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Anatomía de lo social |Amenazas y escándalos

  • Arturo Duén Torres

Me afecta cualquier amenaza contra el hombre,

contra la familia y la nación. Amenazas que

tienen siempre su origen en nuestra debilidad humana,

en la forma superficial de considerar la vida.

Juan PabloII

Inevitable la sensación de temor producida por las soberbias declaraciones del presidente estadounidense, ante la posibilidad de un enfrentamiento con Corea del norte; queriendo evidenciar un poder desmedido, al decir que el país antagónico se encontrará con una furia y un fuego jamás visto en el mundo; el conflicto, aunque hoy se ha magnificado, tiene diversos antecedentes que datan de hace más de 100 años; por ejemplo, en ese contexto de temporalidad, existe el reproche del país asiático por los crímenes de guerra cometidos por las fuerzas de los Estados Unidos durante la guerra de Corea; construyendo una cultura de repudio, entre su juventud, en contra del imperialismo.

También, históricamente, en 1866, se puede considerar el hecho del cierre de las fronteras de los coreanos al comercio exterior de los EE. UU., enviando éstos, un barco de vapor con personal para negociar un acuerdo, sin embargo, la medida fue considerada como estrategia, para saquear un tesoro de las tumbas de Pyongyang, atacándolo bajo ese argumento y el de no contar con el permiso de navegación.

En respuesta, se realiza una primera acción militar en Corea, con el pretexto de investigar lo ocurrido al barco llamado “General Sherman”, la expedición terminó en un enfrentamiento donde perdieron la vida 200 coreanos y solo 3 de los invasores; esto provocó el cierre de negociaciones por más de una década; evidentemente, se debe entender entonces, que el origen del conflicto no inicia con las bravuconadas del presidente norteamericano.

No se puede soslayar, en el mismo sentido; cuando al final de la segunda guerra mundial, Corea se divide en dos partes, la Norte quedó ocupada por la entonces URRS y la del Sur por los Estados Unidos y las fuerzas de la ONU, generando hostilidad entre los países posesionarios de los territorios e incrementando, durante la Guerra fría, el enfrentamiento entre ambas Coreas y los ejércitos ocupantes.

Acontecimientos permeados de sangre ocurren en 1950, cuando Corea del Norte invadió Corea del Sur cuya alianza con los Estados Unidos, presuponía evitar la propagación del comunismo; en el enfrentamiento murieron 5 millones de coreanos aproximadamente, además, se dice, que hubo un número superior de víctimas que en la guerra de Vietnam y en la misma Segunda Guerra Mundial; por eso el actual régimen norcoreano todavía señala las aberrantes acciones del ejército gringo, como el desmembramiento de personas y colgarlas en los árboles.

En tiempos menos remotos, durante los periodos de gobierno de los presidentes Bush Y Obama, también se hicieron declaraciones de agravio en contra del país norcoreano; el primero, se refirió a Irán; Irak y Corea del Norte como el eje del mal, señalando a este último como patrocinador del terrorismo. Con Obama se culpó al multicitado país como el responsable de haber hundido el buque de guerra “Cheonan” de los surcoreanos, además los acuso de manipular las investigaciones respectivas; aumentando con ello las hostilidades, bajo el argumento, además, de que el país asiático construía misiles de largo alcance; obvio, aquí se patentiza el apoyo de los EE. UU. manteniendo sus bases militares en Corea del Sur.

Con todo esto, se ha recrudecido el enfrentamiento; por un lado, el repudio de los norcoreanos hacia el país del norte y, en contrasentido la opinión negativa de los estadounidenses, de acuerdo a una encuesta realizada sobre Asuntos Mundiales donde el 87% de los entrevistados así lo expresa.

Finalmente, el actual presidente ha recrudecido las animadversiones, desde el lanzamiento de los misiles en Siria, creciendo la tensión con Pyongyang; así como los despliegues militares, las pruebas de misiles y reclamos entre una nación y otra; generando una mayor hostilidad entre ambos. Aunque parezca muy aventurado, no se puede dejar de pensar en una conflagración que involucraría a otros países, y en la que solo habrán de sobrevivir los más fuertes.

En otros asuntos; mientras el mundo, o buena parte de él, se convulsiona por la posibilidad de un conflicto bélico; en nuestro país ha surgido una nueva historia de acusaciones y distractores; involucrando a dos personajes, uno del medio deportivo y otro del género musical, al vincularlos con organizaciones delictivas; hechos difundidos en la gran mayoría de los medios de comunicación nacionales e internacionales; propiciando el escrutinio y opinión del pueblo; en el primer caso, se estima una asociación delictuosa, cuyo propósito, en una primera instancia, se refiere al lavado de dinero; invertido en algunas empresas del jugador; lo malo del asunto es cuando se argumenta que el futbolista ha sido investigado durante muchos años; por lo tanto, mientras se concluyen las investigaciones se le han bloqueado algunas cuentas de empresas de su propiedad; las dudas también surgen en relación al interés del país el norte para demostrar su culpabilidad.

En otras opiniones, se dice que más allá de las acusaciones y de las supuestas asociaciones, los verdaderos interesados en desprestigiar al jugador, son los directivos de la Federación Mexicana, pues se estaba haciendo notar el liderazgo con otros compañeros del gremio deportivo, para integrar una organización que defienda los derechos de los jugadores; por consecuencia, se afectarían los intereses de los dueños de los equipos, así como los privilegios que reciben los federativos por someterse a su voluntad, es decir, los argumentos tiene una naturaleza extradeportiva y no delictuosa como se hace notar; desde luego, solo las investigaciones reales y ley, si se aplica correctamente, habrán de contradecir lo dicho.

Del cantautor, se le atribuyen, también algunos vínculos con grupos de la delincuencia organizada; sin embargo, sin la pretensión de tener la razón, también se dice, que solo es una comparsa para completar el argumento final para distraer el interés colectivo sobre otros asuntos de verdadera relevancia; por eso, lo que se vende, ya no son solo discos, sino la imagen de un personaje público que funge, como se ha dicho de presta nombres para quien ahora lo señala. Y bueno, con el padecer del maltrato natural por los fenómenos meteorológicos, los comunes seguiremos a la expectativa entre las amenazas y los escándalos.