/ sábado 2 de marzo de 2024

Retahíla para cinéfilos / “Robot dreams”, la imperdible de la semana

Nominada a Mejor Película Animada en los premios Oscar y aplaudida como una de las favoritas por los espectadores desde su estreno en 2023, “Robot dreams” es una cinta imperdible de este siglo.

Si bien la animación está tradicionalmente asociada a las infancias, “Robot dreams” nos demuestra que nunca se es demasiado grande para emocionarse por las transiciones, los colores y las formas. Más aún: por las historias que se cautivan sin necesidad de narradores.

Dog es el protagonista. Un perro solitario deprimido que vive en el Manhattan de los ochenta. Cansado de su soledad, un día decide construirse una máquina que lo acompañe. Robot ahora es su amigo. Ambos, personajes perfectamente escritos y entrañables desde su aparente simpleza.

Esta peculiar relación entre animal y máquina crece hasta lo indestructible mientras Nueva York sigue su curso y nos atrapa en una atmosfera de fantasía.

Desafortunadamente, una noche de verano Dog se ve obligado a abandonar a su único compañero en la playa, el cual permanece oxidado e inmovilizado junto al mar.

El recuerdo de la amistad es la motivación del perro para suplir el espacio con diferentes ideales, los cuales nunca llenan el vacío que quedó enterrado en la arena. Sin embargo, para robot el único alivio del abandono son los sueños.

El posible reencuentro entre ellos, la incógnita entre pasajes y el nostálgico paso del tiempo serán los hilos que conducen la historia más conmovedora de todas, esa que te roba el corazón desde el primer minuto.

Con planos simples y escenarios naturales, la animación no es la virtud de la entrega, pero la música que los acompaña sí se gana el aplauso y las lágrimas.

Cabe señalar que esta tragicomedia dirigida por el español Pablo Berge está basada en una novela gráfica de la estadounidense Sara Varon, por lo que su nacionalidad transita entre continentes e idiomas, así como maneras de interpretar la vida y las relaciones sociales.

Aprender de la soledad y disfrutar la compañía es el mensaje que deja “Robot dreams”, pues los “parasiempre” son tan ilusorios como la vieja idea de que un corazón nunca dejará de latir.


Nominada a Mejor Película Animada en los premios Oscar y aplaudida como una de las favoritas por los espectadores desde su estreno en 2023, “Robot dreams” es una cinta imperdible de este siglo.

Si bien la animación está tradicionalmente asociada a las infancias, “Robot dreams” nos demuestra que nunca se es demasiado grande para emocionarse por las transiciones, los colores y las formas. Más aún: por las historias que se cautivan sin necesidad de narradores.

Dog es el protagonista. Un perro solitario deprimido que vive en el Manhattan de los ochenta. Cansado de su soledad, un día decide construirse una máquina que lo acompañe. Robot ahora es su amigo. Ambos, personajes perfectamente escritos y entrañables desde su aparente simpleza.

Esta peculiar relación entre animal y máquina crece hasta lo indestructible mientras Nueva York sigue su curso y nos atrapa en una atmosfera de fantasía.

Desafortunadamente, una noche de verano Dog se ve obligado a abandonar a su único compañero en la playa, el cual permanece oxidado e inmovilizado junto al mar.

El recuerdo de la amistad es la motivación del perro para suplir el espacio con diferentes ideales, los cuales nunca llenan el vacío que quedó enterrado en la arena. Sin embargo, para robot el único alivio del abandono son los sueños.

El posible reencuentro entre ellos, la incógnita entre pasajes y el nostálgico paso del tiempo serán los hilos que conducen la historia más conmovedora de todas, esa que te roba el corazón desde el primer minuto.

Con planos simples y escenarios naturales, la animación no es la virtud de la entrega, pero la música que los acompaña sí se gana el aplauso y las lágrimas.

Cabe señalar que esta tragicomedia dirigida por el español Pablo Berge está basada en una novela gráfica de la estadounidense Sara Varon, por lo que su nacionalidad transita entre continentes e idiomas, así como maneras de interpretar la vida y las relaciones sociales.

Aprender de la soledad y disfrutar la compañía es el mensaje que deja “Robot dreams”, pues los “parasiempre” son tan ilusorios como la vieja idea de que un corazón nunca dejará de latir.