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Zahuapan: río de la muerte

  • Jaime López Molina

El único río de Tlaxcala que fue río de vida, hoy convertido en río de la muerte, debido a la contaminación producida por la presencia de industrias que vierten residuos venenosos en el torrente, el que servía como lo que debe ser: “fuente de vida”. Instituciones investigadoras han reportado resultados científicos que clasifican al Zahuapan como el más contaminado de la república mexicana.

Este regalo de la madre naturaleza para la conservación de la biodiversidad ha sido envenenado por el hombre en afán de resolver problemas económicos, el caso de Tlaxcala, está clasificado como uno de los estados pobres por carecer de recursos que otros estados tienen en abundancia, por ejemplo la agricultura que depende de las lluvias temporales en gran parte del territorio estatal, y una pequeña parte dependiente de las aguas de su único río que por muchos años aportó alimentos sanos para la etnia tlaxcalteca, los que se alimentaban con la producción de quelites, verdolagas, quintoniles, epazote, así como el maíz, frijol y chile sin omitir productos de árboles frutales: aguacate, zapote blanco, etc.

Loa gobernantes trataron de paliar la pobreza del pueblo, autorizando asentamiento de industrias con el propósito de que diesen empleo a mano de obra regional, la intención y el hecho fueron positivos, sin embargo, olvidaron algo que ahora se ha convertido en negativo y es que, las industrias no fueron reglamentadas respecto a los residuos tóxicos que arrojan al río desde la década de los 50 del siglo pasado.

Así que, durante más de medio siglo, el Zahuapan de aguas cristalinas y fuente de vida, ahora está muy contaminado, sin que autoridades gubernamentales intervengan para detener envenenamiento que está generando enfermedades mortales desde hace algunos años. La contaminación vertida por corredores industriales en Tlaxcala (y otras regiones del mundo), no solo han envenenado los ríos, sino que; han afectado a mantos freáticos, de donde extraen agua potable para consumo de muchas poblaciones.

En algunos municipios de estado, incluyendo al de Tlaxcala, el agua “potable” está contaminada por metales pesados, los que han generado enfermedades renales las que no pueden ser sanadas por daños avanzados, mismos que conducen a la muerte. Urge que las autoridades gubernamentales intervengan y exijan que a industrias que producen contaminantes, respeten los reglamentos nacionales e internacionales para el debido control de residuos contaminantes.

La contaminación del agua y de la tierra ha traído enfermedades como son el cáncer, insuficiencia renal y leucemia, además otros padecimientos que han experimentado los pueblos de Ixtacuitla, Nativitas, Tepetitla y otras localidades por donde pasan aguas del Zahuapan (ya con otro nombre) en Texmelucan y Huejotsingo. La economía de los campesinos productores de verduras y hortalizas, se ven afectados en relación a la venta de productos, pues; consumidores saben de irrigación para cultivos, que se hace con agua de río contaminado. Y también saben, que los alimentos contienen minerales venenosos como el plomo y otros los que causan enfermedades mortales.

La contaminación del río ha afectado la moral campesina, como ejemplo se cita respuesta de un agricultor de Xocoyucan, Tlax., que cultiva verduras cuando se le preguntó: si el agua que utilizaba para la irrigación era del río (Zahuapan), y contestó afirmativamente y de ahí surgió otra pregunta: ¿Así vende las verduras? Y Contestó: “Así lo quiere el gobierno, porque nosotros llevamos 15 años en denunciar la presencia de agua podrida para nuestros campos y las autoridades jamás han hecho algo por sanearlas”. Es cierto lo que aseveró el campesino. La voz del campesinado ocupa para el gobierno último término, para la clase política la primera importancia la ocupa el capital explotador.

Se acudió a la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la que recomendó (no sirve para más), en marzo del presente año a las autoridades superiores federales, estatales y municipales, respecto a la violación de derechos humanos: derecho a un medio ambiente sano, el derecho al saneamiento del agua y el derecho a la información y otros, para que atiendan requerimientos para sanear el río Zahuapan-Atoyac.

Como dicen los árabes: ¡Ojalá! Autoridades aludidas atiendan la recomendación, en beneficio de la salud de futuras generaciones.