/ jueves 16 de julio de 2020

Con plásticos y chapas, nadador sordo improvisa su piscina

La alberca fue construida por su padre con los materiales que tenía a la mano. Su objetivo es seguir en forma para competir


BUENOS AIRES. Sebastián Galleguillo, un nadador paraolímpico hipoacúsico de 18 años, tuvo que dejar de entrenar el día que el centro Polideportivo La Patriada, en los suburbios de Buenos Aires, cerró sus puertas por la pandemia del coronavirus y no pudo acceder más a la piscina.

Tras 70 días de cuarentena por Covid-19, al ver la tristeza del nadador argentino por no poder practicar su deporte, sus padres decidieron construirle su propia piscina en el humilde patio de su casa.

“Yo le dije a mi mamá: quiero volver a entrenar porque me estoy volviendo rígido, estoy perdiendo movilidad en el cuerpo”, dijo Galleguillo. “No es lo mismo hacer físico afuera que estando en el agua”.

Edmundo César Hernández, un albañil de 47 años y padre de Sebastián, construyó de a poco y con materiales que tenía al alcance de su mano una piscina de 15 metros en el patio de su casa ubicada en el distrito humilde de Florencio Varela.

Hernández contó que el proceso duró tres días y consistió en clavar troncos en el piso, poner chapas y plásticos alrededor de la pileta y, por último, colocar un plástico como recipiente que contiene el agua.

Galleguillo, que es parte del equipo argentino de nadadores sordos y que participará en las Sordolimpiadas 2021 en Brasil, está agradecido de poder volver a entrenar, pese al frío invierno de Argentina.

“Con la natación soy uno, soy completamente yo: ahí no dependo de la audición, ahí soy yo en el agua y necesito mi cuerpo nada más para entrenar”, mencionó Galleguillo a Reuters.

El aislamiento obligatorio impuesto por el gobierno ya superó los 100 días en Buenos Aires y sus alrededores.

El deportista de alto rendimiento asegura que no es lo mismo hacer movimientos fuera del agua que un entrenamiento real / Foto: Reuters

ENTRENA CON ANDY MURRAY

Una soñada sesión de entrenamiento privada con Andy Murray se convertirá en realidad para un aficionado, después de que un grupo de importantes tenistas se suscribió a una iniciativa para recaudar fondos para entrenadores profesionales que tienen dificultades financieras por el receso por la enfermedad de Covid-19.

La paralización del tenis por el coronavirus no sólo ha impedido que los jugadores generen ingresos en cancha desde principios de marzo, sino también para la gran mayoría de los entrenadores.

Eso llevó al venezolano Daniel Vallverdú, quien ha trabajado con ganadores de Grand Slam como Murray, Stan Wawrinka y Juan Martín Del Potro, a comunicarse con otros entrenadores importantes para recaudar fondos que ayuden económicamente a sus pares menos conocidos.

El ATP Tour se unió a la inciativa y el mes pasado los aficionados pudieron ofertar por sesiones privadas con entrenadores de tenis famosos durante algunos torneos a disputarse en 2021.

"Nadie de los que llamé dijo que no, por lo que obviamente fue muy alentador que todos quisieran ayudar", dijo Vallverdú.

"Básicamente los llamé y les dije 'miren, comencemos con nuestros entrenadores ofreciendo algo de nuestro tiempo para el próximo año y luego me comunicaré con los torneos y el ATP para ver cómo todos podemos trabajar juntos para tratar de crear algunas experiencias agradables", añadió el entrenador.

Nombres como Paul Annacone, Boris Becker, Darren Cahill, Brad Gilbert, Goran Ivanisevic, Ivan Lendl, Ivan Ljubicic y Patrick Mouratoglou se unieron a la iniciativa y se comprometieron con más de 90 mil dólares para el proyecto.

La segunda ronda de subastas, del 6 al 27 de julio, contará con una sesión de entrenamiento privado con Murray que se realizará en el próximo torneo de Wimbledon, que incluirá dos boletos para la final del singles masculinos y además un almuerzo en el recinto.

"Fue realmente agradable ver que todos tiraban en la misma dirección y lo apoyaron mucho", dijo Vallverdú, quien desde este año entrena a la número tres del mundo Karolina Pliskova.

"No es normal en nuestro deporte ver a todos trabajando juntos", añadió.

La segunda ronda de subastas también ofrecerá sesiones con Wawrinka, Grigor Dimitrov y Feliciano López, así como con entrenadores como Carlos Moyá y Toni Nadal, tío y extécnico de Rafael Nadal.


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BUENOS AIRES. Sebastián Galleguillo, un nadador paraolímpico hipoacúsico de 18 años, tuvo que dejar de entrenar el día que el centro Polideportivo La Patriada, en los suburbios de Buenos Aires, cerró sus puertas por la pandemia del coronavirus y no pudo acceder más a la piscina.

Tras 70 días de cuarentena por Covid-19, al ver la tristeza del nadador argentino por no poder practicar su deporte, sus padres decidieron construirle su propia piscina en el humilde patio de su casa.

“Yo le dije a mi mamá: quiero volver a entrenar porque me estoy volviendo rígido, estoy perdiendo movilidad en el cuerpo”, dijo Galleguillo. “No es lo mismo hacer físico afuera que estando en el agua”.

Edmundo César Hernández, un albañil de 47 años y padre de Sebastián, construyó de a poco y con materiales que tenía al alcance de su mano una piscina de 15 metros en el patio de su casa ubicada en el distrito humilde de Florencio Varela.

Hernández contó que el proceso duró tres días y consistió en clavar troncos en el piso, poner chapas y plásticos alrededor de la pileta y, por último, colocar un plástico como recipiente que contiene el agua.

Galleguillo, que es parte del equipo argentino de nadadores sordos y que participará en las Sordolimpiadas 2021 en Brasil, está agradecido de poder volver a entrenar, pese al frío invierno de Argentina.

“Con la natación soy uno, soy completamente yo: ahí no dependo de la audición, ahí soy yo en el agua y necesito mi cuerpo nada más para entrenar”, mencionó Galleguillo a Reuters.

El aislamiento obligatorio impuesto por el gobierno ya superó los 100 días en Buenos Aires y sus alrededores.

El deportista de alto rendimiento asegura que no es lo mismo hacer movimientos fuera del agua que un entrenamiento real / Foto: Reuters

ENTRENA CON ANDY MURRAY

Una soñada sesión de entrenamiento privada con Andy Murray se convertirá en realidad para un aficionado, después de que un grupo de importantes tenistas se suscribió a una iniciativa para recaudar fondos para entrenadores profesionales que tienen dificultades financieras por el receso por la enfermedad de Covid-19.

La paralización del tenis por el coronavirus no sólo ha impedido que los jugadores generen ingresos en cancha desde principios de marzo, sino también para la gran mayoría de los entrenadores.

Eso llevó al venezolano Daniel Vallverdú, quien ha trabajado con ganadores de Grand Slam como Murray, Stan Wawrinka y Juan Martín Del Potro, a comunicarse con otros entrenadores importantes para recaudar fondos que ayuden económicamente a sus pares menos conocidos.

El ATP Tour se unió a la inciativa y el mes pasado los aficionados pudieron ofertar por sesiones privadas con entrenadores de tenis famosos durante algunos torneos a disputarse en 2021.

"Nadie de los que llamé dijo que no, por lo que obviamente fue muy alentador que todos quisieran ayudar", dijo Vallverdú.

"Básicamente los llamé y les dije 'miren, comencemos con nuestros entrenadores ofreciendo algo de nuestro tiempo para el próximo año y luego me comunicaré con los torneos y el ATP para ver cómo todos podemos trabajar juntos para tratar de crear algunas experiencias agradables", añadió el entrenador.

Nombres como Paul Annacone, Boris Becker, Darren Cahill, Brad Gilbert, Goran Ivanisevic, Ivan Lendl, Ivan Ljubicic y Patrick Mouratoglou se unieron a la iniciativa y se comprometieron con más de 90 mil dólares para el proyecto.

La segunda ronda de subastas, del 6 al 27 de julio, contará con una sesión de entrenamiento privado con Murray que se realizará en el próximo torneo de Wimbledon, que incluirá dos boletos para la final del singles masculinos y además un almuerzo en el recinto.

"Fue realmente agradable ver que todos tiraban en la misma dirección y lo apoyaron mucho", dijo Vallverdú, quien desde este año entrena a la número tres del mundo Karolina Pliskova.

"No es normal en nuestro deporte ver a todos trabajando juntos", añadió.

La segunda ronda de subastas también ofrecerá sesiones con Wawrinka, Grigor Dimitrov y Feliciano López, así como con entrenadores como Carlos Moyá y Toni Nadal, tío y extécnico de Rafael Nadal.


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