imagotipo

Eterno Pablo Hermoso

Un artículo publicado en la página oficial de rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza (pablohermoso.net) deja mucho que apreciar en torno a su paso en la recién terminada Feria de San Isidro 2017 y resulta imposible pasarlo inadvertido. Reproducimos tal cual el escrito que habla sobre lo que Pablo Hermoso representa realmente para la Plaza de Las Ventas, pues más que puertas grandes aunque parezca increíble, el paso del navarro se fija por completo en el valor que ha obtenido en este público gracias a su expresión artística que como es sabido revolucionó el rejoneo a nivel mundial.
JINETE DE LEYENDA

El  pasado sábado Pablo Hermoso de Mendoza no tuvo suerte en la que representaba su vigésimo noveno paseíllo en la Plaza de Las Ventas. El paso del navarro por la plaza más grande del mundo tuvo el protagonismo del negativo juego de los toros que impidieron al jinete completar una tarde de toreo como a él seguro le hubiera gustado.

No obstante, se produjo un hecho que quizás pase desapercibido, pero que nos da la importancia de la figura de Hermoso y de la valoración del público de la figura de este jinete de leyenda, que con más o menos puertas grandes continúa siendo el favorito y batiendo marcas de asistencia a sus compromisos.

Y es que el pasado día 10 de junio, Hermoso colgó el “No hay billetes” en las taquillas de Las Ventas del Espíritu Santo por vigésimo cuarta vez, de como hemos dicho, veintinueve actuaciones.

Impresionantes números que nos dejan solo cinco tardes en las que no se colgó el cartel, aunque en todas se completó en más de tres cuartas partes del aforo. Curiosamente, tres de ellas fueron las tres primeras tardes de Pablo en San Isidro 1996 y 1996 y en la Feria de Otoño, en su única actuación en este ciclo, el navarro todavía no era lo suficientemente conocido y seguido en la capital y ese debió de ser el motivo por el que el aforo no se completó.

La segunda fecha en la que no se llenó la plaza fue el 6 de junio de 1998 y en esa fecha, la corrida inicial se tuvo que suspender por la lluvia y se aplazó a una fecha en la que la feria ya había terminado. Eso debió de pesar en el público y llenó el aforo en tres cuartas partes.

Y curiosamente la última de ellas fue la tarde más redonda de Pablo en Madrid.  Ese 4 de junio de 2006 en el que Pablo cortó cuatro orejas a sus dos toros de la Ganadería de Fidel San Román. Ese día la corrida era fuera de abono por compromisos adquiridos con el canal televisivo Canal + que daba el festejo por pago por visión. Ya en la temporada anterior, el 5 de junio de 2005 se inició esta fórmula “televisiva” y se hizo con Pablo Hermoso de Mendoza como cabeza de cartel y con dos jóvenes que como se destacaba en la prensa nacional en esas fechas “no estaban ni el grupo especial” y que no eran otros que Joao Moura Jr y Álvaro Montes. Aquella tarde se puso por primera vez en la historia de la Plaza de Toros de Madrid, el “No hay billetes” en una corrida de rejones fuera de abono.

Como decimos, números impresionantes y que a menudo quedan o pasan desapercibidos y que es lo que marca a un artista como número uno o como figura de la especialidad porque eso sí es la valoración que te da el público y que continua siendo fiel a pesar de no abrir la puerta grande de la calle de Alcalá desde el 2009. Esta es la Puerta Grande más importante que te da el toreo.
EL MISMO DE SIEMPRE

Para hablar de Pablo Hermoso hay que quitarse el sombrero. Es innegable la aportación que hizo y seguirá haciendo al rejoneo y toreo en general. Si bien en Las Ventas su público está cautivo a su expresión, tampoco pasan desapercibidos otros caballistas que con su manera espectacular de ejecutar su toreo han conseguido situarse dentro de la historia del rejoneo con incontables puertas grandes, como es el caso de Diego Ventura. Pero es necesario anotar que el rejoneo clásico y puro no concede pie al error y menos salirse de lo ortodoxo. Fiel a su concepto, clasicista por convicción, lo increíble es que Hermoso de Mendoza sigue convenciendo con su manera de siempre, apegado a lo que él reinventó. Es un torero clásico en una época moderna que conjunta a los públicos de hace 20 años con los jóvenes aficionados. Unificar criterios de ayer con los de hoy, solo lo pueden hacer los grandes íconos de la historia. Muchos grandes rejoneadores vienen y otros irán. Pablo Hermoso de Mendoza será eterno.