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Españita, una “madre patria” tlaxcalteca

  • Manuel MORALES
  • en Municipios

* Investigador de la UNAM busca rescatar el origen de esta población

* Originalmente era conocida como San Andrés Tzatzaqualla

* El próximo cuatro de junio cumplirá 150 años de erigirse como municipio

En el México central existe una pequeña localidad prácticamente desconocida que, debido al nombre, rememora en forma permanente a la madre patria, sin embargo, su reducido territorio, y antiguamente su escasa población y lejanía con el medio urbano, le permitió no llamar la atención pese a que se ubica a menos de un centenar de kilómetros de la capital del país.

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Se trata de Santa María Nueva España o Españita, como es conocida actualmente, un municipio del estado de Tlaxcala donde se venera a la Virgen de Loreto, y cuya población vivió en el abandono y el atraso durante muchos años; incluso, por momentos la imagen del lugar fue de un pueblo que tendía a su extinción.

La casa parroquial se ubica a un costado del templo y el frente da al jardín central de Españita

La casa parroquial se ubica a un costado del templo y el frente da al jardín central de Españita

Ante la interrogante de si esta localidad es la única en todo México o existen otras con denominaciones similares, Mario Ramírez Rancaño, doctor en sociología y miembro del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), emprendió un trabajo de investigación para recuperar la historia de la localidad originalmente conocida como San Andrés Tzatzaqualla.

De acuerdo con esta investigación, surgen teorías sobre el origen del nombre de la localidad: unas apuntan a que fue nombrada Españita porque había dos haciendas, cuatro ranchos; otras, porque sus promotores simplemente jugaron con el nombre que les pareció simpático, o bien, hubo un proyecto de gran alcance que no cuajó.

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Los primeros rastros

Los primeros rastros sobre la existencia de la localidad llamada Santa María Nueva España o Españita se remontan a los orígenes de la época colonial, pues hace unos años Wolfgand Trautmann realizó un excelente catálogo sobre los asentamientos en Tlaxcala, mencionados por vez primera en documentos oficiales, y este investigador asegura que la localidad se llamaba originalmente San Andrés Tzatzaqualla, además de que su antigüedad se remontaba al año de 1556.

En 1918 el gobierno federal dictó órdenes de realizar un diagnóstico para determinar las posibilidades de desarrollo de la localidad, informe elaborado por David C. Manjarrez señaló a todas luces que Españita era extremadamente pobre y las personas mostraban un conformismo que asombraba a propios y extraños, así como una fatiga mental y poco interés en luchar por la vida

En forma complementaria, Trautmann afirma que al rastrear en los padrones de Tlaxcala del siglo XVI aparece registrado no solo San Andrés Tzatzaqualla sino también San Francisco Mitepec y otras localidades contiguas más, y al margen de ello, existe otro testimonio que también da cuenta de su antigüedad, el cual corresponde al informe de un funcionario de nombre J. A. Rodríguez Jáuregui, dirigido al presidente de la Comisión Nacional Agraria, en la década de los 20’s del siglo pasado, en el cual se dice que San Andrés Tzatzaqualla ya existía allá por el año de 1562, por lo que los datos mencionados son más que suficientes para suponer que se trataba de una localidad prehispánica.

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El interior de la parroquia de la Virgen de Loreto tiene escasas proporciones y techo de bóveda, así como el altar mayor es de mármol blanco con columnas de jaspe amarillo y la decoración es reciente

El interior de la parroquia de la Virgen de Loreto tiene escasas proporciones y techo de bóveda, así como el altar mayor es de mármol blanco con columnas de jaspe amarillo y la decoración es reciente

 El cambio de nombre

En la actualidad, en Españita se venera a la Virgen de Loreto, de tradición jesuítica. Su culto y devoción fue posterior a la Conquista, e implicó la sustitución de San Andrés, impuesto por los franciscanos, al igual que Tzatzaqualla, del topónimo náhuatl, de ahí que se pasó de San Andrés Tzatzaqualla a Santa María Nueva España, y hasta donde se ha logrado investigar, esto ocurrió pasado un siglo y medio de la Conquista.

Existe una hipótesis con cierta credibilidad que atribuye a los jesuitas el nombre, ya que como es sabido, una vez iniciada la catequización, los jesuitas se trasladaron al noroeste del virreinato, pero otros se diseminaron en el altiplano, entre otros lugares, hacia Puebla y de inmediato pusieron en práctica sus habilidades de educadores de la élite colonial, de negociantes y enfocaron sus miras sobre algunas propiedades.

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En forma paralela promovieron el culto a la Virgen de Loreto y existe el antecedente de la implantación de su culto en la ciudad de Puebla, la cual data del año de 1655, pues la leyenda habla de José de la Cruz Sarmiento, quien pasaba por las laderas del fuerte de Loreto cuando le sorprendió una furiosa tormenta y un rayo mató a su caballo, así como a sus gallinas y al unísono se encomendó a la Virgen de Loreto saliendo ileso.

Por momentos la imagen de Españita fue de un pueblo que tendía a su extinción, pero curiosamente el terremoto que azotó a la Ciudad de México en 1985 revirtió la situación y le inyectó población, por lo que en 1950 el municipio de Españita tenía cuatro mil 312 habitantes y para el año 2000 alcanzaron los siete mil 215

Por momentos la imagen de Españita fue de un pueblo que tendía a su extinción, pero curiosamente el terremoto que azotó a la Ciudad de México en 1985 revirtió la situación y le inyectó población, por lo que en 1950 el municipio de Españita tenía cuatro mil 312 habitantes y para el año 2000 alcanzaron los siete mil 215

En agradecimiento hizo las gestiones necesarias para levantar una capilla, lo cual logró en 1659 y, a finales del siglo XVII, fue construido un templo tomando como base las medidas de la Casa de Loreto de Italia.

En síntesis: aquí podría estar el quid del asunto referente a la fecha de implantación del culto en la localidad objeto del estudio, y por ende, del cambio de nombre, pues en el expediente llamado Escrituras y mapas originales que dan testimonio de los terrenos que pertenecen a este pueblo de Españita, se incluye un documento fundacional alusivo a la aparición de la Virgen de Loreto en la comunidad, el cual está redactado en español antiguo y resultó necesaria la ayuda de un paleógrafo para descifrarlo.

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En términos generales dice lo siguiente: que un domingo de Ramos, a las tres de la tarde, Simón de Mesa escuchó una música celestial, y en forma intempestiva, se le apareció la Virgen María, quien le dijo que comunicara el hecho al padre Luis Maroto, además de que le dijo que venía de España, muy cansada y con su hijo. La fecha: 26 de marzo de 1672 y en un párrafo adicional, habla de la “vecindad de españoles”.

Fachada principal de la parroquia de la Virgen de Loreto en Españita

Fachada principal de la parroquia de la Virgen de Loreto en Españita

Por otra parte, en el archivo de la Secretaría de la Reforma Agraria ubicado en la Ciudad de México, existe otra versión, donde en esencia el contenido es el mismo, salvo algunas discrepancias, ya que Simón de Mesa reitera que el domingo de Ramos, a las tres de la tarde, escuchó música celestial y de pronto se le apareció la Virgen María, quien le pidió avisar al padre Luis Maroto el referido suceso. La fecha: 26 de marzo de 1612.

No ha sido posible ubicar documento original que sirvió de base para realizar esta versión. Por lo demás, llama la atención que el primer documento mencione el año de 1672 y el segundo, el de 1612, como la fecha de la aparición, además de que en ambos casos se dice que el cura fue Luis Maroto y también que la Virgen venía de España, solo que lo original del segundo documento radica en que se habla de Nuestra Señora de España y de la vecindad de españoles.

En una inscripción votiva conservada en la iglesia de Españita, redactada en español de principios del siglo XX, se insiste en que la aparición tuvo lugar en 1612, pero por lo que toca al cura, se introdujo una distorsión, pues en lugar de Luis Maroto se puso a Luis Machorro y finalmente, en esta inscripción votiva existe un agregado: que, a raíz de tal suceso, en lo sucesivo, el pueblo se llamó Santa María Nueva España.

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Esto último no aparece en el documento fundacional ni en el existente en el archivo de la Secretaría de la Reforma Agraria, por lo que sea lo que fuera, en una fecha u otra, fue substituida la imagen de San Andrés y en su lugar se puso la Virgen de Loreto, de ahí que de San Andrés Tzatzaqualla se pasó a Santa María Nueva España.

Así luce actualmente el mercado municipal de Españita

Así luce actualmente el mercado municipal de Españita

A manera de conclusión: si se toma como referencia el año de 1677, cuando llegan al Nuevo Mundo los padres Juan Bautista Zappa y Juan María de Salvatierra, y por ende introdujeron el culto de la Virgen de Loreto, resulta que las fechas consignadas tanto en las Escrituras y mapas originales que dan testimonio de los terrenos que pertenecen a este pueblo de Españita, como en la inscripción votiva en el pueblo de Españita, quedan en entredicho, ya que resultan ser fechas anteriores a su traída de Italia.

La única explicación viable es que los jesuitas avecindados en la ciudad de Puebla difundieron el culto a la Virgen de Loreto en forma independiente y al margen de los padres Juan Bautista Zappa y Juan María de Salvatierra, un culto alentado en la Ciudad de México.

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Por otro lado, aceptar la aparición de la Virgen de Loreto en el año de 1612 en Españita, provoca mucho ruido, pues sería aceptar un culto casi paralelo al de la Virgen de Ocotlán y anterior al de San Miguel del Milagro, muy extendidos en Tlaxcala, lo cual resulta difícil de creer.

 El México independiente

En 1821 se consumó la Independencia y, por consiguiente, después de tres siglos quedó borrada la denominación de la Nueva España, pues nació México y curiosamente a nadie se le ocurrió quitar el nombre de Santa María Nueva España o Santa María España a la localidad, la cual sumida en el abandono siguió igual, además de que las fuentes disponibles revelan que para el año de 1849, la localidad apareció registrada como Santa María Españita, por lo que la parte alusiva a la madre patria fue convertida en diminutivo, pues de Nueva España se pasó a Españita.

En el altar mayor de la parroquia se aprecia a la Virgen de Loreto y el Niño Jesús en sus brazos

En el altar mayor de la parroquia se aprecia a la Virgen de Loreto y el Niño Jesús en sus brazos

 Españita convertido en municipio

Después de la caída del imperio de Maximiliano ocurrida en 1867, vino el último cambio del nombre de la localidad aquí abordada, ya que Miguel Lira y Ortega asumió la gubernatura de Tlaxcala y en forma sorpresiva, el 4 de junio de 1867 publicó un decreto mediante el cual se hicieron una serie de reajustes en la división territorial de la entidad y entre otras cosas, se dispuso que Santa María Españita fuera elevada a la categoría de municipio.

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El nombre original sufrió una mutilación más y fue definitiva, ya que fue eliminada la primera parte del nombre original que aludía al culto mariano, de tradición jesuita y la localidad quedó convertida en Españita.

 Un diagnóstico cruel y lacerante

A raíz de los vientos agraristas en el México posrevolucionario, en 1918 el gobierno federal dictó órdenes de realizar un diagnóstico para determinar las posibilidades de desarrollo de la localidad, por lo que el encargado de hacerlo fue David C. Manjarrez, quien hizo un informe lacerante, en el que señaló a todas luces que Españita era extremadamente pobre y las personas mostraban un conformismo que asombraba a propios y extraños, así como una fatiga mental y poco interés en luchar por la vida.

Manifestó que en ese lugar no había seres humanos, sino un simple “remedo” y, por consiguiente, sacar adelante esta clase de personas resultaba toda una odisea, de ahí que como medida correctiva sugería la necesidad de advertirles a los habitantes que no debían esperar que el gobierno les resolviera todos sus problemas y que era su obligación reaccionar por sí mismos.

Tras asumir la gubernatura de Tlaxcala, Miguel Lira y Ortega publicó el 4 de junio de 1867 un decreto mediante el cual se hicieron una serie de reajustes en la división territorial de la entidad y, entre otras cosas, se dispuso que Santa María Españita fuera elevada a la categoría de municipio

En otra parte de su informe señaló que, al carecer de agua, las personas al igual que los animales la tomaban de los jagüeyes, verdaderos focos de infección, además de que no había talleres artesanales, casas comerciales, ni lugar en donde comprar pan o una medicina, pues lo único que había era una “tiendecita” completamente destartalada, con unos cuantos productos y para comunicarse con los pueblos vecinos utilizaban las veredas ancestrales.

 Su suerte incierta y adversa

No obstante que los habitantes de Españita les arrancaron a las haciendas circunvecinas la mayor parte de su población y su tierra, avanzado el siglo XX, Españita siguió sumida en el atraso y abandono, donde en su mayor parte la población se dedicaba a la agricultura y en forma secundaria a la extracción de aguamiel, materia prima para la producción de pulque.

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Para mediados del siglo XX, Españita seguía sumida en el atraso más atroz, ya que no disponía de electricidad, agua entubada, ni carretera pavimentada que la conectara con los centros urbanos más próximos como San Martín Texmelucan o Calpulalpan, además de que en materia educativa la situación era similar a la registrada un siglo atrás.

Fue hasta 1955 cuando se dejó atrás el esquema de impartir educación hasta el tercer año de instrucción básica y se contemplaron los seis años, mientras que la electricidad llegó hasta los años 60 y poco más tarde fue pavimentado el camino vecinal para conectar Españita con la carretera México-Apizaco-Veracruz.

En el país se vivía el llamado “milagro mexicano”, y como en la zona jamás hubo industria, y las haciendas aledañas habían sido repartidas entre los campesinos, gran parte de la población empezó a emigrar hacia los centros urbano-industriales próximos como la Ciudad de México y Puebla.

Por momentos la imagen de Españita fue de un pueblo que tendía a su extinción, pero curiosamente un sismo que azotó a la Ciudad de México en 1985 revirtió la situación y le inyectó población, por lo que en 1950 el municipio de Españita tenía cuatro mil 312 habitantes y para el año 2000 alcanzaron los siete mil 215.

Españita en datos

Ubicación: en el Altiplano central mexicano a 2 mil 640 metros sobre el nivel del mar.

Su posición geográfica (de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática): 19 grados, 27 minutos latitud norte y 98 grados, 25 minutos longitud oeste

Españita colinda: al norte con el municipio de Sanctórum de Lázaro Cárdenas, al sur limita con el municipio de Ixtacuixtla, al oriente se establecen linderos con el municipio de Hueyotlipan, al poniente colinda con el municipio de Sanctórum de Lázaro Cárdenas y el estado de Puebla

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Extensión territorial: 140.18 kilómetros cuadrados, lo que representa el 3.51 % del total del territorio estatal, el cual asciende a tres mil 991.14 kilómetros cuadrados

Localidades: Españita, cabecera municipal; la Magdalena Cuextotitla, San Francisco Mitepec, Vicente Guerrero, San Miguel Pipillola, San Miguel El Piñón, La Constancia, La Reforma, Miguel Aldama y San Juan Mitepec