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Pirotecnia: artificio de alto riesgo

  • Manuel MORALES
  • en Local

Este oficio permite al 70 % de los pobladores de Sanctórum subsistir de tal actividad

Para los artesanos de la pirotecnia de Sanctórum trabajar a diario en la elaboración de artificios pirotécnicos representa poner en riesgo su vida de manera constante, sin embargo, el oficio es un legado de pasadas generaciones que permite subsistir a un 70 % de la población que bien puede elaborar desde un vistoso castillo hasta bombas multicolores, cohetones o juguetería.

En la celebración del santo patrono de los trabajadores de la pólvora, San Juan de Dios, el artesano pirotécnico Rosalio Carmona Torres, dijo que la necesidad de salir adelante en una comunidad que carece de fuentes de empleo le obligó a aprender el oficio de la pirotecnia desde la edad de nueve años, por lo que al igual que la mayoría de los artesanos de la comuna cuenta con más de 20 años de experiencia en ese noble oficio.

El artesano de la pirotecnia, Rosalio Carmona Torres, aseguró que Sanctórum es el número uno en el estado en producción y manejo de artículos pirotécnicos. / Manuel MORALES

El artesano de la pirotecnia, Rosalio Carmona Torres, aseguró que Sanctórum es el número uno en el estado en producción y manejo de artículos pirotécnicos. / Manuel MORALES

Refirió que a pesar de que en los talleres no admiten menores de edad por ser un trabajo de alto riesgo, en el pasado, la necesidad económica los obligaba a aprender el oficio, el cual surgió en la población a principios de los años 70.

Iluminar el cielo con colores

Detalló que para iluminar el cielo con colores es importante seguir los procedimientos y así evitar accidentes, por lo que el primer paso es contar con cinco o seis personas debidamente capacitadas para elaborar un castillo, ya que son quienes se encargan de armar la luz que forma e ilumina las figuras.

Dichas personas también se dedican a elaborar los impulsores o cañas, como le llaman algunos artesanos, pues estas piezas hacen girar las ruedas, además de que preparan la mecha que les permite encender las piezas del castillo por partes y se encargan de armar bombas, candelas y algunos objetos aéreos de iluminación.

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Detalló que un castillo puede contener figuras planas de dibujo, en bulto y mecanizadas, por lo que se elabora con un promedio de cinco mil luces en adelante, pues esto es de acuerdo al tamaño de la torre y un castillo de más de 12 metros de altura puede llegar a tener cerca de ocho mil luces.

Dijo que el tiempo que tardan en elaborar un castillo va de acuerdo al clima, pues en días soleados tardan una semana para llenar la luz, hacer la mecha para que se seque y forrarla, así como armar la pasta de colores para las bombas, cargarlas, forrarlas y llegar a su término.

Trabajo de alto riesgo

Aseguró que se trata de un trabajo de alto riesgo para la vida de los trabajadores, por lo que los artesanos tienen más de dos décadas de experiencia manipulando sustancias químicas y saben que el mal manejo de ese material se traduce en accidentes, ya que son materiales que por roce o calentamiento pueden encenderse.

Comentó que en los talleres cuentan con barras de descarga electromagnética como medida de seguridad para descargar el cuerpo de los trabajadores, ya que sustancias como el azufre pueden generar una chispa que termina en explosión.

Dijo que las nuevas generaciones reciben capacitación en el manejo de sustancias químicas, pues uno de los componentes más peligrosos es el trueno, de ahí que les enseñan cómo lo van a manejar, cómo lo van a preparar y hasta dónde lo pueden golpear, pues se trata de un material que reacciona violentamente y con poca fricción se activa inmediatamente.

Tras una ardua jornada de trabajo, los artesanos exponen una pieza terminada, la cual será montada en una torre metálica que forma parte de la estructura de un castillo pirotécnico. / Manuel MORALES

Tras una ardua jornada de trabajo, los artesanos exponen una pieza terminada, la cual será montada en una torre metálica que forma parte de la estructura de un castillo pirotécnico. / Manuel MORALES

Economía

El artesano Carmona Torres, aseveró que en el aspecto económico, la comunidad cuenta con gente que ha progresado mediante el manejo de artificios, por lo que Sanctórum es el número uno en producción y manejo de artículos pirotécnicos, ya que en diferentes temporadas del año representa un ingreso potencial que permite a un 70 % de los pobladores subsistir de este oficio.

Mencionó que no se les dificulta la comercialización del producto, ya que cuentan con permisos expedidos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), así como supervisión por parte del Instituto Estatal de Protección Civil (IEPC) y medidas de seguridad para poder comercializar dentro del marco legal.

Agregó que “yo le digo a la gente que no se espante con la pirotecnia, pues en la vida cotidiana estamos expuestos a cualquier accidente y conocemos a mucha gente que ha sufrido quemaduras con fuego producido por gas doméstico, por lo que el accidente surge cuando hay manejo inadecuado de sustancias de riesgo”.

GLOSARIO

Pirotecnia: Conjunto de dispositivos preparados para que ocurran reacciones por combustión no explosiva de materiales, que pueden generar llamas, chispas y humo.

Luces de efecto: Cajas de cartón de 60 por 40 centímetros, con una altura no mayor a 40 centímetros, con artefactos que al momento de encender emiten reflejos de luz tipo neón.

Castillo: Es una estructura de metal con forma de torre. Puede medir de ocho a 30 metros de altura y contener desde 200 hasta 14 mil luces.

Canastilla voladora: Corona que se coloca en la parte superior del castillo; una vez que éste termina de consumirse, la corona se enciende y se eleva hasta alcanzar una altura considerable.

Ruedas de imagen: Construcciones que contienen figuras planas de dibujo, en la que se aprecia la imagen religiosa a celebrar. Algunas son mecanizadas: la imagen puede girar al tiempo que encienden las luces. Un castillo puede llevar hasta 12 ruedas.

Bombas: Son explosivos que acompañan la quema de un castillo. Las más comunes son las japonesas y bombas de petardo, que pueden tener uno o varios colores.

Toritos: Se elaboran con base de alambrón y cartón para crear la figura de un toro, puede contener hasta 144 luces que encienden de manera pausada.

Cascadas: Estructura similar a una cortina, que se coloca en la parte superior de la fachada de una iglesia, y al momento que se enciende baja pausadamente iluminando el frente de un templo.

Cohetes de trueno: Cilindro con material explosivo en su interior y una mecha para encenderlo en el extremo. A decir de los artesanos de la pirotecnia, son las piezas de mayor riesgo, pues basta una leve fricción para que enciendan.

Sabías que…

Los colores que vemos en las luces de pirotecnia son causados por la presencia de sales en la combustión de la pólvora. Esa reacción química libera longitudes de onda que llegan a nuestros ojos dando un color singular. Algunos son:

Potasio (K): Lila

Hierro (Fe): Anaranjado

Sodio (Na): Amarillo

Cobre (Cu): Verde intenso

Bario (Ba): Verde pálido

Litio (Li): Rojo suave, incluso puede parecer rosado

Estroncio (Sr): Rojo intenso, como el escarlata

Aluminio (Al) y magnesio (Mg): Luz blanca

Sabías que…

La Ley Federal de Pirotecnia clasifica los artificios pirotécnicos de acuerdo con su aplicación. Por ejemplo, los de uso civil son aquellos que se destinan para fines recreativos (en atracciones o diversiones), cívicos, religiosos o técnicos en general (industria, agricultura, meteorología, señalización, salvamento, teatro, cine y otros fines similares).