imagotipo

Democracia y dinero

  • Espacio ITE

Norberto Sánchez Briones*

Quiero compartir la experiencia al asistir a una elección de reina de la primavera, que es uno de los primeros acercamientos de tomas de decisiones en un colectivo en la formación de nuestros infantes, quienes en una elección para seleccionar a la reina de su escuela primaria, optaron por salir del paradigma de la venta de boletos de apoyo intercambiados por dinero, en donde resultaba ganadora la que más dinero hubiera obtenido, decisión alejada de la idea de vivir y tomar decisiones de colectivo en democracia. Ejercicio digno de resaltar, primero por la separación del dinero en la obtención de mayoría y segundo por buscar un mecanismo más transparente, democrático, veraz y pacífico para la toma de decisiones.

El evento se llevó a cabo en la escuela primaria “Xicohténcatl”, de Santa Cruz Tlaxcala, que solicitó apoyo al Instituto Tlaxcalteca de Elecciones para elegir, mediante voto libre y secreto, a la estudiante que es la reina de la primavera para este año, mediante una jornada electoral.

¿La democracia cede ante el poder del dinero? Pregunta válida si recordamos que en nuestra cultura política hemos vivido y observado situaciones que pudieran relacionar al dinero directamente con alguna toma de decisiones en colectivo como el evento mencionado.

Comentaba en una aportación anterior, que existen varios elementos que componen la democracia según el concepto de Guillermo O´Donnell, como la transparencia y rendición de cuentas, que tiene que ver con la prevención y control de las acciones u omisiones de funcionarios públicos. Pero hoy referiré a otro elemento que es: la cultura de la coacción o compra del voto, que desde el sistema democrático que buscamos se contrapone a los elementos del voto libre y razonado.

Creemos vivir en una democracia formal donde la decisión de un colectivo es libre y razonada o en realidad sucede que quienes pueden comprar la voluntad de una o varias personas cambian la decisión, situación que obedece al interés económico y no al beneficio razonado sobre criterios de competencia y resultados; determinando el rumbo del objetivo planteado, ya sea político o social.

La democracia se basa en tener diferentes mecanismos que permitan que el voto con varios adjetivos como son; el de ser libre, secreto, personal, intransferible, directo y razonado, cumpla con expresar la decisión del conjunto por encima del interés de mercado y en este caso para ser más específico, cumpla con la utilización del dinero para la compra de la voluntad desde lo individual hasta lo grupal.

Nace entonces el desafío de los órganos electorales que como una de sus atribuciones considera fomentar y fortalecer la cultura cívica y democrática en nuestros particulares alcances. Que desde prácticas cotidianas o hábitos de nuestra comunidad aprendamos a separar el dinero de la democracia y la influencia del primero en la toma de decisiones. Un ejemplo claro es la elección del Estado de México, que antes de iniciarse y durante las campañas ha sido denunciada por el despilfarro de dinero en el proceso de elección del gobernador, debemos estar atentos a este proceso.

La pregunta es ¿Cómo hacer que las decisiones dentro de la democracia estén por encima del interés del dinero y recuperar la confianza en la política como método ideal frente al de economía de mercado?

Es de resaltar que un grupo de estudiantes de quinto y sexto año fungieron como Funcionarios de Mesa Directiva de Casilla, quienes fueron capacitados por personal del ITE en torno a sus actividades como presidente, escrutadores y secretarios, quienes mostraron seriedad y apego a valores democráticos.

Además, se capacitaron con respecto del sentido de la votación, con el propósito de que ellos mismos pudieran decidir en caso de que hubiera votos nulos o confusión en cuanto a la validez de otros más. Asimismo, el órgano electoral diseñó y elaboró las boletas que los niños usaron y dotaron de urnas, mamparas, marcadores y demás materiales para llevar a cabo la votación, con una matrícula de poco más de 400 niños de entre seis y 12 años, quienes ejercieron su derecho al voto.

Lo relevante de este ejercicio es que una institución educativa emprende un ejercicio democrático para elegir a un estudiante que los represente en alguna actividad, como es el caso de la reina a la primavera. Además, es fundamental que desde sus primeros años, los niños tomen parte en ejercicios de este tipo, en los que deben participar de forma ordenada, pacífica y aceptar los resultados que se originen. Esta actividad forma parte de las responsabilidades del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones, relativas a la educación cívica y a la formación de ciudadanía desde edades tempranas.

Para las instituciones electorales resulta enriquecedor, en virtud del número de niños que participan y las edades, pues hasta ahora generalmente solo había apoyado elecciones de sociedad de alumnos de nivel secundaria y preparatoria.

Esta tarea de controlar el flujo de recursos económicos en los procesos electorales, no es menor. Un reto es llevar la educación cívica con prácticas realmente democráticas, en diferentes ámbitos y eventos de toma de decisiones en colectivo; como es, el parlamento infantil o la elección de los niños y niñas legisladores. De ahí que, en realidad, ninguna de las democracias contemporáneas haya logrado hasta el momento establecer un andamiaje institucional que resuelva de manera enteramente satisfactoria este acertijo.

En respuesta a la dualidad de democracia y dinero, en la última reforma electoral de 2014, se impulsó, entre otros ajustes, un conjunto de nuevas reglas encaminadas a domar estas prácticas y perfeccionar el sistema electoral con el objetivo de evitar el uso indebido del dinero en los procesos electorales. Hay que hacer valer la decisión democrática fuera de la coerción o compra de voluntades

*Consejero Electoral del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones