imagotipo

Sortea productor cultivo de tomate con fríos en Tlaxco

  • Tomás BAÑOS
  • en Municipios

“Decía mi padre que las manos que trabajan no ensucian, ya estamos saliendo de la pobreza”, dice productor

Don Jesús Franquis García, productor de jitomate, cada temporal sortea su trabajo con el granizo y las bajas temperaturas en el municipio de Tlaxco.

En tres mil metros cuadrados de invernadero instalados -con el apoyo del 50 % del Gobierno- en un predio del Pueblo Mágico, por sexto año consecutivo produce entre 60 y 75 toneladas anuales y comienza a salir de la pobreza.

Eso sí, el trabajo de marzo a noviembre es de tiempo completo y se apoya de un machetero en labores de trasplante, acolchar, fumigar, deshoje y cosecha de la variedad Saladet.

Explicó que después de la germinación de la planta de jitomate, la compran a tres pesos con 60 centavos, fueron 12 mil trasplantes, una inversión de 80 mil pesos.

No te pierdas: Mercado alternativo, ofrece valor agregado a productos del campo

“Decía mi padre que las manos que trabajan no ensucian al momento de saludar”, expuso al mostrar sus manos escoriadas por el uso de químicos.

El productor de unos 60 años, establece las plantas en la primera semana de marzo, aunque este año se retrasó un mes por las bajas temperaturas.

“Por el frío sembramos hasta abril, en mayo vino una granizada y afectó la cubierta, tuve que volver a invertir para proteger la planta del frío, debajo de los 10 grados Celsius son pérdidas” manifestó.

A tres semanas de que productores de Tlaxco inicien la producción de jitomate en cubiertas. / Tomás BAÑOS

A tres semanas de que productores de Tlaxco inicien la producción de jitomate en cubiertas. / Tomás BAÑOS

Mencionó que del trasplante a la cosecha espera 100 días para comenzar la cosecha que se prolonga hasta finales de noviembre.

Destacó que fue durante el sexenio de Mariano González Zarur, cuando le fue aprobado un proyecto para instalar los invernaderos.

“Seguimos pagando al banco el préstamo, en este trabajo no nos podemos quejar ha salido para la deuda y para ir comiendo, no hay ganancias, aunque el frío es nuestro peor enemigo”, aseveró.

Lamentó que mientras otros invernaderos están abandonados, en Tlaxco “hemos aprendido a cosechar tomate a pesar de las bajas temperaturas porque ya casi pagamos la deuda”.

No dejes de leer: Genera el corte de durazno tres mil empleos temporales

Reveló que desde el año pasado contactó a un intermediario del Estado de Hidalgo a quien le vende la cosecha “hasta ahorita no me ha quedado mal, me paga cuando se lleva el jitomate”.

Estimó que, de seguir trabajando, en un par de años podrá ver las ganancias de su inversión en tiempo y dinero.

Dijo que algunas veces el kilogramo alcanza los 12 pesos, aunque el promedio anual es de ocho en los últimos años.

“Solicité otro proyecto a Fomento Agropecuario, ojalá me lo aprueben para completar el objetivo y aumentar la producción para mi retiro”, concluyó.