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Política para Adultos

  • José Antonio Álvarez Lima

 

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Las Ferias

Continuando con el tema de las ferias, parecería conveniente que alguna autoridad, quizá la Secretará de Turismo, elabore un documento para orientar a las autoridades municipales y comunitarias sobre el sentido y el propósito de las ferias.

La idea sería aprovechar que las ferias populares cada vez tienen más importancia y recursos para darles un sentido de mayor utilidad social. Se trataría de complementar todos los temas religiosos y de entretenimiento, con actividades que destaquen el desarrollo económico, la cultura y la historia de las localidades.

En primer lugar habría que recordar y difundir el origen, la historia y el desarrollo de la comunidad que tenga su fiesta, de tal manera que se resalten las virtudes cívicas y culturales de la localidad y así se incremente la autoestima.

En segundo lugar habría que propiciar la organización de Comités de Feria presididos por las autoridades civiles, para propiciar la coordinación con las autoridades eclesiásticas, las organizaciones de productores, los empresarios, los transportistas, la comisión estatal de seguridad y todos los involucrados a fin de garantizar el éxito y el saldo blanco en las ferias. Delimitando con claridad a quién corresponde cada responsabilidad.

No menos importante es tener presente que el objetivo de las ferias es el de exaltar la convivencia comunitaria y familiar, mejorar la autoestima de sus habitantes, vivir y revivir tradiciones centenarias, propiciar el regreso de quienes han tenido que emigrar del municipio y difundir artesanías y tradiciones.

Algo que urge reglamentar cuanto antes, son aquellas actividades riesgosas para la salud y la convivencia social como la venta de alcohol, la circulación de estupefacientes, la prostitución y el juego.

Nuestras ferias están resultando la cara más conocida de nuestra identidad. Es aconsejable por tanto, hacer los esfuerzos necesarios para mejorar su calidad, convertirlas en ingresos para los emprendedores locales y dejar un resultado satisfactorio en el ánimo y en el espíritu de quien en ellas participe.

Por cierto, mucho éxito para nuestros paisanos de Huamantla que están de fiesta por estos días.

Dedazo en el PRI

Atole con el dedo es lo que recibirán quienes esperan alguna novedad en la Asamblea del PRI.

En Campeche, donde se celebra la mesa de estatutos, se han tomado todas las medidas, políticas y de seguridad para que no se mueva una hoja sin la autorización de la superioridad. Los habitantes de la ciudad, tradicionalmente pacíficos e indiferentes, observan de lejos a los convencionistas. Al recinto, sólo tienen acceso delegados cuidadosamente seleccionados, mediante filtros locales y nacionales, para garantizar su disciplina al guión preestablecido. La mayoría son fieles empleados de los gobiernos.

Así, la mesa de Campeche, cumplirá con el rito formal de modificar los estatutos para facilitar la ruta del destape.

Es lo que importa

Todo lo demás serán fuegos pirotécnicos: en Guadalajara habrá declaraciones sobre la conveniencia de hacer obligatorios los gobiernos de coalición. De la urgencia de abrir el partido a la sociedad. De condenar a los corruptos. De pedir nuevas medidas para combatir la delincuencia. De consolidar las Reformas estructurales.

Esa mesa tiene también como función, dejar salir el vapor que guardan en su pecho quienes sienten no haber sido suficientemente valorados.

En el resto de las mesas las cosas serán las habituales: rollos, abrazos y sonrisas.

Al final los asambleístas recibirán con un cálido aplauso al presidente Enrique Peña Nieto, quien emocionado exaltará la unidad de su partido y el éxito de los trabajos. Quizá tenga tiempo para tomarse selfies y así conservar para siempre este momento histórico.

Pero el problema del PRI no son los candados ni la asamblea. El tema para ellos es el desprestigio con el que cargan y la creciente distancia de la organización con la sociedad. La baja calidad de sus dirigentes y candidatos y la creciente erosión de su masa de votantes.

Así que no habrá show. El mismo dedo que proporcionará atole en la asamblea, designará en diciembre a quien le parezca más adecuado para cuidarle las espaldas.