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El futuro económico nacional

  • Jaime López Molina

No todo lo que sube es bueno, aplicándolo a la realidad que ahora vive el pueblo mexicano en relación a su economía, aquella que inició con “un catarrito”. Un hecho contundente de lo anotado es el aumento a gasolinas, gas y al dólar. Su repercusión brutal es la disminución del poder adquisitivo del peso, equivalente a menos comida, menos salud o, utilizando otras palabras, más pobreza y miseria del pueblo.

Expertos economistas opinan que la volatilidad e incertidumbre que se deriva del factor Trump, que apenas inicia, influirá no solamente en la devaluación del peso, sino que también disminuirá el crecimiento de la economía nacional. La acción proteccionista del gobierno vecino del norte con el propósito de preservar los puestos de trabajo proyecta imponer tarifas a productos de las multinacionales que hayan colocado sus fábricas en el extranjero, como en el caso de China y México.

La situación bancaria de México acusa una posición vulnerable por el nivel que ha alcanzado la deuda pública que ha rebasado el 50 % del Producto Interno Bruto (PIB), cuyo costo es altísimo por el tipo cambiario (más de 20 pesos por un dólar). La depreciación del peso está generando un desmedido incremento de precios de los bienes que se importan y ello  trae como consecuencia aumento en costos de producción y desde luego en los precios finales. Este hecho reduce considerablemente la capacidad de compra de los ciudadanos, anexando la desconfianza de los consumidores que lógicamente induce a la disminución del consumo.

Existen otros factores que enfrenta México como la reducción crediticia que amenaza el crecimiento pronosticado para el presente año, considerando el peso y la fuga de capitales provocadas por el incremento a las tasas de interés las que no detienen el descenso del peso provocando inflación; la que genera fuga de capitales. La agencia crediticia Global ha informado al gobierno que el decepcionante crecimiento y los aumentos de niveles de la deuda “están poniendo en riesgo su calificación crediticia soberana”. Considerando la opinión, el gobierno ha recortado el gasto y… además puede implementar más medidas de austeridad en detrimento del pueblo.

Las remesas que los paisanos envían a México fue en septiembre del año pasado por la cantidad de 26 mil millones de dólares, que supera a los 18 mil millones que en exportación del petróleo ingresa a nuestro país. La remesas enviadas por los mexicanos que laboran en los EEUU, indubitablemente apoyan el consumo de mexicanos de bajos recursos. Este flujo de dólares producto de la fuerza de trabajo de los connacionales, se ve amenazado por el sueño dorado del gobernante que desea construir el muro del odio, quien pretende incautar los recursos; producto del trabajo de residentes mexicanos en ese vecino país.

Un cálculo fallido anunciado por Pemex, al informar que habrá un superávit. Sin embargo… la agencia crediticia Fitch Ratings, ha advertido que Pemex se encuentra en camino a la insolvencia, lo que necesitará del apoyo financiero para su rescate por el gobierno federal, lo que representa ejercer presión desmedida sobre el tesoro nacional.

El peligro. Las presiones económicas del gobierno de la nación del Norte, han obligado a subastar los 10 yacimientos mexicanos de las aguas profundas, que están “consideradas como joyas de la reforma energética mexicana”. Ello se considera como enajenación de los “veneros del diablo” donde el Estado mexicano dejaría la explotación y administración de pozos productores del “oro negro”, riqueza de la nación. Aquí cabe una pregunta. ¿A quien se deberá la quiebra de Pemex? Y otra más: ¿Deberán los pozos a explotar ser operados por empresas transnacionales? ¿Se cometerá el mismo error del dictador Porfirio Díaz?

La información de expertos y estudios realizados por agencias extranjeras han expuesto las condiciones que vive nuestro país en cuanto a la economía actual y anuncia el futuro de la misma.

México, entre sus necesidades variadas que ahora presenta, requiere de una buena educación basada en la moral, aquélla que resalte el amor a la Patria, esa educación que genere hombres y mujeres con preparación profesional de excelencia, que sustituyan a los que usurpan puestos ocupados por familiares, compadres, serviles, ladrones y asesinos, representantes de la deslealtad, ineptitud y corrupción.