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Los partidos políticos y la sociedad

  • Espacio INE

Alberto Jaume Torres*

Hay mucha gente que divide los conceptos partidos políticos y sociedad como entes totalmente separados.

He escuchado por todas partes que los partidos políticos y sus candidatos no representan a nadie. Yo difiero de esta opinión, pero coincido con que los diversos actos de corrupción de miembros prominentes de los mismos, como gobernadores, procuradores, presidentes municipales y diversos funcionarios federales y locales de todos los órdenes, hacen que nadie quiera identificarse con ellos.

Entonces, la pregunta sería si los mexicanos hemos vivido en un sistema en el que el abuso, la deshonestidad, el ‘agandalle’ y la falta de responsabilidad es el ‘pan nuestro de cada día’ o bien es un fenómeno exclusivo de los partidos políticos y gobernantes.

Desgraciadamente, me parece que si bien es cierto que en casi todo el mundo los políticos y los partidos gozan de una baja reputación, habría que analizar con mayor detenimiento si esa baja reputación tiene fundamentos o bien es un espejo en el cual a nadie le gusta mirarse.

Es indudable que en el ejercicio del poder y la administración de recursos, el Estado Mexicano en sus diversos niveles de gobierno, cuentan con muy vastos recursos, no hay que olvidar que somos la décimo cuarta economía del planeta y, como tal, nuestros recursos no son escasos y nuestros niveles de control y supervisión deficientes, sobre todo en los estados y municipios, en donde los pesos y contrapesos son insuficientes y los enormes recursos, poco auditados y supervisados. Me parece que es distinto a nivel federal, ya que cuenta con mecanismos (aunque insuficientes) de mayor control.

Pero ¿dónde está la otra cara de la moneda de la corrupción? ¿No está en la que llamamos sociedad? ¿El pueblo? ¿En la iniciativa privada? ¿En los trabajadores? ¿En los campesinos? ¿En los maestros? ¿En los profesionistas? ¿En los carpinteros? ¿Mecánicos? ¿Electricistas? ¿En el comerciante?

Me parece que existe una mala concepción de lo que son los gobiernos y  partidos políticos, en el sentido de que no son un grupo de extraterrestres que fueron educados en escuelas especiales y que tienen familias distintas al común denominador de lo que consideramos el “nosotros” en contraposición a “ellos”; yo no logro ver esta división, yo veo una sola sociedad mexicana no uniforme, sino muy diversa, con cualidades y defectos comunes, contrastante, en donde los políticos y los partidos no son más que la resultante de la sociedad en la que vivimos.

¿Que no nos gusta lo que vemos? Estoy muy de acuerdo, en lo personal creo que hay varias cosas que como país debemos y podemos cambiar. Pero me parece que solo es posible cambiar algo, si asumimos primero nuestra responsabilidad en ello.

Si continuamos señalando hacia afuera, el cambio se hace imposible. Si no nos sentimos parte de lo que llamamos gobierno; si delegamos la responsabilidad absoluta de todo lo público; si no exigimos; si no somos mejores en lo que hacemos como profesionistas, empresarios o en cualquier actividad profesional o personal ¿cómo mejoraremos? Si sigo dando mordida; si todos evadimos y no pagamos impuestos; si me paso de listo en cuanto tenga oportunidad; si mi trabajo lo realizo sin un compromiso de dar lo mejor de mí, de ser puntual, responsable, honesto.

Me parece que la calidad de un país, en todo sentido, pasa necesariamente por la calidad de la sociedad y sus ciudadanos, que en cualquier actividad (ya sea político, empresario, obrero o comerciante) la hará con estos valores que estamos hablando, será pues el resultado de lo que somos, y cualquier acto proyectará eso, tal como lo hace ahora, aunque no nos guste.

*Vocal Ejecutivo de la Junta Distrital 03