/ viernes 31 de julio de 2020

“Buena alimentación”, recomienda la escuela

Existen deseos muy sanos y deseables pero… la realidad los restringe por el momento.

Desde el Siglo pasado la escuela pública ha realizado campañas para que el alumnado consuma buenos alimentos, principalmente estudiantes de la escuela rural la que siempre ha estado marginada en la mayor parte de la República. A pesar del tiempo transcurrido haciendo la recomendación sana, continúa el mismo problema y ahora con el complemento dañino de la llamada “comida chatarra”, solo que ello tiene una justificación: la pésima actitud de los gobiernos federal, estatal y municipal, para sanear el ámbito alimenticio del pueblo consumidor que es de todas las edades, porque es el pueblo en general el que se encuentra limitado en su haber familiar para poder adquirir alimentos nutritivos

Un factor que no se ha podido superar desde hace cientos de años es: la miseria y pobreza de las capas sociales de la mayoría de los mexicanos, los sistemas capitalistas de los gobiernos no han permitido el crecimiento económico de la mayoría de habitantes, aún con la presencia de una Gran Revolución que estallara en 1910 y de haber plasmado en la Constitución Política los ideales de libertad y beneficios para todos los desheredados, emanaron leyes justas en beneficio ciudadano, sin embargo: paulatinamente fueron conculcados hasta la fecha.

Nuevamente nombramos a la educación popular, aquélla que vio primero las necesidades del pueblo y luchó por incorporar a esa masa marginada a la modernidad, participándole en primer término de la lectura y escritura, así como de hábitos higiénicos y morales.

Diez años después del gran derramamiento de sangre revolucionaria, hicieron acto de presencia maestros que tenían presente las necesidades del pueblo y fue que su empeño logró la creación de escuelas incipientes que fueron la base de las escuelas primarias, misma que se encargaron no solo de la enseñanza de la escritura, lectura y operaciones aritméticas, sino que esa educación se enfocó a dar solución a necesidades entre ellas las alimenticias y dentro de la enseñanza escolar los maestros inculcaron cultivar la parcela familiar donde además criaran animales que produjeran carne huevo y leche, ello para apoyar su economía y sobre todo la nutrición con el propósito de evitar enfermedades producidas por anemia. Fueron esos primeros maestros los que pusieron el ejemplo al enseñar a elaborar alimentos nutritivos cultivados en el ambiente familiar. Desgraciadamente el cambio de administración de la Secretaría de Educación de épocas pasadas, fueron excluyendo la excelencia técnica para disminuir la pésima alimentación del pueblo desposeído. Hoy ningún programa educativo se preocupa porque la familia cultive alimentos sanos y menos se preocupa por recomendar crianza de aves para la nutrición familiar. Sería un verdadero acierto que las familias no abandonaran los buenos hábitos que dejaron los viejos maestros, aquéllos que se dedicaron a subsanar las necesidades primarias del hombre. Y menos hoy que el gobierno demeritó a los terrenos de cultivo de los que poseedores los han vendido por presiones políticas de malos gobiernos.

Hoy el gobierno elabora incongruencias, las que hace ver falsamente como sanas, el caso es que se vale de la escuela para no consumir alimentos que carecen de nutrimentos. Pero… si existe esa prohibición que no fuera mala, pero es el propio gobierno el que autoriza alimentos nocivos que no solo consumen los estudiantes; sino que todo mundo lo hace por su necesidad de consumirlo.

Tenemos en las tiendas de consumo a la venta: refrescos, jugos y leche endulzados en forma excesiva, el pan, que de acuerdo con estudios clínicos estos alimentos están autorizados para su producción por el gobierno y su consumo genera diabetes y obesidad. Si el gobierno en verdad se preocupara por el desarrollo excesivo de enfermedades del país, los debe controlar de inmediato, ello con el propósito de evitar enfermedades como: diabetes, hipertensión arterial, obesidad, y las demás que se deriven de ellas. También corresponde al gobierno regular precios para que los campesinos perciban el justo precio de sus productos con el fin de tener recursos para sostener su hogar, en condiciones salubres.

Sí, el maestro ha luchado para mejorar la salud popular en la medida de sus posibilidades, pero son otros aspectos los que no puede controlar, como la producción de alimentos dañinos a la salud.

Existen deseos muy sanos y deseables pero… la realidad los restringe por el momento.

Desde el Siglo pasado la escuela pública ha realizado campañas para que el alumnado consuma buenos alimentos, principalmente estudiantes de la escuela rural la que siempre ha estado marginada en la mayor parte de la República. A pesar del tiempo transcurrido haciendo la recomendación sana, continúa el mismo problema y ahora con el complemento dañino de la llamada “comida chatarra”, solo que ello tiene una justificación: la pésima actitud de los gobiernos federal, estatal y municipal, para sanear el ámbito alimenticio del pueblo consumidor que es de todas las edades, porque es el pueblo en general el que se encuentra limitado en su haber familiar para poder adquirir alimentos nutritivos

Un factor que no se ha podido superar desde hace cientos de años es: la miseria y pobreza de las capas sociales de la mayoría de los mexicanos, los sistemas capitalistas de los gobiernos no han permitido el crecimiento económico de la mayoría de habitantes, aún con la presencia de una Gran Revolución que estallara en 1910 y de haber plasmado en la Constitución Política los ideales de libertad y beneficios para todos los desheredados, emanaron leyes justas en beneficio ciudadano, sin embargo: paulatinamente fueron conculcados hasta la fecha.

Nuevamente nombramos a la educación popular, aquélla que vio primero las necesidades del pueblo y luchó por incorporar a esa masa marginada a la modernidad, participándole en primer término de la lectura y escritura, así como de hábitos higiénicos y morales.

Diez años después del gran derramamiento de sangre revolucionaria, hicieron acto de presencia maestros que tenían presente las necesidades del pueblo y fue que su empeño logró la creación de escuelas incipientes que fueron la base de las escuelas primarias, misma que se encargaron no solo de la enseñanza de la escritura, lectura y operaciones aritméticas, sino que esa educación se enfocó a dar solución a necesidades entre ellas las alimenticias y dentro de la enseñanza escolar los maestros inculcaron cultivar la parcela familiar donde además criaran animales que produjeran carne huevo y leche, ello para apoyar su economía y sobre todo la nutrición con el propósito de evitar enfermedades producidas por anemia. Fueron esos primeros maestros los que pusieron el ejemplo al enseñar a elaborar alimentos nutritivos cultivados en el ambiente familiar. Desgraciadamente el cambio de administración de la Secretaría de Educación de épocas pasadas, fueron excluyendo la excelencia técnica para disminuir la pésima alimentación del pueblo desposeído. Hoy ningún programa educativo se preocupa porque la familia cultive alimentos sanos y menos se preocupa por recomendar crianza de aves para la nutrición familiar. Sería un verdadero acierto que las familias no abandonaran los buenos hábitos que dejaron los viejos maestros, aquéllos que se dedicaron a subsanar las necesidades primarias del hombre. Y menos hoy que el gobierno demeritó a los terrenos de cultivo de los que poseedores los han vendido por presiones políticas de malos gobiernos.

Hoy el gobierno elabora incongruencias, las que hace ver falsamente como sanas, el caso es que se vale de la escuela para no consumir alimentos que carecen de nutrimentos. Pero… si existe esa prohibición que no fuera mala, pero es el propio gobierno el que autoriza alimentos nocivos que no solo consumen los estudiantes; sino que todo mundo lo hace por su necesidad de consumirlo.

Tenemos en las tiendas de consumo a la venta: refrescos, jugos y leche endulzados en forma excesiva, el pan, que de acuerdo con estudios clínicos estos alimentos están autorizados para su producción por el gobierno y su consumo genera diabetes y obesidad. Si el gobierno en verdad se preocupara por el desarrollo excesivo de enfermedades del país, los debe controlar de inmediato, ello con el propósito de evitar enfermedades como: diabetes, hipertensión arterial, obesidad, y las demás que se deriven de ellas. También corresponde al gobierno regular precios para que los campesinos perciban el justo precio de sus productos con el fin de tener recursos para sostener su hogar, en condiciones salubres.

Sí, el maestro ha luchado para mejorar la salud popular en la medida de sus posibilidades, pero son otros aspectos los que no puede controlar, como la producción de alimentos dañinos a la salud.

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