Perros, gatos, conejos, borregos y otros animales se bendecirán este día en diferentes templos católicos de la entidad tlaxcalteca, con motivo de la fiesta litúrgica en honor a San Antonio Abad, que año tras año se celebra el 17 de enero.
Conmemorar al santo patrono de los animales es una tradición que se lleva a cabo desde hace siglos a nivel mundial.
En Tlaxcala, son contados los lugares donde realizan esta práctica que, además, va disminuyendo con el paso del tiempo, asegura Fray Sergio Caballero Sánchez.
Lo anterior debido a la modernidad y al crecimiento de las ciudades. “La gente joven acude con menor frecuencia a la iglesia”, precisó.
El miembro de la comunidad religiosa del Convento de San Luis Obispo, ubicado en la ciudad de Huamantla, comentó que el origen de esta tradición inició durante la época colonial y fue impulsada por los frailes franciscanos.
Hace una década, en los barrios del pueblo mágico era común que los feligreses llevaran a los templos vacas, borregos, cabras y otros animales de granja para pedirle al santo proliferación, comentó Caballero Sánchez.
Sin embargo, agregó, hoy son más mascotas los que llevan para su bendición. Se espera que, desde el mediodía, decenas de familias arriben al templo con sus mascotas, algunas adornadas con listones rojos, suéteres y flores.
Hoy jueves 17 de enero, el convento de San Luis recibirá a los animales a partir de las 7:00 horas y hasta las 18:00 horas.
Calpulalpan es otro de los municipios que mantiene viva la tradición. Desde las primeras horas del día, católicos llevan sus animales a la parroquia de San Antonio de Padua pues, aunque no se trate de Abad, desde hace años se realiza una ceremonia en su honor.
Doña Carmen Vela Méndez, de 89 años de edad, da gracias por sus animales de granja cada 17 de enero y pide al santo una buena producción durante todo el año, principalmente de sus gallinas.
A través de los animales los seres humanos proclamamos la sabiduría y grandeza del señor, quien nos ha puesto para admirarlas, cuidarlas y compartir la vida con ellas
Fray Sergio Caballero Sánchez
EL SANTO PATRONO
Antonio Abad, explica el fraile Sergio, nació alrededor del año 251 en Kome, centro de Egipto. Fue hijo de padres ricos, mimado y abandonado a los caprichos de su propia voluntad.
Pero años más tarde, tras la muerte de sus progenitores, quedó a cargo de todos los bienes y de su hermana menor. “Pero las palabras de Jesús que nos transmite Mateo en el Evangelio lo hizo cambiar: “Si quieres ser perfecto, vete, vende cuanto tienes”. Fue entonces que vendió todo para dedicarse a la vida monacal.
Durante su vida en el desierto, San Antonio recibió tentaciones demoniacas en forma de animales, por esta razón, los pintores lo representaron como protector de éstos.
Posteriormente en virtud de que su fiesta litúrgica cae a principios de año, las personas comenzaron a llevar a bendecir a sus bueyes, mulas y caballos. A San Antonio lo empezaron a llamar “el santo protector de animales de la labranza”.
CIFRA:
- 105 años vivió San Antonio Abad (del 251 al 356 d.C).
EL DATO
- Durante 40 años estuvo en el desierto, allí se le presentaron tentaciones demoniacas en forma de animales. A San Antonio Abad se le considera protector de animales de la labranza.
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