/ martes 19 de marzo de 2024

Don Ezequiel Ramírez “El Charrito” combina la preparación de jugos con la escritura de versos, en Apizaco

40 años como comerciante y 30 como escritor del pueblo tiene don Ezequiel Ramírez

La crónica lírica de Apizaco se escribe en la esquina de las calles 5 de Febrero y Mariano Matamoros, al interior de la juguería Casa Ramírez, perteneciente a don Ezequiel Ramírez, mejor conocido como “El Charrito”.

 

 

A pesar de haber nacido en Ixtacamaxtitlán, municipio al norte del vecino estado de Puebla, José Raymundo Ezequiel Ramírez López se considera un orgulloso apizaquense y, en entrevista, narró a este Diario que a los siete años de edad llegó a vivir y trabajar a la ciudad rielera de la que hoy se siente profundamente orgulloso de pertenecer.

➡️Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes de Tlaxcala, México y el Mundo

Ezequiel Ramírez es conocido como "El Charrito" de Apizaco. Cortesía / Ezequiel Ramírez

Mi trabajo a esa edad era cuidar gallinas y a una yegua, que era muy clasuda y sin trabajar. Como en ese entonces Apizaco era todo de tierra, la sacaba a pasear y desde entonces me gané el mote de ‘El Charrito’, detalló.

Su trabajo como caballerango se suplió tiempo después al emprender la emblemática juguería Casa Ramírez, donde se ganó el cariño de los apizaquenses y de quienes llegaban de otras partes de la entidad al preparar exquisitos y nutritivos jugos durante el día endulzados con su buen humor y elocuencia.

"Casa Ramírez" tiene 30 años de servicio / Mónica Vargas

Lee más: ➡️¿Qué hacer en Tlaxcala? del 15 al 22 de marzo

Esta tiendita me la pasaron unos familiares, pero con los poquitos abarrotes que tenía no había venta. Pero el negocio salió adelante gracias a una persona que me dijo ‘por qué no vendes jugos’. No me dijo dos veces. Compré mis primeras herramientas y me puse a trabajar

 

 

El primer día no vendió más de tres zumos de naranja, pero a los pocos meses su negocio ya era un éxito. Al no haber competencia a su alrededor, don Ezequiel, junto con su esposa, capturó un mercado muy importante y en sus mejores días llegó a vender hasta 300 jugos diarios de diferentes frutas y verduras.

Tuve el orgullo de ser el rey del jugo en Apizaco. Ahora ya no porque el negocio está muy competido, pero en su tiempo todos venían para acá”, agregó.

Entérate: ➡️Crean cerveza artesanal con maíz morado de Ixtenco

POETA NATO

Junto al extractor de jugos, don Ezequiel guarda un espacio para las letras, pues las rimas que ha escrito desde hace 30 años muestran, a manera de crónica, el acontecer diario del municipio de forma apasionada y mordaz, sin perder la sencillez que lo caracteriza.

En abril de 1984 escribió su primer estrofa sobre un accidente ferroviario, del cual fue testigo en Soltepec hace poco más de 30 años. A partir de entonces, ha compuesto corridos a las comunidades, políticos, organismos públicos, oficios y profesiones apizaquenses.

 

 

➡️ Suscríbete a nuestro Newsletter y recibe las notas más relevantes en tu correo

A pesar de no haber tenido estudios, hoy cuenta con dos libros publicados “Memorias del Charrito” (2018) y “Memorias del Charrito II” (2023), ambos patrocinados por autoridades municipales.

Considera que su trabajo poético tiene origen en la música, debido al afecto que tuvo por los corridos norteños desde joven. “Yo me preguntaba por qué en el norte sí pueden tener corridos rimados y nosotros no, así que me puse a escribir”, relató.

Por otro lado, en el pueblo de donde es originario existe una tradición fusionada con el carnaval donde la comunidad se reúne alrededor de una fogata para bailar. Durante esa festividad, cada bailarín que pasaba recibía rimas improvisadas por parte del público para animar la noche. “Quizá en mi genética venga algo de la intención de rimar, lo único que tengo claro es que es lo que me gusta. Eso sí, siempre respetuosos y siempre con buen humor”, sostiene.

Continúa leyendo: ➡️ ¿Actividad del "Popo" anuncia cumplimiento de profecía tlaxcalteca?

A sus 82 años de edad, más de 40 como comerciante y 30 como escritor del pueblo, “El Charrito” asegura que su secreto para estar bueno y sano es “un juguito bien temprano”. No obstante, más allá del verso, Ezequiel Ramírez es un referencia obligado de la gastronomía en Apizaco, así como un ejemplo de que el acelerado crecimiento de la joven ciudad se debe a la llegada de hombres y mujeres trabajadoras que poblaron sus calles desde hace poco más de 150 años.

  • A pesar de no haber tenido estudios, hoy cuenta con dos libros publicados: “Memorias del Charrito” (2018) y “Memorias del Charrito II” (2023).


 

 


La crónica lírica de Apizaco se escribe en la esquina de las calles 5 de Febrero y Mariano Matamoros, al interior de la juguería Casa Ramírez, perteneciente a don Ezequiel Ramírez, mejor conocido como “El Charrito”.

 

 

A pesar de haber nacido en Ixtacamaxtitlán, municipio al norte del vecino estado de Puebla, José Raymundo Ezequiel Ramírez López se considera un orgulloso apizaquense y, en entrevista, narró a este Diario que a los siete años de edad llegó a vivir y trabajar a la ciudad rielera de la que hoy se siente profundamente orgulloso de pertenecer.

➡️Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y recibe las noticias más relevantes de Tlaxcala, México y el Mundo

Ezequiel Ramírez es conocido como "El Charrito" de Apizaco. Cortesía / Ezequiel Ramírez

Mi trabajo a esa edad era cuidar gallinas y a una yegua, que era muy clasuda y sin trabajar. Como en ese entonces Apizaco era todo de tierra, la sacaba a pasear y desde entonces me gané el mote de ‘El Charrito’, detalló.

Su trabajo como caballerango se suplió tiempo después al emprender la emblemática juguería Casa Ramírez, donde se ganó el cariño de los apizaquenses y de quienes llegaban de otras partes de la entidad al preparar exquisitos y nutritivos jugos durante el día endulzados con su buen humor y elocuencia.

"Casa Ramírez" tiene 30 años de servicio / Mónica Vargas

Lee más: ➡️¿Qué hacer en Tlaxcala? del 15 al 22 de marzo

Esta tiendita me la pasaron unos familiares, pero con los poquitos abarrotes que tenía no había venta. Pero el negocio salió adelante gracias a una persona que me dijo ‘por qué no vendes jugos’. No me dijo dos veces. Compré mis primeras herramientas y me puse a trabajar

 

 

El primer día no vendió más de tres zumos de naranja, pero a los pocos meses su negocio ya era un éxito. Al no haber competencia a su alrededor, don Ezequiel, junto con su esposa, capturó un mercado muy importante y en sus mejores días llegó a vender hasta 300 jugos diarios de diferentes frutas y verduras.

Tuve el orgullo de ser el rey del jugo en Apizaco. Ahora ya no porque el negocio está muy competido, pero en su tiempo todos venían para acá”, agregó.

Entérate: ➡️Crean cerveza artesanal con maíz morado de Ixtenco

POETA NATO

Junto al extractor de jugos, don Ezequiel guarda un espacio para las letras, pues las rimas que ha escrito desde hace 30 años muestran, a manera de crónica, el acontecer diario del municipio de forma apasionada y mordaz, sin perder la sencillez que lo caracteriza.

En abril de 1984 escribió su primer estrofa sobre un accidente ferroviario, del cual fue testigo en Soltepec hace poco más de 30 años. A partir de entonces, ha compuesto corridos a las comunidades, políticos, organismos públicos, oficios y profesiones apizaquenses.

 

 

➡️ Suscríbete a nuestro Newsletter y recibe las notas más relevantes en tu correo

A pesar de no haber tenido estudios, hoy cuenta con dos libros publicados “Memorias del Charrito” (2018) y “Memorias del Charrito II” (2023), ambos patrocinados por autoridades municipales.

Considera que su trabajo poético tiene origen en la música, debido al afecto que tuvo por los corridos norteños desde joven. “Yo me preguntaba por qué en el norte sí pueden tener corridos rimados y nosotros no, así que me puse a escribir”, relató.

Por otro lado, en el pueblo de donde es originario existe una tradición fusionada con el carnaval donde la comunidad se reúne alrededor de una fogata para bailar. Durante esa festividad, cada bailarín que pasaba recibía rimas improvisadas por parte del público para animar la noche. “Quizá en mi genética venga algo de la intención de rimar, lo único que tengo claro es que es lo que me gusta. Eso sí, siempre respetuosos y siempre con buen humor”, sostiene.

Continúa leyendo: ➡️ ¿Actividad del "Popo" anuncia cumplimiento de profecía tlaxcalteca?

A sus 82 años de edad, más de 40 como comerciante y 30 como escritor del pueblo, “El Charrito” asegura que su secreto para estar bueno y sano es “un juguito bien temprano”. No obstante, más allá del verso, Ezequiel Ramírez es un referencia obligado de la gastronomía en Apizaco, así como un ejemplo de que el acelerado crecimiento de la joven ciudad se debe a la llegada de hombres y mujeres trabajadoras que poblaron sus calles desde hace poco más de 150 años.

  • A pesar de no haber tenido estudios, hoy cuenta con dos libros publicados: “Memorias del Charrito” (2018) y “Memorias del Charrito II” (2023).


 

 


Local

Conductores de plataforma logran acuerdo con Segob y PGJE tras bloqueo; exigían que no liberaran al presunto asaltante de su compañero

La procuradora Ernestina Carro Roldán se comprometió a atender las carpetas de investigación y a mantener informadas a las víctimas

Local

Especialista tlaxcalteca recibe Premio Nacional de Medicina por su labor de investigación

Mixalis Rosas Ramos, oriundo de San Lucas Cuauhtelulpan, destacó por las acciones emprendidas en Tlaxcala y Puebla

Local

Mejoran capacitación para el trabajo con más herramientas

La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros encabezó la entrega de equipamiento al personal del Icatlax

Local

Reforma al Poder Judicial respetará división de Poderes, sostienen senadores tlaxcaltecas y convocan a foro

Este viernes 28 de junio el tema será discutido y analizado en el auditorio de la UATx, como parte de la socialización del proyecto

Municipios

En festejo a San Juan Bautista, muestra Ixtenco su tradición religiosa

Entre llovizna intermitente, la imagen del santo patrono salió en procesión en un recorrido adornado por alfombras monumentales

Doble Vía

¿Por qué decimos “salud” al brindar y cuando alguien estornuda?

Esta palabra representa un deseo que va más allá de la trivialidad