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Nada Personal

  • Moisés Morales Del Razo

Una de soldaditos

No se lo digan a nadie, pues la instrucción precisa es mantenerlo en secreto, pero un elemento de alto rango de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) provocó tremendo escándalo en evidente estado de ebriedad en la cabecera municipal de Chiautempan.

El “guacho” con rango de Mayor, de quien prefiero omitir su nombre, pero está asignado a la base aérea de Atlangatepec, fue detenido por elementos de seguridad pública de Chiautempan al pretender ingresar por la fuerza, con todo y su vehículo, a la cabecera municipal.

Pero al marcarle el alto una mujer policía que le indicó que no podía pasar, ya que personal de Servicios Públicos en esos momentos colocaba adornos navideños (sobre la calle Bernardo Picazo), el militar encolerizó y tras intercambiar insultos, la jaloneó y le dio unos golpes.

Para fortuna de la oficial, sus compañeros acudieron a auxiliarla de inmediato y tras someter al agresor lo remitieron a los separos de la corporación, ante los gritos y amenazas emitidos por su esposa de que “no saben con quién se meten”.

Al corroborar su identidad, policías reportaron lo ocurrido a la base-guardia de la 23 Zona Militar y en cuestión de minutos arribó una patrulla con elementos fuertemente armados, a bordo de una camioneta oficial.

Una vez que dialogaron con la mujer agredida y repararon el daño que sufrieron sus anteojos, además de pagar la respectiva multa ante el Juzgado Municipal, el militar quedó a disposición de sus elementos para ser sancionado conforme lo marcan sus reglamentos internos.

Lo rescatable de este caso es que la corporación municipal no se dejó intimidar por el “influyente” soldado, aunque habrá que esperar que la 23 Zona Militar, que encabeza el general Elpidio Canales Rosas, aplique el debido correctivo y así evitar que por elementos de este tipo se manchen los valores que dan vida al a formación castrense.

¿Y el Fortaseg Apá?

Y ya que tocamos el tema de seguridad, habría que preguntarle a Mario Olivares, flamante secretario particular del alcalde Héctor Domínguez Rugerio y enlace ante la Federación en este rubro, en qué han sido aplicados los recursos del Fondo para el Fortalecimiento de Seguridad Pública (Fortaseg).

Y es que los números de los varios miles de pesos que el gobierno federal destinó para la comuna nomás no cuadran.

A eso se suma la entrega de equipo de baja calidad y uniformes que no cumplen con los requisitos marcados por normativa, lo que ha provocado que Mario Olivares se mantenga en la cuerda floja, ya que los días para que logre justificar y regularizar todas las inconsistencias detectadas se le agotan.

Y si no se comprueban esos gastos conforme a lo que establece el programa, la comuna se vería obligada a devolver los recursos y hasta corre el riesgo de quedar fuera del programa Fortaseg para el próximo año, lo que sin duda  sería un golpe muy fuerte para el rubro de seguridad, prioritario en estos momentos en cualquier gobierno.

Adivina adivinador…

¿A qué funcionario del gobierno de Chiautempan se le fue muy rápido la emoción por volver a trabajar en la alcaldía y en menos de dos semanas cayó en la desilusión, pues desde que fue nombrado como Contralor nomás no encaja y no ha logrado cumplir con sus funciones?

Un dato: su nombre empieza con J de Juan y su apellido con N de Nava y en el gobierno de Ángel Meneses fungió como Tesorero, cargo que sueña volver a ocupar algún día.