quizá tampoco al voto mayoritario.

Es por ello que en diversas ocasiones las personas pierden confianza en las instituciones incluso en el mismo voto y las elecciones, pues la corrupción, fractura los pilares centrales de la democracia, ya que la pérdida de confianza en autoridades e instituciones generada por la corrupción, afecta también la confianza entre las personas y termina por disminuir la capacidad de las y los ciudadanos para organizarse y exigir cuentas a sus gobiernos y representantes.

La sociedad debe debatir y construir mecanismos útiles y viables para reducir la corrupción e identificar "lo indebido" de manera clara y contundente, en una sociedad con información amplia y de calidad sobre las actividades gubernamentales y privadas que afectan al público será más difícil que se desarrollen actividades ocultas como la corrupción.