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Conjuntan baile y danza en el proyecto “Cuerpos de la tierra”

  • Nora Rachel RAMÍREZ
  • en Cultura

Mónica Poulette Martínez y Edith Ahuatzi crearon un taller para inculcar el gusto por las artes y la naturaleza a niños, jóvenes y adultos

Derivado de la necesidad de compartir su pasión por la danza y el teatro, Mónica Poulette Martínez Nava y Edith Ahuatzi Bello realizan los domingos “Cuerpos de la tierra”, taller lúdico para todas las edades, en el ágora del Jardín Botánico de Tizatlán.

Sobre este proyecto, Ahuatzi Bello explicó que estaban muy inquietas por hacer algo novedoso en la entidad para todas las edades con el propósito de inculcarles el gusto por las artes y la naturaleza, “por eso se llama Cuerpos de la tierra, porque queremos hacerlo más ecológico y natural”.

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La actriz comentó que desde el 28 de mayo el taller inició con trabajo escénico, el cual comprende el manejo de la voz, improvisación, la proyección del personaje, “todo es inicial para ir viendo cómo se van desarrollando los participantes”.

Por su parte, Martínez Nava indicó que la clase inicia con un acondicionamiento físico porque los ejercicios de danza requieren que los chicos tengan elasticidad, fuerza en las piernas y en los brazos para que no se lesionen en ningún ejercicio.

Las artistas Mónica Poulette Martínez y Edith Ahuatzi comparten sus conocimientos en danza y teatro en el ágora del Jardín Botánico de Tizatlán. / Nora Rachel RAMÍREZ

Las artistas Mónica Poulette Martínez y Edith Ahuatzi comparten sus conocimientos en danza y teatro en el ágora del Jardín Botánico de Tizatlán. / Nora Rachel RAMÍREZ

“En el acondicionamiento físico vemos velocidad, resistencia, equilibro, fuerza, concentración, es muy importante que tengan concentración para que no lastimen a otro compañero ni se lastimen ellos mismos”, señaló.

Del mismo modo, la bailarina expuso que en la parte de danza lo que buscan es fusionar esta disciplina con teatro, “ya sea ir montando algunas coreografías y después ponerles diálogo, como lo que estamos haciendo con unos chicos que montarán una pequeña obra, tienen unos textos sobre las drogas y, con base en lo que han ido desarrollando con Edith, que es la voz, la proyección corporal, yo les estoy poniendo un poquito de movimiento y lo estoy musicalizando con el objetivo de que aprendan a llevar el ritmo tanto en su voz como en su cuerpo y con su compañero”.

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Agregó que realizan ejercicios de contrapeso, denominados improvisación de contacto, que tiene que ver con conocer el peso del compañero, “dar, recibir y ser muy respetuoso con el otro para que no se lastime”.

Acerca del espacio, la instructora destacó que en el Jardín Botánico hay muchas actividades que se están realizando y la participación de las personas es constante, “llegan niños desde cinco años hasta señores de 60 y más”.

Las actividades se llevan a cabo los domingos de 9:00 a 11:00 en el ágora del Jardín de Tizatlán. De 9:00 a 9:40 horas imparten acondicionamiento físico, y después empiezan a hacer un poco de teatro y danza.