/ lunes 15 de junio de 2020

Tlaxcala, hacia una nueva dinámica del turismo

Autoridades y prestadores de servicios determinaron que no se realizará la Temporada de Avistamiento de Luciérnagas 2020. Sin duda, se trata de una decisión difícil, pero necesaria.

Difícil, porque es sabido que la consolidación del Santuario de las Luciérnagas, como destino turístico, se logró en la actual administración, en beneficio de muchas familias de los municipios de Nanacamilpa y Calpulalpan que han encontrado una importante fuente de ingresos en la actividad turística; pero necesaria, porque, con el semáforo epidemiológico de Covid-19 en rojo, el arribo de visitantes de la Megalópolis implicaría el aumento de riesgos de contagios en esos municipios.

Con seguridad, la decisión se tomó considerando que más del 70% de los visitantes de los bosques de dicha región tlaxcalteca provienen de la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla e Hidalgo, estados que, lamentablemente, concentran altos índices de casos confirmados de coronavirus.

Ciertamente, hubiese sido irresponsable que, con el fin de garantizar algunos ingresos, se autorizara el flujo de visitantes a los centros de avistamiento, poniendo en riesgo la salud de todos.

Sin embargo, el sector turístico estatal fue más allá, pues si bien suspendió la temporada de avistamiento, no renunció al trabajo de promoción de la luciérnaga y de mejoramiento del santuario natural.

Por una parte, habrá un operativo de resguardo de los centros de avistamiento para garantizar la salud de la población, así como la protección del bosque. Con esta medida, no únicamente se evitará el contagio del coronavirus, sino que se contribuirá a mejorar la reproducción de la especie para que el próximo año los visitantes puedan disfrutar más de este espectáculo natural.

Y por otro, el gobierno estatal llevará a cabo un programa de mejoramiento del santuario, el cual contempla la ampliación de áreas destinadas voluntariamente a la conservación, y capacitaciones sobre el manejo sustentable de los centros de avistamiento.

Además, para ofrecer al público una alternativa de recreación, las autoridades estatales efectuarán recorridos virtuales con el apoyo de guías de turistas certificados, y una campaña de información, a través de plataformas digitales, con especialistas, para difundir el ciclo de reproducción y vida de las luciérnagas, y el impacto positivo que tendrá el ecosistema durante este receso.

Tlaxcala necesita insertarse en la nueva dinámica del turismo mundial, en el que será fundamental el cumplimiento responsable de las medidas de higiene y distanciamiento social, pero también el respaldo y compromiso de los representantes del sector, para aprovechar las ventajas competitivas que posee el estado y superar los efectos de la pandemia en la economía y la salud.

Afortunadamente, así ha ocurrido, y ahora, la cancelación de la temporada de avistamiento de luciérnagas ofrece esa oportunidad de adaptación, que el gobierno estatal aprovecha con acciones que favorecen el desarrollo sostenible y la protección de los bosques que integran el Santuario de las Luciérnagas, las cuales, a decir de la Secretaría de Turismo del gobierno federal, deben ser replicadas por ser ejemplo a nivel nacional.

El gobierno estatal llevará a cabo un programa de mejoramiento del santuario, el cual contempla la ampliación de áreas destinadas voluntariamente a la conservación, y capacitaciones sobre el manejo sustentable de los centros de avistamiento.

Autoridades y prestadores de servicios determinaron que no se realizará la Temporada de Avistamiento de Luciérnagas 2020. Sin duda, se trata de una decisión difícil, pero necesaria.

Difícil, porque es sabido que la consolidación del Santuario de las Luciérnagas, como destino turístico, se logró en la actual administración, en beneficio de muchas familias de los municipios de Nanacamilpa y Calpulalpan que han encontrado una importante fuente de ingresos en la actividad turística; pero necesaria, porque, con el semáforo epidemiológico de Covid-19 en rojo, el arribo de visitantes de la Megalópolis implicaría el aumento de riesgos de contagios en esos municipios.

Con seguridad, la decisión se tomó considerando que más del 70% de los visitantes de los bosques de dicha región tlaxcalteca provienen de la Ciudad de México, el Estado de México, Puebla e Hidalgo, estados que, lamentablemente, concentran altos índices de casos confirmados de coronavirus.

Ciertamente, hubiese sido irresponsable que, con el fin de garantizar algunos ingresos, se autorizara el flujo de visitantes a los centros de avistamiento, poniendo en riesgo la salud de todos.

Sin embargo, el sector turístico estatal fue más allá, pues si bien suspendió la temporada de avistamiento, no renunció al trabajo de promoción de la luciérnaga y de mejoramiento del santuario natural.

Por una parte, habrá un operativo de resguardo de los centros de avistamiento para garantizar la salud de la población, así como la protección del bosque. Con esta medida, no únicamente se evitará el contagio del coronavirus, sino que se contribuirá a mejorar la reproducción de la especie para que el próximo año los visitantes puedan disfrutar más de este espectáculo natural.

Y por otro, el gobierno estatal llevará a cabo un programa de mejoramiento del santuario, el cual contempla la ampliación de áreas destinadas voluntariamente a la conservación, y capacitaciones sobre el manejo sustentable de los centros de avistamiento.

Además, para ofrecer al público una alternativa de recreación, las autoridades estatales efectuarán recorridos virtuales con el apoyo de guías de turistas certificados, y una campaña de información, a través de plataformas digitales, con especialistas, para difundir el ciclo de reproducción y vida de las luciérnagas, y el impacto positivo que tendrá el ecosistema durante este receso.

Tlaxcala necesita insertarse en la nueva dinámica del turismo mundial, en el que será fundamental el cumplimiento responsable de las medidas de higiene y distanciamiento social, pero también el respaldo y compromiso de los representantes del sector, para aprovechar las ventajas competitivas que posee el estado y superar los efectos de la pandemia en la economía y la salud.

Afortunadamente, así ha ocurrido, y ahora, la cancelación de la temporada de avistamiento de luciérnagas ofrece esa oportunidad de adaptación, que el gobierno estatal aprovecha con acciones que favorecen el desarrollo sostenible y la protección de los bosques que integran el Santuario de las Luciérnagas, las cuales, a decir de la Secretaría de Turismo del gobierno federal, deben ser replicadas por ser ejemplo a nivel nacional.

El gobierno estatal llevará a cabo un programa de mejoramiento del santuario, el cual contempla la ampliación de áreas destinadas voluntariamente a la conservación, y capacitaciones sobre el manejo sustentable de los centros de avistamiento.