/ lunes 24 de agosto de 2020

El autocuidado como responsabilidad social

Las estadísticas del sector salud indican un descenso de casos positivos de Covid-19 en Tlaxcala. Esta situación es consecuencia de varias acciones, como la promoción de las medidas sanitarias por parte de las autoridades estatales, el desarrollo de programas focalizados para contener y reducir los riesgos de contagio entre la población, y la participación de más personas en el cumplimiento del confinamiento domiciliario y las medidas de higiene y sana distancia

Frente a este escenario positivo, que favorece la posibilidad de que Tlaxcala avance dentro del semáforo nacional de riesgo epidemiológico, el Gobierno del Estado ha fortalecido en 50% la operación de las “Brigadas Cuídate”, y en 25% más las “Brigadas Jurisdiccionales”, con lo cual se registra ya un avance de 75% en la meta de incrementar al doble el número de brigadas a fin de año.

Gracias a esta estrategia, que incluso ha sido adoptada en otras entidades del país por su efectividad en la prevención de Covid-19, se han llevado a cabo, hasta este momento, más de 70 mil acciones que incluyen visitas domiciliarias, valoraciones y seguimientos de pacientes -tanto presenciales como vía telefónica-, pruebas para la detección de coronavirus, y la entrega de tratamientos TNR4, que han probado su utilidad en la recuperación de personas contagiadas.

A este esfuerzo se suman los operativos en tianguis y las labores de promoción de la salud para romper cadenas de contagio.

Es claro que todo este trabajo que llevan a cabo los trabajadores de la salud ha tenido un impacto favorable que contrarresta los pronósticos iniciales de la pandemia.

Por ejemplo, de las 10 mil 432 personas que se esperaba requirieran tratamiento ambulatorio, sólo tres mil 844 lo han necesitado, y de las cuatro mil 347 personas que se esperaba requirieran hospitalización sin terapia intensiva, únicamente mil 846 la han demandado.

Además, de las dos mil 608 personas que se proyectaba necesitarían hospitalización con terapia intensiva, solamente 325 la han recibido, y de las tres mil 403 defunciones proyectadas, sólo se han registrado 878.

Sin duda, el balance es alentador, pero para que siga esa tendencia es preciso que la población se sume a las medidas y acciones de prevención de contagios, a fin de que no se relajen las medidas de distanciamiento social e higiene. Esta es la clave para pasar de la etapa naranja a la amarilla en el semáforo epidemiológico, y permitir que más actividades productivas y sociales se normalicen en la entidad.

Ahora que inicia el nuevo ciclo escolar, será fundamental que los padres de familia y los propios maestros fomenten las recomendaciones del sector salud, como no salir de casa a menos que sea estrictamente necesario, mantener la sana distancia en espacios públicos, acudir sin acompañantes a realizar algún trámite o compras, y realizar periódicamente limpieza y desinfección en los hogares.

Es fundamental reforzar el autocuidado, y que este sea el compromiso de la ciudadanía para protegerse y reducir el riesgo de contagio de Covid-19, pues de otro modo poco se abona al esfuerzo por hacer que funcionen los hospitales destinados a atender a pacientes contagiados, garantizar que el personal médico cuente con material de bioseguridad, brindar capacitaciones o desplegar brigadas.

Se necesita la colaboración de las personas y su responsabilidad social para que, de manera paulatina, se retomen más actividades en la entidad, en beneficio de todos.

Las estadísticas del sector salud indican un descenso de casos positivos de Covid-19 en Tlaxcala. Esta situación es consecuencia de varias acciones, como la promoción de las medidas sanitarias por parte de las autoridades estatales, el desarrollo de programas focalizados para contener y reducir los riesgos de contagio entre la población, y la participación de más personas en el cumplimiento del confinamiento domiciliario y las medidas de higiene y sana distancia

Frente a este escenario positivo, que favorece la posibilidad de que Tlaxcala avance dentro del semáforo nacional de riesgo epidemiológico, el Gobierno del Estado ha fortalecido en 50% la operación de las “Brigadas Cuídate”, y en 25% más las “Brigadas Jurisdiccionales”, con lo cual se registra ya un avance de 75% en la meta de incrementar al doble el número de brigadas a fin de año.

Gracias a esta estrategia, que incluso ha sido adoptada en otras entidades del país por su efectividad en la prevención de Covid-19, se han llevado a cabo, hasta este momento, más de 70 mil acciones que incluyen visitas domiciliarias, valoraciones y seguimientos de pacientes -tanto presenciales como vía telefónica-, pruebas para la detección de coronavirus, y la entrega de tratamientos TNR4, que han probado su utilidad en la recuperación de personas contagiadas.

A este esfuerzo se suman los operativos en tianguis y las labores de promoción de la salud para romper cadenas de contagio.

Es claro que todo este trabajo que llevan a cabo los trabajadores de la salud ha tenido un impacto favorable que contrarresta los pronósticos iniciales de la pandemia.

Por ejemplo, de las 10 mil 432 personas que se esperaba requirieran tratamiento ambulatorio, sólo tres mil 844 lo han necesitado, y de las cuatro mil 347 personas que se esperaba requirieran hospitalización sin terapia intensiva, únicamente mil 846 la han demandado.

Además, de las dos mil 608 personas que se proyectaba necesitarían hospitalización con terapia intensiva, solamente 325 la han recibido, y de las tres mil 403 defunciones proyectadas, sólo se han registrado 878.

Sin duda, el balance es alentador, pero para que siga esa tendencia es preciso que la población se sume a las medidas y acciones de prevención de contagios, a fin de que no se relajen las medidas de distanciamiento social e higiene. Esta es la clave para pasar de la etapa naranja a la amarilla en el semáforo epidemiológico, y permitir que más actividades productivas y sociales se normalicen en la entidad.

Ahora que inicia el nuevo ciclo escolar, será fundamental que los padres de familia y los propios maestros fomenten las recomendaciones del sector salud, como no salir de casa a menos que sea estrictamente necesario, mantener la sana distancia en espacios públicos, acudir sin acompañantes a realizar algún trámite o compras, y realizar periódicamente limpieza y desinfección en los hogares.

Es fundamental reforzar el autocuidado, y que este sea el compromiso de la ciudadanía para protegerse y reducir el riesgo de contagio de Covid-19, pues de otro modo poco se abona al esfuerzo por hacer que funcionen los hospitales destinados a atender a pacientes contagiados, garantizar que el personal médico cuente con material de bioseguridad, brindar capacitaciones o desplegar brigadas.

Se necesita la colaboración de las personas y su responsabilidad social para que, de manera paulatina, se retomen más actividades en la entidad, en beneficio de todos.