/ viernes 3 de julio de 2020

Tlaxcala: decisión y liderazgo frente a la pandemia

En los últimos meses, diversos estudios han colocado al Gobierno estatal entre los mejor calificados a nivel nacional por la atención a la emergencia sanitaria relacionada con la Covid-19.

Por un lado, tenemos las medidas de sanidad y distanciamiento social emitidas desde marzo, con motivo de la llegada de esta nueva enfermedad al país. También, las medidas de apoyo a la población por Covid-19, por 200 millones de pesos, enfocadas a la atención directa de la pandemia, y finalmente los fondos del Programa Emergente de Apoyo a la Economía Estatal, por 275 millones de pesos, para proteger al sector productivo y el empleo formal.

Pero a la par de ello, se debe mencionar el desarrollo de estrategias de contención de contagios, como las jornadas de sanitización municipales, que incluyen tianguis y mercados, y la operación de las Brigadas "Cuídate", primero en los municipios con mayor población con enfermedades crónico-degenerativas, como debates e hipertensión, y luego en empresas, para identificar a las personas más vulnerables a los contagios.

En ese sentido, podemos establecer que las decisiones tomadas por las autoridades han resultado asertivas, porque Tlaxcala cuenta con una disponibilidad de camas de hospitalización general del 57 por ciento, y de camas disponibles con ventilador del 60 por ciento, a pesar del incremento en el número de contagios.

Este indicador es importante, porque uno de los objetivos de las acciones de sana distancia fue evitar que los servicios de salud se saturaran en el pico más alto de la pandemia, lo que afortunadamente no ha sucedido.

Y esta circunstancia se relaciona también al trabajo emprendido por el sector salud, particularmente, la Secretaría de Salud (Sesa), que desarrolló el tratamiento TNR4, a partir de medicamentos como Ácido Acetilsalicílico, Montelukast, Ivermectina y Azitromicina en diferentes dosis, el cual ha sido altamente eficaz para lograr la recuperación de pacientes intubados.

Tan es así que el estado ocupa el quinto lugar nacional en este rubro, y está entre los 10 primeros lugares a nivel nacional en el de disponibilidad de camas con ventiladores.

Los protocolos de las autoridades de salud han favorecido un control respecto al número de pruebas que se aplican a la población, con la finalidad de reforzar la búsqueda activa de personas contagiadas, lo que es muy bueno para la población, y explica el aumento de cifras.

Decidieron centrarse en ubicar casos positivos o sospechosos con síntomas, para aislar al paciente en su domicilio, suministrarle tratamiento y establecer el seguimiento de sus contactos, para romper la cadena de contagio, de modo que se actúa con iniciativa y trasparencia, pero, sobre todo, con responsabilidad.

Por ese motivo, Tlaxcala continúa en el décimo lugar nacional en pruebas aplicadas por cada mil habitantes, de las cuales el 62 por ciento han resultado negativas y el 38 por ciento positivas.

Bajo este panorama, es claro que el estado es ejemplo de coordinación y eficiencia en la atención de una contingencia de alcances críticos. Con decisión y liderazgo, la administración que encabeza Marco Mena respondió a la necesidad prioritaria de la población tlaxcalteca, que es preservar su salud.

En los últimos meses, diversos estudios han colocado al Gobierno estatal entre los mejor calificados a nivel nacional por la atención a la emergencia sanitaria relacionada con la Covid-19.

Por un lado, tenemos las medidas de sanidad y distanciamiento social emitidas desde marzo, con motivo de la llegada de esta nueva enfermedad al país. También, las medidas de apoyo a la población por Covid-19, por 200 millones de pesos, enfocadas a la atención directa de la pandemia, y finalmente los fondos del Programa Emergente de Apoyo a la Economía Estatal, por 275 millones de pesos, para proteger al sector productivo y el empleo formal.

Pero a la par de ello, se debe mencionar el desarrollo de estrategias de contención de contagios, como las jornadas de sanitización municipales, que incluyen tianguis y mercados, y la operación de las Brigadas "Cuídate", primero en los municipios con mayor población con enfermedades crónico-degenerativas, como debates e hipertensión, y luego en empresas, para identificar a las personas más vulnerables a los contagios.

En ese sentido, podemos establecer que las decisiones tomadas por las autoridades han resultado asertivas, porque Tlaxcala cuenta con una disponibilidad de camas de hospitalización general del 57 por ciento, y de camas disponibles con ventilador del 60 por ciento, a pesar del incremento en el número de contagios.

Este indicador es importante, porque uno de los objetivos de las acciones de sana distancia fue evitar que los servicios de salud se saturaran en el pico más alto de la pandemia, lo que afortunadamente no ha sucedido.

Y esta circunstancia se relaciona también al trabajo emprendido por el sector salud, particularmente, la Secretaría de Salud (Sesa), que desarrolló el tratamiento TNR4, a partir de medicamentos como Ácido Acetilsalicílico, Montelukast, Ivermectina y Azitromicina en diferentes dosis, el cual ha sido altamente eficaz para lograr la recuperación de pacientes intubados.

Tan es así que el estado ocupa el quinto lugar nacional en este rubro, y está entre los 10 primeros lugares a nivel nacional en el de disponibilidad de camas con ventiladores.

Los protocolos de las autoridades de salud han favorecido un control respecto al número de pruebas que se aplican a la población, con la finalidad de reforzar la búsqueda activa de personas contagiadas, lo que es muy bueno para la población, y explica el aumento de cifras.

Decidieron centrarse en ubicar casos positivos o sospechosos con síntomas, para aislar al paciente en su domicilio, suministrarle tratamiento y establecer el seguimiento de sus contactos, para romper la cadena de contagio, de modo que se actúa con iniciativa y trasparencia, pero, sobre todo, con responsabilidad.

Por ese motivo, Tlaxcala continúa en el décimo lugar nacional en pruebas aplicadas por cada mil habitantes, de las cuales el 62 por ciento han resultado negativas y el 38 por ciento positivas.

Bajo este panorama, es claro que el estado es ejemplo de coordinación y eficiencia en la atención de una contingencia de alcances críticos. Con decisión y liderazgo, la administración que encabeza Marco Mena respondió a la necesidad prioritaria de la población tlaxcalteca, que es preservar su salud.

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