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El financiamiento a los partidos políticos en el sistema electoral mexicano

  • Espacio INE

César Lara Cano*

En una democracia representativa como lo es el sistema político electoral de nuestro país, el sistema de partidos políticos es esencial aun cuando existen opiniones que los señalan como demasiado onerosos y que inclusive algunas de estas organizaciones políticas son auténticos negocios exclusivos de sus dirigentes a costa del erario público.

Actualmente la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos les da a los partidos políticos el carácter de entidades de interés público por la importante función que desempeñan en el marco de la vida política del país; de tal manera que los partidos políticos puedan subsistir como organizaciones estructuralmente completas e independientes y además, lleven a cabo sus funciones y actividades, necesitan recursos económicos que les permitan solventar los gastos que implica el sostenimiento de todas sus dirigencias que corresponde a los niveles seccionales, municipales, distritales, estatales, nacional, así como su estructura horizontal, con el fin de dar cumplimiento a los fines que la ley les señala.

Estos recursos económicos son los que la ley estipula como el financiamiento de los partidos políticos, el cual reviste una gran importancia en razón de que éstos se han convertido en instituciones indispensables para la vida, reproducción y evolución del Estado democrático, puesto que son actores principales en la contienda electoral al postular candidatos a cargos de elección popular que finalmente integrarán la estructura política del país, de las entidades federativas, así como de los municipios; por lo anterior, no es posible concebir una democracia moderna sin la existencia de los partidos políticos, de tal manera su financiamiento resulta indispensable, no sólo para la propia subsistencia de estas entidades políticas, sino también para que el sistema democrático sea legitimado.

En nuestra legislación electoral encontramos dos tipos de financiamiento a los partidos políticos, como son el financiamiento público, que está conformado por los recursos económicos, bienes y servicios que el estado les otorga, integrado por dinero en efectivo para la realización de actividades ordinarias, gastos de campaña en años de elecciones y por actividades específicas y otras como espacios gratuitos en medios de comunicación, franquicias postales y telegráficas, espacios gratuitos en locales públicos, exención de impuestos entre otros.

El financiamiento privado se conforma con las cuotas de los afiliados, autofinanciamiento y el financiamiento por rendimientos financieros, fondos y fideicomiso.

El financiamiento público que gozan los partidos políticos en nuestro país es tomado del erario del Estado, el cual se nutre en gran medida de los impuestos de la sociedad; debido a lo anterior, es necesario que dichos recursos se apliquen de manera honesta y legal para lo que han sido destinados ya que en caso contrario, la sociedad cuestionará la aplicación de ese financiamiento, ahora bien, si es bien aplicado dicho financiamiento, los partidos políticos se verán más cerca con la sociedad y sobre todo se allegarán de simpatizantes que dará como resultado la fortaleza del Instituto Político.

Con la finalidad de que los partidos políticos se apeguen a la legalidad en cuanto hace a su financiamiento, el Instituto Nacional Electoral (INE), es el responsable de fiscalizar el origen, monto, destino y aplicación de los recursos que reciban por cualquier tipo de financiamiento; actividad que reviste un cierto grado de complejidad y que el organismo nacional electoral ha tenido la capacidad de realizar a través de sus órganos centrales y desconcentrados.

*Vocal Ejecutivo de la Junta Distrital 02