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Los avatares de nuestro tiempo

  • Luis Enrique Bermúdez Cruz

La importancia de sentirnos seguros

En las últimas semanas el tema de la seguridad ha sido recurrente en el debate político y en la opinión pública; genéricamente hay que encasillarla (a la seguridad) como una determinante para el desarrollo humano, pero es necesario señalar que esta determinante es formada por una serie de condiciones necesarias para el desarrollo de la vida humana en sociedad.

Así, de la anterior afirmación encontramos aún más diversidad en el concepto de “seguridad”, podemos encontrarnos con la seguridad alimentaria, la seguridad social, la seguridad laboral, la seguridad nacional, la seguridad pública y actualmente la seguridad ciudadana; sin duda alguna elementos importantes y de consideración por parte de los gobiernos de prácticamente todos los rincones del mundo, por ser una responsabilidad inherente al Estado: garantizar la seguridad de los individuos.

Uno de los retos del gobierno -específicamente mexicano- es precisamente garantizar la seguridad de los individuos, de los ciudadanos; una tarea que no se hace sencilla cuando en el ámbito social mexicano existe una tremenda desigualdad (económica, social, de oportunidades y de acceso a la justicia, etc.) que si bien es cierto, no hace justificable el daño a los derechos de los “otros” sí hace que pensemos en más de una ocasión que es una de las causas principales de que las personas delincan, por ejemplo buscando justicia por propia mano: actos que consecuentemente se vuelven reprobables.

México es un dibujo con zonas coloreadas con colores fuertes y otras con tonalidades tenues (así con los problemas de seguridad, que mientras en algunos Estados de la República el problema es realmente grave en otros tiene un lugar de menor atención en las agendas del gobierno, es decir que no es un campo conflictivo), alguien ya señalaba que “México con muchos Méxicos” porque existen problemas compartidos pero otros tantos focalizados solamente en algunas entidades federativas, tal es el caso del problema de seguridad pública.

Tlaxcala, nuestro Tlaxcala, afortunadamente vive una situación controlada en los niveles de inseguridad, en los índices de incidencia delictiva si los comparamos con los de otras entidades federativas del país seguramente sentiremos alivio. Si revisamos las cifras de incidencia delictiva ofrecidas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de enero a agosto de 2015 encontramos la cifra de 6 mil 109 presuntos delitos registrados; de manera aparente es un número pequeño, pero si dividimos ese total de delitos entre los ocho meses cuando se registraron, nos arroja la cantidad de 763 delitos por mes, es decir, 25 presuntos delitos registrados.

Señalo lo anterior porque es precisamente lo que debemos buscar desde nuestros espacios, plantear esquemas de eficiencia en nuestros sistemas de impartición de justicia y una de las claves para esto es tener a nuestra disposición leyes que doten de capacidades técnicas a la autoridad, de ellas depende directamente su cumplimiento óptimo.

Sin embargo es necesario delimitar que para el tema de Seguridad existen dos visiones o perspectivas: una es la de la autoridad y las cifras oficiales que son resultados visibles importantes ya sean negativos o positivos y el otro es, la perspectivas de los ciudadanos; sin duda en el tema de seguridad es importante el grado de confianza y la percepción que la ciudadanía tiene con respecto a su seguridad.

Para esta intencionalidad es construida por el Inegi la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), la última realizada es la del año 2014 y algunos de sus objetivos son: “medir la percepción de los habitantes del país sobre la seguridad del lugar donde viven y donde realizan sus actividades cotidianas” y “medir el grado de confianza en las instituciones de seguridad pública y la percepción sobre su desempeño”; en Tlaxcala los resultados son interesantes.

La ENVIPE señala que el 54% de los ciudadanos de Tlaxcala encuestados cree que la “Seguridad” es el problema más importante que aqueja a la entidad, dentro de la propia encuesta encontramos que el 60% de los ciudadanos encuestados cree que Tlaxcala es una “Entidad Federativa insegura”; estas dos premisas nos remiten a la conclusión de que la ciudadanía tlaxcalteca no siente segura, todo un reto que estoy seguro nuestro actual gobierno y los venideros tendrán que enfrentar en conjunto con el gobierno federal.

Atender el tema de la impartición de justicia es prioritario, desde lograr que la ciudadanía confíe más en las instituciones y consecuentemente denuncie lo más posible, hasta el hecho de que los delitos que se denuncian cuenten con un periodo real de investigación, que por ende desemboque en sentencias favorables o negativas sobre todos los casos con proceso.

Más allá de las cifras y las interpretaciones que se le pueden dar, hay que decir que en nuestros días pocas son las comunidades que tienen “la seguridad de sentirse seguras”, pero debe ser una aspiración por la que se trabaje desde las trincheras oficiales.

Aprovecho la ocasión para desearles mucho éxito, felicidad y armonía en el nuevo año que llega en escasos días ¡Feliz año 2018!

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