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Muere un gran maestro

  • Jaime López Molina

Muere un gran maestro mexicano que, sin pasar por alguna escuela normal (apenas con el 5º grado de primaria), dejó durante su vida de investigación crítica (60 años), muchos temas escritos sui géneris con sentido didáctico, sus textos escritos dejan luz respecto a: religión impuesta por los españoles, economía del país, salud, filosofía, alimentación, sistemas políticos, revoluciones sociales (incluyendo a la nuestra), educación y más que suman 116 títulos interesantes y sobre todo importantes para estar bien informados sin falsedad ni mentiras.  Aunque deja abierto agregar uno u otros que haya olvidado mencionar y haciendo caso a su nota agregamos: “Mis confusiones”, que trata de memorias del mismo.

El monero (como él mismo se nombra), Eduardo del Río García (Rius), se dedicó durante 60 años de su vida a elaborar mensajes críticos hacia el público en general (culto e inculto), producto de su investigación utilizando su especial humor educativo, admirando du caso didáctico, debido a que no egresó de ninguna escuela formadora de docentes, por lo tanto no obtuvo maestrías ni doctorados (le otorgaron uno contra toda su voluntad, reconocimiento que  entregaron en su propia casa), sin embargo; hizo un buen papel como educador con su especial humor gráfico que seguramente iluminó a millones de mentes ignorantes de la realidad que se vive.

Rius reconoce como su escuela magna a la “Universidad Gayosso” (funeraria), donde trabajó y tuvo la oportunidad de leer muchos libros que inspiraron su espíritu de dibujante, aunque comenta que nunca lo consiguió. Alguna vez comentó que sus “monos” acompañados de palabras tenían un interés y así lo expresó textualmente: “Traté de educar políticamente, en el sentido de crear conciencia”. Y en un buen porcentaje debió crearla pues a través de la edición de sus obras vendidas que alcanzaron varios millones, que, calculando el número de lectores debió generar sacudir conciencias enajenadas o ignorantes. Inició sus obras (libros), con el tema: “Cuba para los principiantes” (1966). Sus obras referidas a la educación mexicana, iniciaron con las historietas “Los agachados”, publicadas durante el período de 1973-1976. Temas compilados en el libro: “El fracaso de la educación en México” editado en 1987, en donde vuelve a tratar el espinoso tema de la educación popular mexicana en cuyo prólogo le lee: “La derecha, tenebrosa y enemiga de toda educación que no comulgue (y se confiese) con sus ideas, está en el poder (aunque no se puede considerar al PRI como un régimen de izquierda) y muchos estamos temiendo un retroceso en nuestra ya de por sí atrasado sistema educativo”. En este libro trata el asunto relativo a las miles de escuelas particulares comandadas por el clero, las que son de paga y cuyo costo de estudios en esas escuelas son altamente costosas (cobran vacaciones del transporte escolar). Agrega en ese tratado, estadística de la creación de universidades particulares que sobrepasan en número a las oficiales. Centros de educación básica hasta universidades particulares y del clero, ponen nombres de personajes mexicanos o extranjeros para disfrazarlas de nacionalistas: Morelos, Hidalgo, Simón Bolívar, siendo estas instituciones dirigidas por salesianos, lasallistas y católicos. Rius analiza el estado que guarda la educación desde la década de los setentas y han pasado más de 40 años y el problema de la deficiencia educativa continúa conservando el mismo estado. Su apreciación referente a costos de  educación escolar,  un gran negocio para esas escuelas bajo tutela religiosa permitida por gobierno federal y estatal. Para reafirmar el criterio respecto al estado que guarda la educación popular mexicana editó otro libro, titulado: “La Reforma dizque Heducativa”, (2015), la que debiera leer el magisterio oprimido y ahora comprimido por la SEP y SNTE. A propósito dejó escrito Rius: “Doña Perpetua (Elba Esther), fue la que corrompió a todo el sindicato educativo, su filosofía de lucha fue echando a perder”… a las secciones sindicales a las que: “no les interesa la educación sino lo suyo: sus prebendas, sus privilegios y sus conquistas laborales”.

Por fortuna en la Feria Internacional del Libro dedicó (al que esto escribe) el libro: “Jesús alias el Cristo” con su humor personal: “Sin bendiciones apostólicas para Jaime López”.

Su postrera y amarga despedida: “Ahí les encargo mi México Particular, esperando se mejore con la ayuda de todos ustedes”.