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Donaría Donald Trump ganancias de hoteles contratados por gobiernos

En un golpe de relaciones públicas, la empresa de Donald Trump dice que donará todas las ganancias derivadas del uso de sus hoteles por parte de otros gobiernos. En la práctica, sin embargo, difícilmente se llegue a saber si algún dinero cambia de manos.

Trump afirma que tomó esa medida para evitar la impresión de que otros gobiernos pueden tratar de congraciarse con él usando sus hoteles, incluido uno que acaba de abrir a escasa distancia a pie de la Casa Blanca.

“De este modo, el pueblo estadunidense será el que se beneficia”, dijo Sheri Dillon, abogada de la Trump Organization, que maneja los negocios del magnate, al explicar cómo manejará Trump su emporio económico mientras es presidente. Las ganancias en cuestión podrían ser canalizadas a la Secretaría del Tesoro.

Numeroso expertos, no obstante, se preguntan cómo funcionará este arreglo y varios coinciden en que es tan solo un gesto de relaciones públicas imposible de verificar.

Un tema clave es el lenguaje.

El compromiso abarca solo a los hoteles, lo que implica que los campos de golf y otras propiedades están exentas. Alude además a “gobiernos de otros países”, una descripción vaga que permitiría a un gobierno usar terceras partes para hacer negocios con Trump. (No abarca a intereses dentro de Estados Unidos, incluidas empresas que deben ser reguladas por el Gobierno ni cabilderos).

Por otro lado, habla de “ganancias”. Steven Carvell, profesor de la School of Hotel Administration de la Cornell University, dice que es muy difícil calcular las “ganancias” que deja el alquiler de una habitación o un salón. Generalmente son evaluaciones que se hacen mensual o trimestralmente y que abarcan toda una categoría –habitaciones o comidas y bebidas–, pero no una habitación suelta.

“Es una tarea enrome llevar esa cuenta”, sostuvo Carvell. “Incluso si una empresa hace todo lo posible, resultará difícil hacer el cálculo”.