/ lunes 20 de julio de 2020

En el "túnel negro", venció al Covid-19: Médico trasplantólogo

El doctor Víctor Hugo Portilla se contagió durante una cirugía en el Hospital Regional de Tzompantepec

Clínicamente estaban contadas las horas de vida de Víctor Hugo Portilla Flores, médico trasplantólogo.

Mientras practicaba una cirugía en el Hospital Regional de Tzompantepec se infectó de Covid-19 y, el 28 de mayo, tuvo que ser internado de emergencia en el área de terapia intensiva del nosocomio de Nativitas. Sus colegas galenos esperaban un fatal desenlace, pues el hombre de 50 años no tenía aliento, presentaba un cuadro grave de insuficiencia respiratoria y cardiaca, tos seca y fiebre elevada.

De hecho, solo vivía gracias a un respirador artificial que, por la situación, a punto estuvo de ser desconectado.

El cuadro era dramático: sus órganos vitales no respondían y las esperanzas de vida -tras siete días intubado- eran nulas.

De pronto, sucedió lo inexplicable. Víctor Hugo reaccionó y, literal, venció al nuevo coronavirus. Relajado, ahora, cuenta que cuando ingresó al hospital, encomendó su vida a Jesús y a la Virgen María.

Así, el 14 de junio, el galeno de profesión fue dado de alta de ese hospital asignado por el gobierno estatal para enfermos de Covid-19.

Un mes después, el tlaxcalteca, quien de 2007 a 2013 ha realizado más de 300 trasplantes de órganos donantes y cadavéricos, en diferentes entidades del país, empieza a recuperarse ya que perdió 20 kilogramos de peso y su cuerpo está débil, lo que lo obliga a pasar la mayor parte del día en cama. Desde su domicilio, ubicado en Yauhquemehcan, Víctor Hugo da testimonio a El Sol de Tlaxcala de cómo se le iba la vida a causa de esta enfermedad devastadora, al tiempo que recomienda a la población que se cuide y proteja, pues “el virus es tan real como respirar”.

El galeno quien pertenece a los franciscanos tiene una capilla en su domicilio donde ora a Dios/TOMÁS BAÑOS

DONDE TERMINA LA CIENCIA COMIENZA LO DIVINO

Antes de ingresar al hospital, le pedí a la Virgen María que me diera permiso regresar con mis hijas y verlas hasta que sean unas profesionistas, expresa.

Asistido de su esposa, quien se ha convertido en su enfermera de cabecera antes y durante el contagio, se muestra contento por su recuperación.

-¿Qué pasó por su mente ese 28 de mayo, al ingresar al hospital y ver tantos enfermos, muchos de gravedad y a punto de morir?


-”Estuve en casa aislado pues desde el 20 de mayo empecé con los síntomas, platiqué con mis hijas Leyre y Navit y con Silvia, había tenido fiebre y ya no podía respirar”, recuerda.

Dice que, al igual que cuando entra a una cirugía le pido a mi Jesucristo que sea su instrumento para curar y a la virgen María, que ampare a los pacientes de todo dolor y mal.

Menciona que una vez ingresado al nosocomio, en menos de una hora lo sedaron para introducirle el respirador artificial hasta los pulmones.

“No supe de mí, pero vi ese túnel oscuro y largo, al final una deslumbrante luz y una silueta de la Virgen María que me llevaba en sus brazos”, señala.

-Usted es médico, se dedica a curar enfermos, pero ahora, le tocó que le salvaran la suya, ¿qué opinión tiene de ello?

-”Así es, me tocó ser paciente, estar del otro lado, mucho agradecimiento a mis compañeros médicos, enfermeros y a todo el personal que labora en el hospital de Nativitas”. Destaca que se trata de un nosocomio equipado y de primer nivel con excelentes especialistas, medicamentos y servicios y reconoce que el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, siempre estuvo pendiente de su salud. Al mismo tiempo, agradece al secretario René Lima Morales, por su intervención oportuna, así como al director del nosocomio de Tzompantepec y a los líderes sindicales.

Les quiero decir que después de 12 días intubado, esto ha sido un milagro, es mi testimonio; todos estuvieron pendientes de mí a través de la oración, enfatiza.

Asevera que después de la enfermedad, ahora viene la convalecencia y “tenemos que ser muy cuidadosos, estoy débil, no será fácil prepararme para la nueva normalidad, se requiere de mucho tiempo el restablecer la salud, antes de regresar al hospital”.

El médico Víctor Hugo Portilla Flores agradece al Todopoderoso tras vencer al coronavirus/TOMÁS BAÑOS

INTENTO DE FRAUDE A SU NOMBRE

El 29 de mayo, unas horas después de que Víctor Hugo fue ingresado al Hospital de Nativitas, algunas personas abusivas aprovecharon su imagen para recaudar dinero, supuestamente para curar su enfermedad.

Un usuario de Facebook solicitó el apoyo económico de la ciudadanía para que depositaran dinero a una cuenta de Bancomer, supuestamente de Víctor Hugo Portilla.

De inmediato, familiares del galeno anunciaron que se trataba de un fraude, por lo que solicitaron la cancelación del enlace.

EXHORTO A LA POBLACIÓN

Mientras tanto, la esposa del galeno cuenta que, del 28 de mayo al 12 de junio, vivió días de angustia y zozobra.

“En el día siete, los doctores me informaron que mi esposo estaba muy grave, que había que rezar a Dios y solo esperar un milagro”. No obstante, precisa que el 12 de junio su esposo comenzó a respirar y venció al coronavirus. A todo esto, Víctor Hugo agradece a quienes oraron por él y, en especial, a su tío Jaime Flores Flores por el apoyo que ha recibido desde que se fue a preparar a España, como el primer trasplantólogo tlaxcalteca.

Además, solicita una oración para cuatro de sus compañeros del hospital de Tzompantepec, quienes perdieron la batalla a causa de este mortal virus.

Mi reconocimiento al doctor Filemón Ledezma, especialista en terapia intensiva, quien me visitaba en horas de la madrugada y fines de semana, para constatar mi evolución, a toda la población le pido que siga quedándose en casa, hay muchos contagios por Síndrome Respiratorio, Agudo Severo, no esperen que les pase lo mismo que viví.

ALTA MÉDICA

  • El 14 de junio, médicos y enfermeras formaron una valla para despedir al galeno, que estuvo internado durante 14 días.
  • Apareció en silla de ruedas, con un libro de teología y con los labios quemados a causa de la fiebre.

“Estoy muy emocionado me han tratado con calidad y calidez y no tengo con qué pagarles, pero prometo venir a verlos cuando esté bien, hasta luego y gracias”, expresó antes de subir al vehículo que lo llevó de regreso a su domicilio en Zimatepec.

- “Que le vaya bien”, expresaron sus colegas y luego vino un prolongado aplauso de los profesionistas. El pasado cuatro de julio, Víctor Hugo cumplió 50 años de vida confinado en casa solo con la presencia de sus hijas y de su esposa.

EL MÉDICO

De 2007 a 2013 ha realizado más de 300 trasplantes de órganos donantes y cadavéricos, en diferentes entidades del país

  • 14 días estuvo internado el médico Víctor Hugo Portilla Flores.
  • 12 días lo mantuvieron intubado en el hospital de Nativitas.

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Clínicamente estaban contadas las horas de vida de Víctor Hugo Portilla Flores, médico trasplantólogo.

Mientras practicaba una cirugía en el Hospital Regional de Tzompantepec se infectó de Covid-19 y, el 28 de mayo, tuvo que ser internado de emergencia en el área de terapia intensiva del nosocomio de Nativitas. Sus colegas galenos esperaban un fatal desenlace, pues el hombre de 50 años no tenía aliento, presentaba un cuadro grave de insuficiencia respiratoria y cardiaca, tos seca y fiebre elevada.

De hecho, solo vivía gracias a un respirador artificial que, por la situación, a punto estuvo de ser desconectado.

El cuadro era dramático: sus órganos vitales no respondían y las esperanzas de vida -tras siete días intubado- eran nulas.

De pronto, sucedió lo inexplicable. Víctor Hugo reaccionó y, literal, venció al nuevo coronavirus. Relajado, ahora, cuenta que cuando ingresó al hospital, encomendó su vida a Jesús y a la Virgen María.

Así, el 14 de junio, el galeno de profesión fue dado de alta de ese hospital asignado por el gobierno estatal para enfermos de Covid-19.

Un mes después, el tlaxcalteca, quien de 2007 a 2013 ha realizado más de 300 trasplantes de órganos donantes y cadavéricos, en diferentes entidades del país, empieza a recuperarse ya que perdió 20 kilogramos de peso y su cuerpo está débil, lo que lo obliga a pasar la mayor parte del día en cama. Desde su domicilio, ubicado en Yauhquemehcan, Víctor Hugo da testimonio a El Sol de Tlaxcala de cómo se le iba la vida a causa de esta enfermedad devastadora, al tiempo que recomienda a la población que se cuide y proteja, pues “el virus es tan real como respirar”.

El galeno quien pertenece a los franciscanos tiene una capilla en su domicilio donde ora a Dios/TOMÁS BAÑOS

DONDE TERMINA LA CIENCIA COMIENZA LO DIVINO

Antes de ingresar al hospital, le pedí a la Virgen María que me diera permiso regresar con mis hijas y verlas hasta que sean unas profesionistas, expresa.

Asistido de su esposa, quien se ha convertido en su enfermera de cabecera antes y durante el contagio, se muestra contento por su recuperación.

-¿Qué pasó por su mente ese 28 de mayo, al ingresar al hospital y ver tantos enfermos, muchos de gravedad y a punto de morir?


-”Estuve en casa aislado pues desde el 20 de mayo empecé con los síntomas, platiqué con mis hijas Leyre y Navit y con Silvia, había tenido fiebre y ya no podía respirar”, recuerda.

Dice que, al igual que cuando entra a una cirugía le pido a mi Jesucristo que sea su instrumento para curar y a la virgen María, que ampare a los pacientes de todo dolor y mal.

Menciona que una vez ingresado al nosocomio, en menos de una hora lo sedaron para introducirle el respirador artificial hasta los pulmones.

“No supe de mí, pero vi ese túnel oscuro y largo, al final una deslumbrante luz y una silueta de la Virgen María que me llevaba en sus brazos”, señala.

-Usted es médico, se dedica a curar enfermos, pero ahora, le tocó que le salvaran la suya, ¿qué opinión tiene de ello?

-”Así es, me tocó ser paciente, estar del otro lado, mucho agradecimiento a mis compañeros médicos, enfermeros y a todo el personal que labora en el hospital de Nativitas”. Destaca que se trata de un nosocomio equipado y de primer nivel con excelentes especialistas, medicamentos y servicios y reconoce que el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena Rodríguez, siempre estuvo pendiente de su salud. Al mismo tiempo, agradece al secretario René Lima Morales, por su intervención oportuna, así como al director del nosocomio de Tzompantepec y a los líderes sindicales.

Les quiero decir que después de 12 días intubado, esto ha sido un milagro, es mi testimonio; todos estuvieron pendientes de mí a través de la oración, enfatiza.

Asevera que después de la enfermedad, ahora viene la convalecencia y “tenemos que ser muy cuidadosos, estoy débil, no será fácil prepararme para la nueva normalidad, se requiere de mucho tiempo el restablecer la salud, antes de regresar al hospital”.

El médico Víctor Hugo Portilla Flores agradece al Todopoderoso tras vencer al coronavirus/TOMÁS BAÑOS

INTENTO DE FRAUDE A SU NOMBRE

El 29 de mayo, unas horas después de que Víctor Hugo fue ingresado al Hospital de Nativitas, algunas personas abusivas aprovecharon su imagen para recaudar dinero, supuestamente para curar su enfermedad.

Un usuario de Facebook solicitó el apoyo económico de la ciudadanía para que depositaran dinero a una cuenta de Bancomer, supuestamente de Víctor Hugo Portilla.

De inmediato, familiares del galeno anunciaron que se trataba de un fraude, por lo que solicitaron la cancelación del enlace.

EXHORTO A LA POBLACIÓN

Mientras tanto, la esposa del galeno cuenta que, del 28 de mayo al 12 de junio, vivió días de angustia y zozobra.

“En el día siete, los doctores me informaron que mi esposo estaba muy grave, que había que rezar a Dios y solo esperar un milagro”. No obstante, precisa que el 12 de junio su esposo comenzó a respirar y venció al coronavirus. A todo esto, Víctor Hugo agradece a quienes oraron por él y, en especial, a su tío Jaime Flores Flores por el apoyo que ha recibido desde que se fue a preparar a España, como el primer trasplantólogo tlaxcalteca.

Además, solicita una oración para cuatro de sus compañeros del hospital de Tzompantepec, quienes perdieron la batalla a causa de este mortal virus.

Mi reconocimiento al doctor Filemón Ledezma, especialista en terapia intensiva, quien me visitaba en horas de la madrugada y fines de semana, para constatar mi evolución, a toda la población le pido que siga quedándose en casa, hay muchos contagios por Síndrome Respiratorio, Agudo Severo, no esperen que les pase lo mismo que viví.

ALTA MÉDICA

  • El 14 de junio, médicos y enfermeras formaron una valla para despedir al galeno, que estuvo internado durante 14 días.
  • Apareció en silla de ruedas, con un libro de teología y con los labios quemados a causa de la fiebre.

“Estoy muy emocionado me han tratado con calidad y calidez y no tengo con qué pagarles, pero prometo venir a verlos cuando esté bien, hasta luego y gracias”, expresó antes de subir al vehículo que lo llevó de regreso a su domicilio en Zimatepec.

- “Que le vaya bien”, expresaron sus colegas y luego vino un prolongado aplauso de los profesionistas. El pasado cuatro de julio, Víctor Hugo cumplió 50 años de vida confinado en casa solo con la presencia de sus hijas y de su esposa.

EL MÉDICO

De 2007 a 2013 ha realizado más de 300 trasplantes de órganos donantes y cadavéricos, en diferentes entidades del país

  • 14 días estuvo internado el médico Víctor Hugo Portilla Flores.
  • 12 días lo mantuvieron intubado en el hospital de Nativitas.

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