/ lunes 14 de enero de 2019

VISIÓN EMPRESARIAL

Crisis de hidrocarburos, un problema anunciado

Resulta paradójico que un país petrolero como México, enfrente una crisis de hidrocarburos como la que hemos venido padeciendo en los últimos años, en donde a consecuencia de una administración ineficiente y la tolerancia de la corrupción al interior de PEMEX tenemos gasolina más cara que en países en los que no tienen yacimientos petroleros.

Acostumbrados a ver en los medios de comunicación que circula información sobre el robo de combustible, observamos que esta problemática no había alcanzado un punto tan álgido como el que estamos viviendo como resultado del plan del Gobierno de México para acabar con el robo de combustible.

Ya desde 2015, el Instituto Mexicano de Competitividad, en un análisis denominado ¿Cómo combatir la corrupción en la industria petrolera? Refería que por las condiciones en que se venía manejando Petróleos Mexicanos, existía riesgo de sobornos, por lo que recomendaba que “para entender mejor el fenómeno de la corrupción en que pueden incurrir las empresas petroleras, es importante considerar algunas particularidades que enfrenta la industria.”

Para 2018, el Laboratorio de Políticas Públicas Ethos, en el estudio Corrupción en el Sector Hidrocarburos, señalaba que “dado que el sector hidrocarburos genera ingresos para el gobierno y ganancias para las empresas del sector, presenta muchos retos en el combate de la corrupción.”

En la misma investigación, se planean una serie de conclusiones en las que de manera explícita se manifiesta que se deben “fortalecer las capacidades de servidores públicos y sociedad civil en el manejo y explotación de los datos abiertos, para favorecer la detección de actos de corrupción.” Además, el mismo estudio puntualiza que la generación de reportes con bajos estándares de calidad “permite que las empresas encubran situaciones fuera de la ley”.

Adicional a esto, están diversas investigaciones periodísticas que nos han dejado perplejos, como el trabajo de la periodista Ana Lilia Pérez, quien en su libro PEMEX RIP, vida y asesinato de la principal empresa mexicana, específicamente en el capítulo Los señores del huachicol, da cuenta de que el crimen organizado está enclavado en el alma de esta empresa pública; además de la corrupción por la asignación de contratos millonarios con sobreprecio.

Ante este panorama, parece que era inevitable llegar al punto en que nos encontramos actualmente, en donde se estima que las pérdidas por el robo de combustibles son de 66 mil millones de pesos –sin considerar el monto del desvío en los contratos por servicios-. Por ello, en la Coparmex nos manifestamos a favor del combate frontal y decidido contra el huachicoleo y contra la corrupción al interior de la paraestatal.

De esta misma manera, para proteger el grado de competitividad de nuestro país, exigimos que las acciones implementadas para combatir el robo de combustible se lleven a cabo sin afectar a la ciudadanía ni tampoco a las empresas -por más que queramos todos los ciudadanos ser empáticos con la estrategia- porque esto perjudica el desarrollo económico de las entidades y de las regiones.

No obstante, llama la atención que a diferencia de otras crisis que hemos vivido los mexicanos, la que se vive en estos días a partir de que el gobierno federal está actuando en contra del huachicoleo, el peso se ha fortalecido frente al dólar.

En los últimos días, dando un seguimiento al comportamiento del mercado cambiario se ha visto un ligero avance, por ejemplo, el pasado viernes 4 de enero el dólar cotizó a 19 pesos con 60 centavos; mientras que el viernes 11 de enero, cotizó a 19 pesos con 17 centavos. Una disminución mínima, pero constante.

De igual forma, en la última medición del Índice de confianza del consumidor, que elabora el INEGI, en diciembre de 2018; muestra el nivel más elevado desde 2007, por las expectativas respecto a la situación económica del país dentro de 12 meses. Contrario al indicador de confianza empresarial del sector manufacturero que bajó 2 por ciento en diciembre con respecto al mes previo y es 1.7 por ciento menor al del diciembre de 2017.

Otro aspecto que ha llamado la atención, es el reconocimiento al Gobierno de México, por combatir el robo de combustible, que ha hecho el Fondo Monetario Internacional, a través del Departamento del Hemisferio Occidental que dirige Alejandro Werner; quien aseguró que combatir el robo de combustible mejorará las finanzas de Petróleos Mexicanos, así como las finanzas públicas del país; lo que se percibe, dijo, como una señal positiva para el fortalecimiento del Estado de Derecho en México.

Como bien sabemos, en Tlaxcala y en otras entidades del país este delito representa una problemática social que además de afectar las arcas públicas, pone en riesgo a los habitantes de las comunidades en donde se extrae de forma ilegal el hidrocarburo; basta recordar que recientemente en el municipio de Ixtacuixtla se suspendieron las clases por la violencia entre bandas dedicadas al robo de combustible.

Por eso, en Coparmex Tlaxcala reconocemos que el Gobierno de México enfrente este problema, sobre todo ahora que se ha dado a conocer que el robo de combustible se orquestaba desde el interior de PEMEX. En el sector empresarial esperamos que se erradique el robo de combustible, como cualquier otro delito en el país, y que se resuelva el “suministro” lo más pronto posible.

Además, para que efectivamente se fortalezca el Estado de Derecho, se debe procesar a los responsables del robo a PEMEX, porque implica un alto número de involucrados el poder movilizar en una red de distribución alterna de más de 600 pipas de combustible robado cada día. Por lo que el reto ahora es la procuración e impartición de justicia pronta y expedita.

Lamentamos que esta crisis de hidrocarburos sea un problema anunciado que no se atendió con oportunidad, pero reconocemos el que se haya iniciado de manera frontal y decidida su combate y pronta erradicación.


* Presidente de la Coparmex Tlaxcala

Crisis de hidrocarburos, un problema anunciado

Resulta paradójico que un país petrolero como México, enfrente una crisis de hidrocarburos como la que hemos venido padeciendo en los últimos años, en donde a consecuencia de una administración ineficiente y la tolerancia de la corrupción al interior de PEMEX tenemos gasolina más cara que en países en los que no tienen yacimientos petroleros.

Acostumbrados a ver en los medios de comunicación que circula información sobre el robo de combustible, observamos que esta problemática no había alcanzado un punto tan álgido como el que estamos viviendo como resultado del plan del Gobierno de México para acabar con el robo de combustible.

Ya desde 2015, el Instituto Mexicano de Competitividad, en un análisis denominado ¿Cómo combatir la corrupción en la industria petrolera? Refería que por las condiciones en que se venía manejando Petróleos Mexicanos, existía riesgo de sobornos, por lo que recomendaba que “para entender mejor el fenómeno de la corrupción en que pueden incurrir las empresas petroleras, es importante considerar algunas particularidades que enfrenta la industria.”

Para 2018, el Laboratorio de Políticas Públicas Ethos, en el estudio Corrupción en el Sector Hidrocarburos, señalaba que “dado que el sector hidrocarburos genera ingresos para el gobierno y ganancias para las empresas del sector, presenta muchos retos en el combate de la corrupción.”

En la misma investigación, se planean una serie de conclusiones en las que de manera explícita se manifiesta que se deben “fortalecer las capacidades de servidores públicos y sociedad civil en el manejo y explotación de los datos abiertos, para favorecer la detección de actos de corrupción.” Además, el mismo estudio puntualiza que la generación de reportes con bajos estándares de calidad “permite que las empresas encubran situaciones fuera de la ley”.

Adicional a esto, están diversas investigaciones periodísticas que nos han dejado perplejos, como el trabajo de la periodista Ana Lilia Pérez, quien en su libro PEMEX RIP, vida y asesinato de la principal empresa mexicana, específicamente en el capítulo Los señores del huachicol, da cuenta de que el crimen organizado está enclavado en el alma de esta empresa pública; además de la corrupción por la asignación de contratos millonarios con sobreprecio.

Ante este panorama, parece que era inevitable llegar al punto en que nos encontramos actualmente, en donde se estima que las pérdidas por el robo de combustibles son de 66 mil millones de pesos –sin considerar el monto del desvío en los contratos por servicios-. Por ello, en la Coparmex nos manifestamos a favor del combate frontal y decidido contra el huachicoleo y contra la corrupción al interior de la paraestatal.

De esta misma manera, para proteger el grado de competitividad de nuestro país, exigimos que las acciones implementadas para combatir el robo de combustible se lleven a cabo sin afectar a la ciudadanía ni tampoco a las empresas -por más que queramos todos los ciudadanos ser empáticos con la estrategia- porque esto perjudica el desarrollo económico de las entidades y de las regiones.

No obstante, llama la atención que a diferencia de otras crisis que hemos vivido los mexicanos, la que se vive en estos días a partir de que el gobierno federal está actuando en contra del huachicoleo, el peso se ha fortalecido frente al dólar.

En los últimos días, dando un seguimiento al comportamiento del mercado cambiario se ha visto un ligero avance, por ejemplo, el pasado viernes 4 de enero el dólar cotizó a 19 pesos con 60 centavos; mientras que el viernes 11 de enero, cotizó a 19 pesos con 17 centavos. Una disminución mínima, pero constante.

De igual forma, en la última medición del Índice de confianza del consumidor, que elabora el INEGI, en diciembre de 2018; muestra el nivel más elevado desde 2007, por las expectativas respecto a la situación económica del país dentro de 12 meses. Contrario al indicador de confianza empresarial del sector manufacturero que bajó 2 por ciento en diciembre con respecto al mes previo y es 1.7 por ciento menor al del diciembre de 2017.

Otro aspecto que ha llamado la atención, es el reconocimiento al Gobierno de México, por combatir el robo de combustible, que ha hecho el Fondo Monetario Internacional, a través del Departamento del Hemisferio Occidental que dirige Alejandro Werner; quien aseguró que combatir el robo de combustible mejorará las finanzas de Petróleos Mexicanos, así como las finanzas públicas del país; lo que se percibe, dijo, como una señal positiva para el fortalecimiento del Estado de Derecho en México.

Como bien sabemos, en Tlaxcala y en otras entidades del país este delito representa una problemática social que además de afectar las arcas públicas, pone en riesgo a los habitantes de las comunidades en donde se extrae de forma ilegal el hidrocarburo; basta recordar que recientemente en el municipio de Ixtacuixtla se suspendieron las clases por la violencia entre bandas dedicadas al robo de combustible.

Por eso, en Coparmex Tlaxcala reconocemos que el Gobierno de México enfrente este problema, sobre todo ahora que se ha dado a conocer que el robo de combustible se orquestaba desde el interior de PEMEX. En el sector empresarial esperamos que se erradique el robo de combustible, como cualquier otro delito en el país, y que se resuelva el “suministro” lo más pronto posible.

Además, para que efectivamente se fortalezca el Estado de Derecho, se debe procesar a los responsables del robo a PEMEX, porque implica un alto número de involucrados el poder movilizar en una red de distribución alterna de más de 600 pipas de combustible robado cada día. Por lo que el reto ahora es la procuración e impartición de justicia pronta y expedita.

Lamentamos que esta crisis de hidrocarburos sea un problema anunciado que no se atendió con oportunidad, pero reconocemos el que se haya iniciado de manera frontal y decidida su combate y pronta erradicación.


* Presidente de la Coparmex Tlaxcala